<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304</id><updated>2011-12-26T15:24:42.911-06:00</updated><category term='Ilustradores'/><category term='Omisiones'/><category term='Entradas mínimas'/><category term='Libros'/><category term='Cuentos'/><category term='Bifurcaciones'/><category term='Búsquedas infinitas'/><category term='Apostillas'/><category term='Simulaciones'/><category term='Ciudades'/><category term='La nostalgia ya no es lo que era'/><category term='Arte'/><category term='Filosofía innecesaria'/><category term='circunloquios'/><category term='CELPF'/><category term='Regiones'/><category term='Genuflexiones'/><category term='Paronomasias'/><category term='Preámbulos omisibles'/><category term='Discos'/><category term='Vituperios'/><category term='Retratos'/><category term='Cine'/><category term='Apologías'/><title type='text'>Lecturas desobligadas</title><subtitle type='html'>Circunloquios en (habitualmente) 3 actos.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>58</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-112838761637384585</id><published>2011-08-11T00:00:00.008-05:00</published><updated>2011-08-12T12:42:28.511-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apologías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>Seda</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-unkQtfGvi6Q/TkNzh-xwAMI/AAAAAAAAAUA/FO1R1DxH2To/s1600/seda.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-unkQtfGvi6Q/TkNzh-xwAMI/AAAAAAAAAUA/FO1R1DxH2To/s320/seda.jpg" width="211" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i style="color: #444444;"&gt;No queda tiempo para huir ni fuerza para resistirse, tenía que ser este instante, y este instante existirá, de ahora en adelante, existirá, hasta el final. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo distinguir un cuento largo de una novela corta? La respuesta suele estar oculta en la narrativa; no tanto en las formas literarias como en el ritmo, la &lt;i&gt;musicalidad&lt;/i&gt; que cada autor consigue imprimirle a su tono narrativo. Cortázar decía que, en esa batalla por acaparar la atención del lector, una novela debe ganar la contienda por puntos, mientras que un cuento debe hacerlo por Knock out. Los cuentos deben ser contundentes, mínimos de todo artificio que no lleve directamente al desenlace, mientras que la novela debería prepararte lentamente para llegar al final, así este resulte inesperado. &lt;b&gt;Seda&lt;/b&gt;, de Alessandro Barico es un relato que transcurre sutilmente entre estas dos consideraciones. De ser una partitura, sería una melodía con sólo 3 acordes, a veces inaudibles y muchísimos silencios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autor va hilando la trama de manera casi imperceptible; va tejiendo un patrón que parece repetirse hasta que se une con el siguiente. Seda está construida con hilos delicados, finísimos y casi imposibles de notar sino hasta que están juntos. La historia comienza en la Francia decimonónica; Flaubert está terminando Salambó, y la iluminación eléctrica es todavía una hipótesis. Para vivir, Hervé Joncour compraba y vendía gusanos de seda. Era, por lo demás, uno de esos hombres que prefieren asistir a su propia  vida y consideran improcedente cualquier aspiración a vivirla. Está casado con Hélène, y no tienen hijos. Lavilledeu es un pueblo cuya economía depende del comercio de la seda, y cuando la producción es amenazada por una epidemia que afecta a los gusanos, Hervé debe ir a buscarlos a Japón, que en ese entonces quedaba en el fin del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La travesía, descrita en apenas unas cuantas líneas contrasta con el detenimiento casi solemne con el que es narrada su estadía en el país del sol naciente; un lugar que ha permanecido aislado del resto del mundo, y donde inesperadamente queda atrapado en la mirada de una misteriosa mujer con la que no llega a intercambiar palabra. Tras concluir con éxito su cometido comercial, Hervé las circunstancias le obligan a volver. Conseguir gusanos sanos va dejando de ser un motivo para convertirse en un pretexto para recorrer los miles de kilómetros que le separan de una mujer de la que apenas sabe nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca. Seda es un relato delicadísimo, de historias entreveradas con una sutileza que puede resultar abrumadora, una tela con hilos de erotismo y nostalgia, y que es tan fina que es como tener la nada entre tus manos. Es posible que al lector acostumbrado a alardear sobre el número de páginas que es capaz de devorar por día, le resulte ligero y poco intenso. También puede dejarse llevar por la geometría de la simpleza, y encontrar una historia de amor, distancia y desamor muchas veces vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente no parece, pero escribir esta entrada me ha costado muchísimo trabajo. Soy bastante mal lector, y quizá por eso me aferro obsesivamente a visitar de manera recurrente algunos libros. Esos que son como la canción con la que lloras porque te recuerda a alguien, o más bien, te recuerdan a la persona que solías ser cuando aunque estabas seguro que todo era un sueño, tenías motivos para seguir soñando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;Por si no lo consiguen impreso, aquí hay una &lt;a href="http://www.mediafire.com/?7dd0wz02tty" target="blank"&gt;versión en PDF&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-112838761637384585?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/112838761637384585/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=112838761637384585' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/112838761637384585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/112838761637384585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2011/08/seda.html' title='Seda'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-unkQtfGvi6Q/TkNzh-xwAMI/AAAAAAAAAUA/FO1R1DxH2To/s72-c/seda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-8850295021439657944</id><published>2011-03-12T10:00:00.063-06:00</published><updated>2011-03-19T13:28:39.652-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Búsquedas infinitas'/><title type='text'>Ilustrar al Principito</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-zwK2hnHc0aI/TYUDUwCrGyI/AAAAAAAAAQ4/mcLXH6OXiCc/s1600/petit-prince.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="https://lh4.googleusercontent.com/-zwK2hnHc0aI/TYUDUwCrGyI/AAAAAAAAAQ4/mcLXH6OXiCc/s200/petit-prince.jpg" width="115" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cursaba el 4º grado de primaria, cuando durante la clase de matemáticas  el profesor arrebató el cuaderno de mi pupitre y lo miró. —&lt;i&gt;¿¡Dibujitos!?&lt;/i&gt;— estalló.&amp;nbsp; —¿Por qué estás haciendo &lt;i&gt;dibujitos&lt;/i&gt;  en vez de los quebrados? ¡Qué irresponsabilidad! ¿Qué va a pasar  contigo cuando seas adulto, y tengas un empleo? ¿Te vas a poner a hacer &lt;i&gt;dibujitos&lt;/i&gt; también?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Las personas mayores me aconsejaron abandonar el dibujo de serpientes boas, ya fueran abiertas o cerradas, y poner más interés en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Muchas de las personas que conozco dejaron de dibujar. Tal vez porque  tenían cosas más importantes qué hacer, o quizá porque en algún momento  alguien les dijo que no eran buenos dibujando, y se lo creyeron. Todos  dibujábamos cuando éramos niños. No es que uno deje de dibujar  porque  deje de ser niño; uno deja de ser niño precisamente cuando deja  de  dibujar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(I)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Conozco a dibujantes realmente prodigiosos, y los admiro. Admiro esa capacidad suya de expresar un montón de cosas con su trazo, admiro esa cualidad de llevar aquello de que 'una imagen dice más que mil palabras' hacia niveles insospechados. Conozco también el trabajo de dibujantes no tan prodigiosos, que de haber tenido el talento suficiente, quizá no habrían necesitado escribir alrededor de sus dibujos, y con ello nos habrían privado de sus maravillosos textos. El autor de &lt;i&gt;Le petit prince&lt;/i&gt; es uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Principito (incluso desde la dedicatoria) es un libro para niños; para los niños que una vez  fuimos, para los niños que en ocasiones dejamos de