12 octubre 2013
(por Genrus )

Un cuento

—Papá, ¿me cuentas un cuento?
—Hubo una vez un cuento.
—¿Ya? ¡Ay, Papá! ¡Eso no es ni poquito gracioso! Quiero que me digas un cuento.
—¡Pues a eso iba!

Verás; este era un cuento. Todas las mañanas despertaba, se espabilaba un poco las letras; se limpiaba los puntos y las comas, y se peinaba las tildes para que le quedaran parejitas. Una vez limpio y rutilante, se detenía a sentir cómo la historia transcurría dentro de sí; de principio a fin, con todos sus matices, sus vuelcos y sus enseñanzas. Por la noche se ponía la pijama, y se marchaba a dormir para esperar al siguiente día.

—¿Cómo? ¿Este es un cuento sobre un cuento?
—Sí. Te dije que iba a contarte sobre un cuento.
—¡Genial! ¿Y qué pasó después?

07 julio 2013
(por Genrus )

Zapatos »

A la mayoría de los hombres nos gusta que las mujeres calcen zapatos de tacón alto. Son una indiscutible declaración de feminidad. Cada quién tendrá sus fantasías y sus razones, pero es indiscutible que, si se sigue un criterio promedio de elección —así se tratase de gemelas—, la que lleva zapatos altos estará siempre unos centímetros arriba en nuestras preferencias.

&

…derrotada y hastiada, la princesa eligió arrojarse desde lo alto de sus zapatos.

15 septiembre 2012
(por Genrus )

¿Nada qué celebrar? »


No conozco todavía una celebración que viva exenta de reproches; que si la fecha elegida es arbitraria, que si es un invento comercial para vendernos merchandising relacionado, que si es un pretexto para volvernos jactanciosos, exhibicionistas, frívolos, desbordantes, histéricos, superficiales, y todo lo que ustedes gusten añadir. Sea San Valentín o Jalogüín, la navidad o la semana santa, siempre habrá quien esté dispuesto a desatar su retahíla de peros feroces. Dime qué celebras, y te convenceré de lo contrario.

Uno no ama a su familia porque sea grande o chica, disfuncional o feliz; la ama porque es suya. Con la patria ocurre algo similar. La patria no es la nación o el país, mucho menos el estado; la patria no ese pedazo de tierra que queda entre nuestras fronteras. La patria es un sentimiento de pertenencia, un conjunto de vínculos que nos ligan con todas las personas que comparten símbolos, cultura y emociones. La patria no es donde uno nace, la patria es de donde uno es.

Patria es convicción, no etnocentrismo. La patria es lo que hagamos juntos con ella; es esa responsabilidad que tenemos con nuestros semejantes, y ese compromiso ineludible de escribir su historia. Una historia que amén de sus tropiezos, nos haga sentirnos satisfechos para compartir con los demás. La patria es espíritu. Celebramos su ritual, porque queremos que viva.

Que viva México, cabrones.

11 agosto 2011
(por Genrus )

Seda »


No queda tiempo para huir ni fuerza para resistirse, tenía que ser este instante, y este instante existirá, de ahora en adelante, existirá, hasta el final.

¿Cómo distinguir un cuento largo de una novela corta? La respuesta suele estar oculta en la narrativa; no tanto en las formas literarias como en el ritmo, la musicalidad que cada autor consigue imprimirle a su tono narrativo. Cortázar decía que, en esa batalla por acaparar la atención del lector, una novela debe ganar la contienda por puntos, mientras que un cuento debe hacerlo por Knock out. Los cuentos deben ser contundentes, mínimos de todo artificio que no lleve directamente al desenlace, mientras que la novela debería prepararte lentamente para llegar al final, así este resulte inesperado. Seda, de Alessandro Barico es un relato que transcurre sutilmente entre estas dos consideraciones. De ser una partitura, sería una melodía con sólo 3 acordes, a veces inaudibles y muchísimos silencios.

12 marzo 2011
(por Genrus )

Ilustrar al Principito





Cursaba el 4º grado de primaria, cuando durante la clase de matemáticas el profesor arrebató el cuaderno de mi pupitre y lo miró. —¿¡Dibujitos!?— estalló.  —¿Por qué estás haciendo dibujitos en vez de los quebrados? ¡Qué irresponsabilidad! ¿Qué va a pasar contigo cuando seas adulto, y tengas un empleo? ¿Te vas a poner a hacer dibujitos también?

&
Las personas mayores me aconsejaron abandonar el dibujo de serpientes boas, ya fueran abiertas o cerradas, y poner más interés en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática.

Muchas de las personas que conozco dejaron de dibujar. Tal vez porque tenían cosas más importantes qué hacer, o quizá porque en algún momento alguien les dijo que no eran buenos dibujando, y se lo creyeron. Todos dibujábamos cuando éramos niños. No es que uno deje de dibujar porque deje de ser niño; uno deja de ser niño precisamente cuando deja de dibujar.

18 febrero 2011
(por Genrus )

Analógico »

El principio de la enseñanza durante el sueño o hipnopedia, había sido descubierto... pero habían de pasar muchos años antes de que tal principio fuese aplicado con utilidad.
—Aldous Huxley, Un mundo feliz.


Teníamos planeado hacer algunas cosas en familia, pero de algún modo y sin darnos cuenta, todos nos quedamos enganchados en alguna actividad con algún dispositivo conectado a internet. Nadie nota que Matilde ya dejó su iPod, hasta que un estrépito rompe el silencio: ella ha lanzado un trompo que ahora gira torpemente. Nos frotamos los ojos. Odio cuando dejamos que el presente sea como en esas novelas futuristas de los (ya lejanos) años setenta. Hay que ir a Chapultepec, o algo. :S

04 diciembre 2010
(por Genrus )

Réquiem de aniversario »

Los últimos meses del 2010 me ha venido costando muchísimo trabajo escribir. Puedo ser condescendiente conmigo mismo, y culpar a las dificultades vivenciales en las que he estado envuelto (que no han sido sencillas ni esporádicas), o puedo también ser un tirano, reprocharme el abandonar por enésima vez un proyecto que comencé con entusiasmo, y sentirme culpable por mi recurrente falta de constancia.

Cuando abrí esta bitácora, planeaba escribir sobre libros. Sabía que no podía mantener esa temática por mucho tiempo, la verdad es que leo muy poco. Así, fui dándole oportunidad a temas de más diversas índoles, cuidando no escribir —como ahora— por puro desahogo, que ya para eso tengo otro blog. De todas formas, me encantan los aniversarios. Cada que transcurre un lapso de tiempo determinado (un año, por ejemplo) me gusta detenerme a recapitular sobre lo hecho y lo escrito. Es el turno de las Lecturas desobligadas.