ser. He ahí el  secreto de su universalidad: amén de las culturas, lenguajes y creencias, encontramos un libro lleno de simbolismos; y es que todos alguna vez fuimos niños. Aunque nos olvidemos de ello con mucha frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando comencé a recibir dinero por ilustrar libros infantiles, me propuse que alguna vez habría una versión de El Principito con mis propias ilustraciones. Siempre estuve consciente de la magnitud de semejante reto: las acuarelas de Antoine de Saint-Exupéry están arraigadas en la memoria de la gente casi tanto como el libro mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(II)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Como todo el mundo, comencé a dibujar cuando era niño. También aprendí algo de gramática y un poco (muy poquito) de matemáticas, ciencias, historia y esas cosas, pero nunca dejé de dibujar. Dibujar fue siempre para mí un acto de supervivencia. No es por las veces en que un dibujo me sacó de algún problema real (hacerle  su logo a una pandilla de malvivientes de mi barrio me evitó una gran cantidad de  madrizas, por ejemplo), ni por las que el poder hacerlo razonablemente bien me salvó de aceptar empleos con mucha demanda de esfuerzo físico. Hablo de todas las ocasiones en las que la realidad se portó hostil con mis expectativas, y un dibujo era una manera de corregirla: dibujos en donde yo no estaba solo todas las tardes, donde un superhéroe salvaba a la gente del terremoto, donde ninguna chica me rechazó por ser muy niño, donde los perros y los conejos viven para siempre, o donde ciertas personas soy tan reales como yo, y yo tan fantástico como ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como previamente dije, en algún momento, también dibujé para vivir. Comencé haciendo ilustraciones ocasionales para revistas y libros de texto, storyboards para televisión y cine, cosas así. Me pagaban por hacer lo que más me gusta. ¿Qué más podía pedir? Sin embargo, entre la rutina, la presión, y los caprichos de algunos editores, pasó algo que no tenía contemplado: por primera vez en la vida, comencé a dibujar con tedio. No estaba dispuesto a renunciar a mi tan socorrido salvoconducto emocional, así que di un ligero golpe de timón, y adquirí el oficio de diseñador gráfico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(III)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No obstante todas las veces que dibujar me resultó útil en el trabajo, abandoné un poco el ritual de hacerlo por gusto, de hacerlo &lt;i&gt;porque sí&lt;/i&gt;. Quizá necesitaba extrañarlo un poco para poder regresar a él como un asunto completamente íntimo, tal vez fue sólo la fortuna de no necesitarlo como desahogo durante un largo rato. El caso es que cuando quise volver a dibujar, me sentí atrofiado; muchos de mis colegas se habían vuelto grandes ilustradores, y yo seguía haciendo &lt;i&gt;dibujitos&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encontré entonces con la necesidad de 'explicar' mis dibujos, y comencé a añadirles palabras; vacié una tras otra, hasta que se volvieron textos largos, textos que ahogaban al dibujo inicial en un mar de insostenibles caracteres. Pero yo no tengo madera de escritor. Así que cuando las palabras se me terminaron, quise volver a intentar un cordero, y recordé la caja con los tres agujeros. Una vez más, el dibujo vino a salvarme y a componer la realidad: incluso aquella donde ya no soy capaz de dibujar como me gustaría, pero me sigue gustando la manera en que lo hago. &lt;i&gt;Ilustrar al Principito&lt;/i&gt; se volvió entonces cosa de todos los días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-8850295021439657944?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/8850295021439657944/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=8850295021439657944' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8850295021439657944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8850295021439657944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2011/03/ilustrar-al-principito.html' title='Ilustrar al Principito'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh4.googleusercontent.com/-zwK2hnHc0aI/TYUDUwCrGyI/AAAAAAAAAQ4/mcLXH6OXiCc/s72-c/petit-prince.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-4561552971409463928</id><published>2011-02-18T22:42:00.003-06:00</published><updated>2011-03-08T22:45:36.187-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circunloquios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Omisiones'/><title type='text'>Analógico</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh3.googleusercontent.com/-W_Yp-avYFig/TXXIcntn_yI/AAAAAAAAAQ0/lPzi3NNkulw/s1600/trompoLD.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 2em; margin-left: 1em; margin-top: 64px;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://lh3.googleusercontent.com/-W_Yp-avYFig/TXXIcntn_yI/AAAAAAAAAQ0/lPzi3NNkulw/s320/trompoLD.jpg" width="249" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 0.9em;"&gt;El principio de la enseñanza durante  el sueño o hipnopedia, había sido  descubierto... pero habían de pasar  muchos años antes de que tal  principio fuese aplicado con utilidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 0.9em;"&gt;&lt;i&gt;—Aldous Huxley, Un mundo feliz.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teníamos planeado hacer algunas cosas en familia, pero de algún modo y  sin darnos cuenta, todos nos quedamos enganchados en alguna actividad  con algún dispositivo conectado a internet. Nadie nota que Matilde ya  dejó su iPod, hasta que un estrépito rompe el silencio: ella ha lanzado  un trompo que ahora gira torpemente. Nos frotamos los ojos. Odio cuando  dejamos que el presente sea como en esas novelas futuristas de los (ya  lejanos) años setenta. Hay que ir a Chapultepec, o algo. :S&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(I) &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Pocos cosas retratan mejor a una generación, que sus ficciones sobre el futuro. "El futuro" es ese sitio a donde inevitablemente se ha de llegar, donde convergen tanto los avances tecnológicos más deseados, como los cataclismos más temidos. Un lugar en donde caben desde holocaustos, apocalipsis, armageddones, y demás amenazas religiosas, hasta una temible y abrumadora perfección social. Donde hay máquinas que son capaces de trasgredir su orden ontológico y rebelarse violentamente contra sus creadores, o&amp;nbsp; simplemente conducir a la humanidad, dedicada al hedonismo y al ocio hacia su inevitable decadencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la par que la edad adulta, el futuro que imaginábamos cuando éramos niños va llegando paulatinamente. Nos hemos resignado a que algunos de nuestros sueños (como el de ser astronauta y visitar otros planetas, por ejemplo) no se verán realizados; otros menos ambiciosos —como el de la comida instantánea— llegaron (en forma de palomitas de maíz y sopas de tallarines para microondas) cuando ya habíamos perdido la capacidad de maravillarnos, y otros (como los dispositivos multimedia que incluso sirven para hablar por teléfono) con los que nunca nos tomamos la molestia de soñar, pero que en unos pocos años convertimos en algo indispensable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(II)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El trompo de Matilde ha estabilizado su rotación; la asociación a las realidades cruzadas y planos de sueño  superpuestos de &lt;i&gt;Inception&lt;/i&gt; es inevitable. Mi mujer tiene 326 amigos en su escritorio. De hecho, conversa animadamente con dos de ellos, y de cuándo en cuándo suelta una carcajada. Arrellanada en el sofá, Valentina arroja pájaros con una resortera, y se molesta visiblemente cada vez que falla un tiro; yo uso el mismo dedo tanto para combinar óleos inodoros dentro de una pantalla de cristal, como para pasar las inexistentes páginas de un diario infinito. Un segundo antes de que el trompo girara, todo era tan real…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Como definimos lo "real"? ¿Simplemente como aquello que podemos percibir con los sentidos? En medio del &lt;i&gt;desierto de lo real&lt;/i&gt;, Morfeo introduce a Neo a los misterios de &lt;i&gt;la Matrix&lt;/i&gt;. La humanidad vive en una prisión que no puede oler, probar o tocar, y bajo un sistema que del que desesperadamente necesita formar parte. Vivimos dentro de un sueño colectivo inalámbrico, en donde las cosas suceden exactamente del mismo modo que en el mundo en el que creemos estar cuando estamos despiertos. Por eso es difícil ya no no digamos asimilarlo; sólo distinguirlo se vuelve complicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(III)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El tránsito vehicular sobre el Paseo de la Reforma es exasperantemente lento; cada uno a bordo de su vehículo, un taxista y yo dirimimos silenciosamente el principio de exclusion de Pauli. Matilde se toma el tiempo de apreciar el paisaje, y descubre a lo lejos un castillo en la cima de una montaña. No es propiamente un castillo lo que está en la cima del Cerro de Chapultepec, pero a Matilde le entusiasma la idea de visitar un palacio, y pregunta que si podemos ir. —Después, hija, después— resuello. El taxista consiguió ganarme el paso, y yo ya no tengo ánimo siquiera de expresar mi frustración con la bocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al compás de mi divagación, el trompo va deteniéndose lentamente, hasta quedar inmóvil. Cierto, Matilde dijo hace unos días que quería ir al Castillo de Chapultepec. Así que nos desconectamos de la red, y nos dispusimos a ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Puedo llevarme mi trompo?&lt;br /&gt;—No, Matilde. Un castillo no es un buen lugar para llevar un trompo.&lt;br /&gt;—Oh, qué mal. Bueno, entonces déjame ir por el iPod que tiene cámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-4561552971409463928?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/4561552971409463928/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=4561552971409463928' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4561552971409463928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4561552971409463928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2011/02/analogico.html' title='Analógico'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh3.googleusercontent.com/-W_Yp-avYFig/TXXIcntn_yI/AAAAAAAAAQ0/lPzi3NNkulw/s72-c/trompoLD.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-6817596514456662340</id><published>2010-12-04T17:11:00.195-06:00</published><updated>2011-02-27T16:05:55.366-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Genuflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía innecesaria'/><title type='text'>Réquiem de aniversario</title><content type='html'>&lt;div class="deco"&gt;¶&lt;/div&gt;Los últimos meses del 2010 me ha venido costando muchísimo trabajo escribir. Puedo ser condescendiente conmigo mismo, y culpar a las dificultades vivenciales en las que he estado envuelto (que no han sido sencillas ni esporádicas), o puedo también ser un tirano, reprocharme el abandonar por enésima vez un proyecto que comencé con entusiasmo, y sentirme culpable por mi recurrente falta de constancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando abrí esta bitácora, planeaba escribir sobre libros. Sabía que no podía mantener esa temática por mucho tiempo, la verdad es que leo muy poco. Así, fui dándole oportunidad a temas de más diversas índoles, cuidando no escribir —como ahora— por puro desahogo, que ya para eso tengo otro blog. De todas formas, me encantan los aniversarios. Cada que transcurre un lapso de tiempo determinado (un año, por ejemplo) me gusta detenerme a recapitular sobre lo hecho y lo escrito. Es el turno de las &lt;i&gt;Lecturas desobligadas&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo haber visto alguna vez un libro con una pegatina en la portada que rezaba —no sé si a modo de broma, o a modo de homenaje—: 'SIN prólogo de Carlos Monsiváis'. La tendencia editorial se dejaba llevar por el talento del escritor, y me consta que al menos una decena de publicaciones de aquellos años, incluían un prólogo de Monsiváis. Llegó a hacer de ellos un género casi literario, y prueba de ello es la cantidad de gente acudía &lt;i&gt;ex profeso&lt;/i&gt; a la hemeroteca nacional —el Sanborns— para leer el prólogo, y obviar (es decir, no comprar) el resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque parezca contradictorio, el prólogo es algo que se escribe después de finalizada la obra, y funciona como un mecanismo introductorio, una prueba gratuita de lo que será el platillo que el lector tiene entre sus manos. En una bitácora esto no funciona así, pues se trata de textos que (al menos en teoría) no tienen fin. Quizá por eso mucha gente no encuentra el sentido de 'prologar' sus blogs; porque hacerlo, es formular una promesa que no necesariamente se ha de cumplir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fiel a mi propia costumbre, en el &lt;a href="http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2009/12/about.html"&gt;prólogo de esta bitácora&lt;/a&gt;, escribí un esbozo de lo que planeaba hacer con ella. Releyendo a un año de distancia, y escarbando de entre circunloquios emocionales, metáforas torpes y cursis, y una que otra divagación más nostálgica que decorativa, recuerdo que escribo aquí sencillamente por el placer que me brinda hacerlo. Debo reconocer que en ocasiones me cuesta canalizar mis monstruos al sitio que les corresponde, pero el esfuerzo vale la pena por razones de higiene mental. Es muy complicado evitar que un blog aséptico (el color blanco no es casual) se vuelva aburrido y tedioso. No soy divertido, no soy cool. Y si un día intento serlo, probablemente abiré un enésimo blog, que no contamine ni se contamine con el resto. Por lo pronto, inicio el segundo año de esta bitácora con el entusiasmo un poco desgastado, pero con las intenciones intactas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-6817596514456662340?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/6817596514456662340/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=6817596514456662340' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6817596514456662340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6817596514456662340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/12/requiem-de-aniversario.html' title='Réquiem de aniversario'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-2115299754479431359</id><published>2010-11-27T00:12:00.135-06:00</published><updated>2011-01-03T14:53:13.547-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Genuflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>Las aventuras de Max y su ojo submarino</title><content type='html'>&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: right; margin-left: 1em; text-align: right;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TSIgRs1vc5I/AAAAAAAAAQI/WvSRxp931us/s1600/max-1.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TSIgRs1vc5I/AAAAAAAAAQI/WvSRxp931us/s320/max-1.jpg" width="238" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Max y su ojo submarino&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;Yo no sé exactamente qué fue lo que se imaginó Valentina; pero apenas vio el anuncio de la &lt;b&gt;30ª Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil&lt;/b&gt;, exigió que la lleváramos al Centro Nacional de las Artes. Sorteando el tráfico de Churubusco, y las filas de ingreso al estacionamiento al más puro estilo señora-con-mamiván, llegamos con la idea de mirar un poco, participar de alguna de las actividades y si acaso valían el gasto, hacernos de un par de libros. Lo cierto es que cuando hicimos una pausa a media tarde para improvisar un pic-nic de &lt;i&gt;croissants&lt;/i&gt; y cocas de lata, llevábamos en la bolsa algo así como 30 libros. Malditas editoriales y su 3x2.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Reconozco que tengo un problema endémico: Todavía elijo los libros (al menos los infantiles) por sus ilustraciones; Valentina tiene mucho más cuidado que yo para leer las sinopsis de la contratapa y elegir sus historias. A medio pic-nic, Matilde corría, se subía a los árboles, y se ensuciaba la ropa todo lo que podía; Valentina en cambio, juzgaba que los árboles son para recargarse y no para escalarlos, y comenzó con su festín de lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;A Max le dolían los ojos&lt;br /&gt;de tanto smog y aire insano&lt;br /&gt;se tallaba las pupilas&lt;br /&gt;como quien busca un gusano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por error su dedo extrajo&lt;br /&gt;de golpe el ojo derecho,&lt;br /&gt;no le dolió ni hubo sangre&lt;br /&gt;peró gritó: “¡Oh, que he hecho!“&lt;/blockquote&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Las aventuras de Max y su ojo submarino&lt;/b&gt;, de Luigi Amara es un muy buen libro. Como frecuentemente ocurre con los buenos libros, la crítica proclama a trompetazos que se trata de algo arch-exelente. Max pierde su ojo derecho, y éste cae al suelo. Para limpiarlo, lo introduce en una pecera, y se da cuenta que su ojo puede mirar a los peces desde cerca. Comienza entonces una serie de imaginativos relatos donde su ojo viajero, lo lleva a espiar sitios insospechados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta es fresca, y la ficción tiene muchísimas posibilidades. Eso es lo maravilloso del libro. La cuestión, es que como ganador del prestigioso Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños (2006), está escrito en verso, y ahí es donde se atora un poco. No obstante, es una propuesta valiente: ¿Poesía? ¿Qué es eso? Si el común de la gente supiera distinguir la poesía, Arjona no habría vendido un solo disco. ¿Poesía para niños? Eso es todavía más arriesgado, y es lo que le ha valido tanto reconocimiento al autor. Sus décimas están bien armadas, su ritmo es más o menos constante, y cumple de un modo más o menos constante con la métrica, pero el problema es que eso se nota. No es que uno tome un libro y se ponga a contar sílabas, pero hay algunos casos donde las rimas lucen forzadas y difíciles, y eso les impide seguir fluyendo con naturalidad. Eso hace que se noten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TSI2pJbelyI/AAAAAAAAAQM/nnsB2w5LrO0/s1600/max1.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TSI2pJbelyI/AAAAAAAAAQM/nnsB2w5LrO0/s320/max1.jpg" width="228" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En la segunda parte del libro, los &lt;i&gt;retratos de familia,&lt;/i&gt; el autor se desmarca un poco del rigor académico para describir a la estrafalaria familia del protagonista, y donde los relatos ganan en naturalidad e imaginatividad; lo mismo con la tercera parte, los &lt;i&gt;poemas del ojo&lt;/i&gt;, donde el ojo errante a través de sí mismo, describe a los personajes (submarinos) que va encontrando en el camino con una elocuencia poética que le eleva muchísimo el promedio de calidad a todo el texto. Será que historias cono la del oso bi-polar, o la de una ballena que es más floja que la del tuiter fueron de las cosas que más me gustaron de todo el libro. Las ilustraciones son de Jonathan Farr, y no es casualidad que estén en blanco y negro. Esto les da un toque oscuro y misterioso, a veces irónico, pero siempre refrescante. Como dije, no es un libro como para deshacerse en elogios, pero sí para tenerlo en el estante, y visitarlo de vez en cuando. :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-2115299754479431359?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/2115299754479431359/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=2115299754479431359' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2115299754479431359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2115299754479431359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/11/max.html' title='Las aventuras de Max y su ojo submarino'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TSIgRs1vc5I/AAAAAAAAAQI/WvSRxp931us/s72-c/max-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-5968992045096608251</id><published>2010-11-20T04:48:00.000-06:00</published><updated>2010-12-30T18:03:08.542-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bifurcaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>Guía triste de París</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TRe8jiA8EFI/AAAAAAAAAP8/Zf4SFSAjWB4/s1600/parGn.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TRe8jiA8EFI/AAAAAAAAAP8/Zf4SFSAjWB4/s320/parGn.jpg" width="201" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apagué mi &lt;i&gt;gauloise&lt;/i&gt; sobre las baldosas. No tener a dónde ir no es un problema en una ciudad que apenas conoces: cada paso que das te conduce hacia la novedad. De cualquier modo, saqué el mapa de bolsillo que me obsequiaron al comprar mi &lt;i&gt;carte orange&lt;/i&gt; en la terminal del RER. Apenas me vio hacerlo, la muchacha que estaba al lado mío también fumando sentada sobre la fuente Saint Michel se me acercó, y con voz preocupada me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Do you speak english?&lt;br /&gt;—Pues... más o menos—, le dije. Como que la pronunciación de pronto me falla bastante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Ay, qué alivio! —Exclamó. Es que fíjate que estaba con mi grupo, y me entretuve en —no sé dónde—, y ahora creo que estoy perdida, y... un segundo —meditó—. ¿Cómo supiste que yo hablo español?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No lo sé a ciencia cierta. Es tu tono de voz, quizá. Pronunciaste "&lt;i&gt;Do you speak english&lt;/i&gt;" de un modo que me hizo suponer que eras hispanoparlante. Es más; no sé por qué creo que además de hispanoparlante, eres mexicana. Y si me apuras, añadiría que del D.F.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Por Dios! ¿Cómo puedes darte cuenta de esas cosas?&lt;br /&gt;—Bueno, yo también soy del D.F. De otro modo, difícilmente me habría dado cuenta. No sé, es como los norteños, que para nosotros suenan todos igual, y entre ellos reconocen su acento regional. Intuición, pues. ¿Me decías algo de que no encontrabas a tu grupo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ocasiones, la realidad ocurre de tal forma, que es difícil distinguirla de la ficción. Algunos de los mecanismos conductores de los hechos logran hacernos dudar. Así es la &lt;b&gt;Guía triste de París&lt;/b&gt;, de Alfredo Bryce Echenique. Una serie de relatos con matiz de vivencias —acaso crónicas viajeras— de gente que compartía una realidad histórica común en un país extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los años sesenta trajeron consigo una revolución cultural que expandió rápidamente. Fueron épocas de la utopía marxista, representada por un póster del Che Guevara mirando al infinito. Con la hegemonía económica disminuída, Francia decidió erigirse en una potencia cultural; no es casualidad que durante el llamado &lt;i&gt;boom latinoamericano&lt;/i&gt;, la obra de autores como Carlos Fuentes, Cortázar, Vargas Llosa o García Márquez hubiera sido traducida primero al francés, para de allí abrirse paso al resto de Europa. Como parte de esta inercia, Francia abrió sus puertas al tercer mundo mediante becas de estancia en París; inclusive, para no limitar moral ni terminológicamente su ámbito de influencia, los franceses idearon el término "Latinoamérica", que juntaba los destinos de la América Ibérica con los suyos: todos bajo el latín, la lengua madre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;...Siempre vivimos por debajo de nuestras ilusiones, Sonia. Para eso tenemos ilusiones, finalmente. Para tratar de vivir por encima de lo que seríamos sin ellas.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Carlos Cerda,&lt;br /&gt;Una casa vacía&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TRecOVJAz1I/AAAAAAAAAP4/cQ7OOkRSwV4/s1600/gtriste.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TRecOVJAz1I/AAAAAAAAAP4/cQ7OOkRSwV4/s200/gtriste.jpg" width="121" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Artistas, intelectuales, escritores y otras jóvenes promesas; aunque los protagonistas de cada uno de los relatos son tan variados como sus realidades particulares, las historias confluyen en que todos ellos llegaron con la ilusión de tener un lugar en el banquete del primer mundo, y pronto se sintieron abrumados por la intimidante perfección de una ciudad como París, tan civilizada y deslumbrante, tan diferente a los entornos tropicales, bananeros, pueblerinos y caóticos a los que estaban acostumbrados. Muy pocos alcanzaron la gloria; el resto, se quedó en el viaje, deambulando como fantasmas sin propósito, devorados por una ciudad hostil e inexpugnable, y rumiando una realidad muy lejana a lo que ellos suponían que debió haber sido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la nota introductoria, el autor se toma la molestia de aclarar que pese a que muchos de ellos están inspirados en anécdotas concretas, sus relatos son producto de la ficción. Dicho aviso, funciona como una de ésas señales informativas en carretera, que uno puede decidir si tomar o no en cuenta; Decía Marcel Duchamp que para tener éxito en la narrativa, si es ficción &lt;i&gt;debe&lt;/i&gt; sonar a realidad, y si es realidad &lt;i&gt;debería&lt;/i&gt; parecer ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica me mostró el folleto del tour que ofrecía su hotel. La siguiente parada no quedaba lejos, así que me ofrecí a acompañarla. La conversación que tuvimos mientras caminamos por el Quai de Saint Michel rumbo a Notre Dame no fue nada memorable. Quizá se sintió incómoda, atrapada; como cuando te toca que un taxista se pone parlanchín, y tu lo único que quieres es llegar a tu destino. Nos despedimos y nos deseamos suerte. Ella entró a la catedral, y juraría que se rentó uno de esos &lt;i&gt;walkmans&lt;/i&gt; llenos de información del lugar en varios idiomas. Encendí otro cigarro. Pensé en sacar mi mapa de nueva cuenta, pero finalmente elegí que mis pasos me llevaran a donde fuera. La ficción circula libremente por las calles, y no me gustaría andar perdido si de pronto ocurre que se cruce en mi camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-5968992045096608251?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/5968992045096608251/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=5968992045096608251' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5968992045096608251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5968992045096608251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/11/paris-i.html' title='Guía triste de París'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TRe8jiA8EFI/AAAAAAAAAP8/Zf4SFSAjWB4/s72-c/parGn.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-8971684496692282073</id><published>2010-11-13T18:04:00.049-06:00</published><updated>2011-01-02T21:22:00.588-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circunloquios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Omisiones'/><title type='text'>Los emoticons y la RAE (es pregunta).</title><content type='html'>&lt;div class="deco"&gt;:)&lt;/div&gt;Estábamos muy contentos los internautas perdiendo nuestro tiempo en las distintas redes sociales, cuando un día nos llega viralmente la noticia de que la Real Academia Española (RAE) está por introducir algunos cambios; algunos irrelevantes, como el de la y 'griega', que pasó a llamarse "ye", y otros no tanto, como los relacionados con los acentos. El 95% de los internautas no sabe usar correctamente ninguna clase de acento, y un alarmante porcentaje de ellos no sabe siquiera distinguir entre 'Hay', '¡Ay!', y 'Ahí. ¡Ah, pero qué divertido es protestar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personalmente, voy a extrañar un poco a la 'Ch' y a la 'Ll', pero ya hace buen rato que, por ejemplo mi apellido (Chávez), es ordenado alfabéticamente —por sistemas creados en el extranjero— como si la primera letra fuera "C", y no "Ch", así que tampoco creo que sea problema. Trastear con la 'Q' tampoco es tan novedoso, ya antes lo intentaron con la 'K'. &lt;i&gt;Quiosco&lt;/i&gt; medio aceptó el cambio, pero &lt;i&gt;kilo&lt;/i&gt; nunca quiso esa letra. Quizá del mismo modo tengamos &lt;i&gt;cuasares&lt;/i&gt; y hablemos de &lt;i&gt;Irak&lt;/i&gt;, pero seguiremos teniendo &lt;i&gt;quórum&lt;/i&gt;, y veremos el mundial en &lt;i&gt;Qatar.&lt;/i&gt; El uso común lo dirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La polémica supresión de la tilde en "sólo", me parece una sugerencia tan caprichosa y ridícula, que creo que terminarán reconociendo su error y retractándose; Lo que me hizo saltar de mi silla fue la razón del acento diacrítico. ¿Por qué suprimir el acento diacrítico?&lt;b&gt; Ah, pues porque ¡como ya casi nadie escribe a mano..!&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿La ortografía puede entonces ser determinada por la tecnología? En tiempos de las máquinas de escribir mecánicas, mucha gente aseguraba que las mayúsculas no &lt;i&gt;debían&lt;/i&gt; llevar tilde, porque en dichas máquinas no se &lt;i&gt;podía&lt;/i&gt; escribir. Las primeras computadoras ni tenían en el teclado, ni podían mostrar el caracter "ñ", y no por eso alguien se atrevió a sugerir que la eñe iba a desaparecer del idioma. Con esta tácita aceptación de la influencia del factor tecnológico en la escritura, la RAE debería ocuparse de regular cosas como los emoticonos, y no andar desapareciendo acentos inocentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(I)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Antes de Carlo Magno y la dinastía de reyes carolingios que dominaron la Europa de los siglos VIII al XII, todas las letras se escribían una detrás de otra, y era responsabilidad del lector discernir dónde terminaba una palabra, y dónde comenzaba la siguiente. Los escribas carolingios dibujaban un pequeño diamante para dividir una palabra de otra, y conforme el uso de este detalle fue volviéndose común, dejaron espacios entre palabras, y colocaban el diamante al final de la oración. Comenzaron también a colocar pequeñas marcas en el texto que facilitaran su comprensión. No se sabe con certeza si fue una abreviación de la voz latina &lt;i&gt;quaestiō&lt;/i&gt;  (qo), —para señalar que se trataba de una pregunta— o un semicolon (~) encima de un diamante de final de oración lo que finalmente evolucionó en el signo (?), pero sí se sabe que fueron ellos los que sentaron las bases para todo el sistema de puntuación y 'entonación' de frases que conocemos actualmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno supone que desde entonces, el lector tiene claro que al ver al final de una oración el signo '?',&amp;nbsp; ésta debe ser leída, 'entonada' como si fuera una pregunta; no obstante, sería un error suponer que tal convención fue aceptada de inmediato, y a la buena. Seguramente hubo mucha gente culta, letrada, a la que el signo le pareció artificioso, ridículo, retrógrada en el uso del lenguaje escrito: ¿Simbolitos para representar intencionalidad? ¡Menuda decadencia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El avezado lector de esta bitácora habrá adivinado las intenciones de este preámbulo. Subrayar que aceptamos sin reservas el uso de modificadores de intencionalidad oral como '?' ó '!', y en cambio todavía hay cierta renuencia a aceptar la validez de símbolos como ":-)", o ":P". Vladimir Nabokov lamentó alguna vez que no hubiera un símbolo tipográfico para expresar una sonrisa, y es que en aquel entonces, la gente no recurría a la comunicación escrita del modo en que lo hace ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(II)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El primer &lt;i&gt;smiley&lt;/i&gt; (antes de que el término se castellanizara como 'emoticono'), surge en 1982, del ingenio de Scott Fahlman, un profesor de Informática de la universidad norteamericana Carnegie Mellon, quien sugirió usar la secuencia :-) en foros de noticias, para subrayar que el comentario había sido escrito con ironía. La medida prosperó rápidamente entre sus colegas, quienes ampliaron enormemente este diccionario de símbolos. Con el crecimiento y expansión de internet, su uso se volvió común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La popularización de chats y los sistemas de mensajería instantánea que les sucedieron, vinieron a acentuar la importancia de integrar aspectos de la comunicación no verbal a la comunicación escrita. Los intelectuales comenzaron a escandalizarse: ¿Simbolitos para representar intencionalidad? ¡Menuda decadencia! Es natural que vean su uso artificioso y chapucero. Ninguno de los grandes escritores necesitó nunca de ellos para expresar alguna emoción en particular. Cierto, a Shakespeare&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt; no le hicieron falta para escribir Hamlet; pero de haber escrito un post para quejarse de que no encontraba lugar de estacionamiento en el &lt;i&gt;Globe Theater&lt;/i&gt;, seguramente los habría empleado. Así que no debe extrañarnos que el uso de esta simbología esté presente próximamente en las grandes obras de la literatura universal; si ya nacieron los que serán los grandes escritores del siglo XXI, en este momento seguramente andan puliendo su prosa en el &lt;i&gt;messenger&lt;/i&gt; o en su blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sé a qué suena lo anterior. Imaginarse a un actual &lt;i&gt;metroflogger&lt;/i&gt;  puberto, o a un HOYGAN corriente como futuros representantes de la  literatura de este incipiente siglo, es algo que produce terror, como mínimo. Es por  ello que la responsabilidad de darle buen uso a este nuevo alfabeto  emocional, recae en las generaciones trancisionales (es decir, aquellos  quienes presenciamos el nacimiento y auge del internet, y todavía nos  maravillamos con sus posibilidades y alcances).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(III)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo se determina el uso correcto o incorrecto de estos símbolos? Invertir el signo de interrogación para ponerlo al inicio de la pregunta, por ejemplo, fue otra sugerencia de la RAE, que aunque a nadie le gustaba, prosperó gracias a la importancia sin precedentes que la monarquía isabelina le otorgó a la academia. Sabemos que imposiciones semejantes son imposibles en estos tiempos donde el castellano ha dejado &lt;i&gt;de facto&lt;/i&gt; ser propiedad de la península, y su evolución queda determinada por el uso, así que todas esas sugerencias con fundamentos débiles y caprichosos —escribir México con 'j' porque 'así suena', o eliminar el acento diacrítico porque 'pues como ya nadie escribe a mano...'— están llamadas al desuso y al olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;En algún momento de la historia de la mensajería instantánea, a los  ingenieros de empresas como Microsoft o AOL, se les ocurrió interceptar  ciertas secuencias de caracteres, y mostrar en su lugar una imagen. La  biblioteca de imágenes se fue ampliando, y esto dio lugar a los 'atajos  de teclado', que a fuerza de uso se han ido colando como parte de este  alfabeto. Rezo porque símbolos como (8), (f), o (y) nunca, nunca, nunca  logren prosperar. &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Así como las primeras letras fueron representaciones visuales concretas que el uso común fue convirtiendo en símbolos abstractos, los actuales emoticonos son construcciones tipográficas —cuya inmensa mayoría— representa expresiones faciales más o menos definidas, y esa facilidad es un buen principio para conseguir su universalidad. Aunque como la esfinge de Gizeh hayan ido perdiendo paulatinamente la nariz, secuencias como :), :P, :|, ó :*, son inconfundibles. Otras como xD, :@, o 8-), ocupan un contexto semántico que no es tan accesible. Expresiones donde no es necesario girar la cabeza, como ^.^, ¬¬, Ó_ò, º.º, tienen el camino algo más difícil, y seguramente no todas sobrevivirán. Construcciones que hacen referencia a objetos, como flores, (@&amp;gt;--), peces (&amp;lt;º}}}&amp;gt;&amp;lt;), chichis (usted, internauta asiduo seguro conoce la secuencia), &lt;i&gt;conejitos-pikachús&lt;/i&gt; y demás, están en el rumbo del llamado ASCII art, y su sitio en el lenguaje es casi imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero pues, que la RAE se ponga pronto las pilas, se deje de preocupar por si el origen griego o latino de las íes y las yes, y se den a la tarea de hacer cambios importantes relacionados con lo que el uso de las nuevas tecnologías pueden aportar al lenguaje; ojalá que un día lleguen incluso a determinar minucias como que escribir '(:' en vez de ':)' es una falta de ortografía (pues trasgrede el orden de lectura). Mientras eso no suceda, el buen uso de toda esta simbología nos corresponde a los internautas. Sí. Incluso a aquellos tuiteros corrientes que creen que pueden cambiar al mundo con un hashtag (#).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;1.- A propósito de Shakespeare, científicos de una prestigiosa universidad hicieron un estudio (sí, otro de ésos costosos estudios que arrojan datos completamente irrelevantes) para determinar qué tanto se escribe en la actualidad, y llegaron a la (brillante) conclusión de que al internauta promedio le toma menos de 10 años escribir lo mismo (en cantidad de letras), que escribió Shakespeare durante toda su vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-8971684496692282073?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/8971684496692282073/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=8971684496692282073' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8971684496692282073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8971684496692282073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/11/emoticons.html' title='Los emoticons y la RAE &lt;i&gt;(es pregunta)&lt;/i&gt;.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-629468274535154151</id><published>2010-11-06T18:23:00.154-06:00</published><updated>2010-12-30T20:17:50.939-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Genuflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apostillas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Retratos'/><title type='text'>Y además se apellida(ba) Amor</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TRzjxGG9sMI/AAAAAAAAAQA/TQzI0FAEMjc/s1600/vamp.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TRzjxGG9sMI/AAAAAAAAAQA/TQzI0FAEMjc/s320/vamp.jpg" width="185" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Aunque el frac que compró mi mamá en el mercado Juárez tenía una corbata de moño impresa, la que yo traía sobrepuesta era real. Y me parecía enorme. No obstante, ver la &lt;i&gt;Carabina de Ambrosio&lt;/i&gt; en YouTube, me recuerda que así se usaban en aquel entonces. Sin ser algo tan elaborado como lo que usaba &lt;i&gt;Chiquidrácula&lt;/i&gt;, mi atuendo era más como de un &lt;i&gt;Eddie Monster&lt;/i&gt;, pero con nylon en vez de gamuza; suficiente para salir a la calle a pedir calaverita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mi calabaza medio llena de monedas, rondanas, boletos del metro y todo aquello que los caprichos de lo aleatorio habían puesto ese día en los bolsillos de los transeúntes del barrio, iba camino al Gabis de la Plaza Washington (un pequeño café donde mi familia se ha reunido desde siempre) a contar mis ganancias, cuando vi a una señora emperifolladísima caminar tan aprisa como su bastón le permitía, así que con mi mejor sonrisa, la abordé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Seño, ¿No me da mi calaverita?&lt;br /&gt;Me miró de arriba a abajo con sus ojos secos, enterrados bajo una gruesa capa de maquillaje en ruinas, y me respondió con una voz gravísima...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tu féretro sombrío&lt;br /&gt;reposas eternamente&lt;br /&gt;pero en la noche imponente&lt;br /&gt;revives y abres el frío vidrio&lt;br /&gt;de tu ataúd, ya vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelas en vuelo ascendente&lt;br /&gt;por el cielo, omnipotente&lt;br /&gt;con tus alas de vampiro&lt;br /&gt;y tus ojos de zafiro.&lt;br /&gt;Sustraes la sangre mortal&lt;br /&gt;tú, vampiro criminal.&lt;br /&gt;Y a tu catafalco vuelas&lt;br /&gt;para dormir entre velas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Pasumecha! No supe si por sus gritos, su mirada que parecía atravesarme, o sus manos arrugadas llenas de lunares terminadas en unos gruesos dedos rodeados por pesados anillos, pero estuve a nada de salir corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;—¿Pita Amor te regaló un poema? ¡Mira nada más!&lt;br /&gt;Claro que todos se preocuparon cuando llegué todo agitado al Gabis; pero tras contar lo sucedido, todos parecían coincidir en que era una rareza; Pita Amor no era una persona precisamente amable. Al menos no con el común de los mortales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;"Yo no soy humilde ni tengo por qué serlo. Bastante tengo con ser genial"&lt;br /&gt;(frase que es muy cool para un sitio web de frases famosas, pero que escuchar de viva voz de la poetisa, una tarde que discutía con un mesero en la fonda de Santa Anita, en la calle de Londres, no lo es tanto.)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;—¿Pita qué? Oye, ¡Casi muero de un infarto!&lt;br /&gt;Pues sí. Guadalupe (Pita) Amor, fue una poetisa que se sentía Sor Juana. O Frida. O La Doña. O más que todas ellas, no lo sé. Muchos años después, y gracias a internet fue que pude leer su biografía, sus escándalos, y algunos de sus textos. Pero en aquellos ochenteros entonces, cuando deambulaba por la colonia Juárez y sus alrededores, era una musa en desgracia, una señora de constantes arrebatos y pésimas mañas a la que el otoño no le había llegado apaciblemente. La gente en el café (incluído Gabriel, el propietario) animaron la tertulia contando más y más anécdotas sobre ella, y coincidiendo todos en que la reacción que tuvo conmigo fue inusualmente positiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Sabes? Nadie puede decirse vecino de esta colonia sin haberse cruzado de palabras con esa mujer. Tienes mucha suerte de que te haya regalado un poema, en vez de haberte dicho alguna majadería, o hacerte algún desplante.&lt;br /&gt;—Sí, pero pinche vieja—murmuré. Yo lo que quería era dinero. :(&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-629468274535154151?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/629468274535154151/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=629468274535154151' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/629468274535154151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/629468274535154151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/11/pita-amor.html' title='Y además se apellida(ba) Amor'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TRzjxGG9sMI/AAAAAAAAAQA/TQzI0FAEMjc/s72-c/vamp.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-7374063220261011790</id><published>2010-10-30T16:14:00.003-05:00</published><updated>2010-11-04T22:38:41.773-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La nostalgia ya no es lo que era'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apologías'/><title type='text'>Maradona</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TM3KTuWunvI/AAAAAAAAAPk/8fdt7BCTp2w/s1600/Maradona.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TM3KTuWunvI/AAAAAAAAAPk/8fdt7BCTp2w/s320/Maradona.jpg" width="227" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="deco"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;"...la va a tocar para Diego, ahí la tiene Maradona; lo marcan dos, pisa la pelota Maradona, arranca por la derecha el genio del futbol mundial, y deja el tercero y va a tocar para Burruchaga... ¡Siempre Maradona! ¡Genio! ¡Genio! ¡Genio! ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta... Goooooool... Gooooool... ¡Quiero llorar! ¡Dios Santo, viva el fútbol! ¡Golaaaaaaazooooooo! ¡Diegooooooool! ¡Maradona! Es para llorar, perdónenme ... Maradona, en una corrida memorable, en la jugada de todos los tiempos... barrilete cósmico... ¿de que planeta viniste? ¡Para dejar el camino a tanto inglés! ¡Para que el país sea un puño apretado, gritando por Argentina!... Argentina 2 - Inglaterra 0... Diegol, Diegol, Diego Armando Maradona... Gracias Dios, por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas, por este Argentina 2 - Inglaterra 0".&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Así describió (en vivo) el comentarista Víctor Hugo Morales el segundo gol de Diego Armando Maradona, el que encaminaba a la Argentina a las semifinales de la copa del mundo en México 1986. Si ese fue llamado el gol del siglo, la narración no debe ser menos. Maradona, Maradona, Maradona; siempre Maradona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para hablar del mejor futbolista que he visto, primero debo desmarcarme de la gastada discusión sobre Pelé y Maradona; de Edson Arantes he visto videos, escuchado emocionantes anécdotas y demás, pero al Diego &lt;b&gt;lo ví jugar&lt;/b&gt;. El de 1986 fue mi primer mundial. Tengo vagos recuerdos de algunos  partidos del mundial de España, pero la verdad es que como ni jugaba  México, no había una actitud de fiesta; a esa edad, además, el fútbol era algo para jugar en la calle, no para mirar por televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ví por primera vez a Maradona en el estadio de Ciudad Universitaria. Los coreanos del sur tenían la &lt;i&gt;simpatía por el débil&lt;/i&gt; del público, pero Argentina era demasiado rival. Los pamperos se impusieron fácilmente por 3-1, y aunque no anotó, Maradona se notaba cada vez que tocaba el balón. Era un jugador que era muy fácil de seguir. Quizá sea cursi decirlo, pero cada vez que tenía la redonda, cualquier cosa podía pasar. Lo podías ver en los desesperados gritos de los rivales. Era mágico. El mundial avanzaba, y México se clasificaba a los octavos de final. No conseguimos boletos para el estadio Azteca, pero los tíos anticipadamente adquirieron entradas para el siguiente partido, que suponían sería también de México. Llegando a casa, se enteraron: de vencer a los búlgaros, México enfrentaría al vencedor del Marruecos-Alemania en Monterrey, y para lo que consiguieron entradas, fue para el choque entre los vencedores de las llaves Inglaterra-Paraguay, y Uruguay-Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran mis inicios de aficionado al futbol. El mundial me había dejado una docena de jugadores a los cuales seguir; no tuve un claro favorito, hasta que llegó el 22 de junio, y acudimos al Azteca. Portando la casaca de entrenamiento, los jugadores de ambos conjuntos hacían estiramientos, sprints, y se les veía en el gesto la seriedad y la concentración de quien está en la víspera de un importante compromiso. Excepto Maradona. Diego estaba como niño pequeño esperando a que le presten una pelota. La dominaba, se regodeaba con ella, parecía aburrido. Este hecho no varió tras el silbatazo inicial: estaban 21 jugadores en la misma tónica de concentración, disciplina, planteamientos tácticos, entrega, sacrificio, y demás, mientras Maradona jugaba. &lt;b&gt;Jugaba&lt;/b&gt;, en el amplio sentido de la palabra, al futbol. Iba y venía por donde quería. Una auténtica pesadilla para Fenwick, Butcher y Reid, quienes apenas tacleándolo podían detenerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas arrancó el segundo tiempo, vino lo inolvidable. Mis tíos llamaban desesperadamente al cartero&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt;, cuando Hodge, quien parecía controlar una pared entre Maradona y Valdano rebanó el balón en su intento de despejar; Maradona hizo por el esférico, saltó, gol. No sé si fue el ángulo donde estábamos, pero yo no ví que usara la mano. Sólo vi a TODOS los ingleses abalanzarse sobre el árbitro a reclamar algo. ¿Fuera de lugar? No, no creo, porque el balón viene de un contrario. —¿Tons qué reclaman esos jijos de Sherlock Holmes?, comentó Manuel mientras le compraba una ronda más al cartero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ingleses trataban de reponerse del golpe anímico, cuando en el medio del campo, otra vez Maradona recuperó el balón. Giró la cintura, adiós Beardsley y Reid. Arrancó; Butcher nunca supo cómo cerrarle el paso, mientras Diego seguía en línea recta; Fenwick se había ido sobre Burruchaga, y cuando quiso regresar a tapar, Maradona se quitaba a Shilton, el arquero, y con todo y la barrida de Butcher, mandaba el balón al fondo de las redes. El estadio se unió en un sólo grito: ¡Die-go, Die-go! Gary Lineker alcanzó a acercar a los ingleses con un cabezazo a 3 minutos del final de juego, pero no hubo tiempo para más. Maradona se llevaba a su equipo a semifinales, y de paso cobraba una revancha moral por el asunto de las Malvinas. Qué golazo el segundo, comentaba Manuel, mientras caminábamos de regreso sobre la calzada de Tlalpan. Pero qué pinche personalista se vio, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="apostilla"&gt;Ese segundo gol fue repetido hasta la saciedad en todos los noticiarios deportivos, mientras los comentaristas se deshacían en elogios. Un gol que mientras más veía, menos podía creer. Claro que después vinieron las odiosas comparaciones; en el mundial 94, un saudi árabe también, tomó el balón detrás de su mediocampo, se quitó a cuanto jugador le salió al paso, y terminó anotando un golazo. Pero en esa jugada tuvo contó con una cuota de fortuna (dos veces el rebote le favoreció), y con la displicencia de los defensores belgas. Años después Messi le hizo un gol de muy similar manufactura al Getafe, y los medios, ni tardos ni perezosos, superponían videos para afirmar que la jugada era una calca de la de Diego. Sí, claro. Con una muy notable diferencia: Mientras Messi va corriendo, va luchando, va en el clímax de la concentración y el esfuerzo, Maradona iba como flotando, como danzando en un ballet con la redonda cosida a los pies.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;México había sido eliminado en penales por la entonces Repúbilca Federal de Alemania, quien también dio cuenta de la poderosa Francia; sin discusión, el mejor equipo que he visto en mi vida. Aquel de Platini, Tiganá, Giresse, Rocheteau y tantos otros. Maradona lo volvió a hacer en la semifinal contra Bélgica. Un Maradona solitario, un Maradona bastó para eliminar al caballo negro de la competición. Argentina llegó a la final, se coronó campeón del mundo, y el futbol siguió su curso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De allí en adelante, comencé también a seguir el futbol por televisión. Me doy cuenta del transcurrir del tiempo, cuando veo a muchos futbolistas cuyas jugadas recuerdo perfectamente, usar un traje, y dirigir desde el banquillo. Veo también el surgir de nuevas estrellas, de nuevas promesas, de nuevos héroes del mundial. Y mientras más Zidanes, Beeckhams, Figos, Ronaldos, Ronaldiños o Ronalditas veo, más extraño al Diego. Más me quedo esperando a que llegue alguien con tanta magia, con alguien que se divierta jugando, y juegue de modo sublime.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quiero desmarcar también de toda la historia posterior del genio argentino; además de no ser nadie como para establecer juicios morales subjetivos sobre su persona, actividades, excesos y yerros, nada de lo que haga borrará de mi memoria ese placer por el futbol que ví con mis propios ojos resplandecer bajo sus pies. Maradona puede ser para usted Dios, el mejor futbolista de la historia, o simplemente un vulgar y obeso drogadicto. El Diego es, el jugador más fantástico que me ha tocado ver. No fui testigo de nadie antes, no he sido testigo de nadie después, al menos los siguientes 24 años. Y contando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;1.- "Cartero" fue un invento publicitario de mucho éxito durante 1986. Su arraigo es tal, que a la fecha aún se les sigue diciendo "Carteros" a los tipos que venden cerveza en los estadios, aún si la cerveza no es "Carta Blanca" (marca patrocinadora oficial del evento)&lt;br /&gt;El gol de &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=gK2z5-cceP4" target="blank"&gt;La mano de dios&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;El &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=jM0C6RMdmvU&amp;amp;NR=1" target="blank"&gt;gol del siglo&lt;/a&gt; (ambos con la narración original argentina).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-7374063220261011790?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/7374063220261011790/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=7374063220261011790' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/7374063220261011790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/7374063220261011790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/10/maradona.html' title='Maradona'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TM3KTuWunvI/AAAAAAAAAPk/8fdt7BCTp2w/s72-c/Maradona.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-359228772042996825</id><published>2010-10-23T03:48:00.004-05:00</published><updated>2010-10-25T13:34:16.383-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Búsquedas infinitas'/><title type='text'>Cielo de octubre</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMUkstsB0zI/AAAAAAAAAPY/D7r3w-FGvc4/s1600/stars.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMUkstsB0zI/AAAAAAAAAPY/D7r3w-FGvc4/s320/stars.jpg" width="173" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;—No quiero parecer insistente, Valentina. Pero no estoy seguro de que sea una buena idea. Es decir, no vas a ver imágenes como las del &lt;i&gt;Discovery Channel&lt;/i&gt;; la Ciudad de México es un sitio muy contaminado, y encima he leído que son aparatos complicados y que lleva mucho tiempo aprender a utilizar.&lt;br /&gt;—Lo sé, papi. Y de verdad lo entiendo. No quiero que gastes en un telescopio. Por eso se lo pedí a los reyes magos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un argumento inatajable, hasta para los mismísimos Reyes Magos. Demonios. ¿Por qué no pide una cámara de fotos, un &lt;i&gt;iPod&lt;/i&gt; o un videojuego como los otros niños?&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;I&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La mañana del 6 de enero, junto a bolsas de malvaviscos y accesorios de la &lt;i&gt;tienda de animalitos&lt;/i&gt;, los Reyes (que por algo son magos) dejaron junto al árbol un &lt;i&gt;Bushnell Voyager 70/300&lt;/i&gt; de montura altazimutal que aunque corría el mismo riesgo de terminar arrumbado que uno &lt;i&gt;MiAlegría&lt;/i&gt; con óptica de plástico, nada como favorecer el interés científico de los niños con un mejor juguete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así como no puedes pedirle a alguien que toque la quinta sinfonía la primera vez que se sienta frente a un piano, intuíamos que no íbamos a obtener grandes resultados la primera vez. Esa misma noche, subimos a la azotea a mirar el firmamento. Se veían 3 estrellas en toda la bóveda celeste. Bueno, de hecho la tercera quizá era la luminaria del pararrayos de algún edificio lejano. Ni siquiera conseguimos enfocar alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los siguientes dos días fueron de escuela, así que aprovechamos para leer el manual y enterarnos de algunas cosas. Gracias por comprar su telescopio, bla bla bla. Le recomendamos que no espere hasta la noche para poder utilizarlo. Bah. ¿Por qué no ponen eso en la caja? Estoy seguro de que incluso quienes fabrican instructivos tienen perfectamente claro que... ¡Nadie lee los instructivos! El fin de semana subimos a la azotea a hacer pruebas, y a practicar. Sí. En esa &lt;b&gt;única ocasión&lt;/b&gt;, apuntamos hacia los edificios cercanos. Un telescopio de ese tamaño no es algo que puedas guardar en un cajón; tenerlo en la sala de tu casa, causa que 6 de cada 10 personas que te visitan te pregunten ¿Y lo usas para espiar a las vecinas?, y que 10 de cada 10 que lo preguntaron, perciban su pregunta como simpática e ingeniosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer paso estaba dado. Ya que sabíamos el procedimiento para ver con claridad la marca de vino que bebían los comensales del bar del piso 46 del World Trade Center, o las películas que se exhibían en el cine Manacar, volvimos a apuntar hacia el cielo nocturno, y logramos enfocar algunas estrellas que de todas formas es posible encontrar a simple vista. Valentina trataba de disimular el tedio que le causaba armar todo el kit de astronomía junto a los tinacos para sólo ver puntitos blancos. Hubo que aguardar a finales de mes para finalmente ver la luna llena, y sus cráteres nitidísimos. Satisfacción mínima, pero satisfacción al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;II&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No fueron muchas las veces que usamos el telescopio entre febrero y abril. No sé por qué tengo la manía de no tirar las cajas, pero cuando estaba desarmando el estorboso empaque del telescopio tras recibir un ultimátum de mi mujer, descubrí un aparatito que servía para localizar cuerpos celestes, y que además narraba la historia de las constelaciones. —Interesante— pensé. Le puse sus dos pilas AA, y lo encendí. Una voz gallega robotizada ordenaba: Inserte su posición geográfica con las flechas. Usted está... a UN grado longitud oeste. Usted está... a DOS grados longitud oeste. Usted está... a TRES grados longitud oeste. Después de 10 minutos de esto, percibí dos soluciones posibles: O nos íbamos a vivir a Togo (la costa más cercana a la intersección del ecuador y el meridiano de Greenwich), o nos buscábamos otro método para localizar estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy molesto decir "te lo dije"; pero para finales de mayo, el telescopio ya lucía una ligera capa de polvo. No. Me rehúso a dejarlo en el abandono. ¡¡Galileo pudo ver las estrellas hace cientos de años con un aparato que él mismo construyó!! —Galileo no vivía a tres calles de un edificio de 47 pisos, corazón—, se escuchó desde la cocina. Demonios. Quizá tenga razón. &lt;i&gt;Googleando&lt;/i&gt;, además de métodos de triangulación geométrica, dí con aparatos costosísimos de interfaz USB que prometían hacer lo que yo no había podido conseguir. Las matemáticas nunca han sido lo mío. Comencé a subir a la azotea yo solo; Valentina me acompañaba de cuando en cuando, pero se subía el &lt;i&gt;iPod&lt;/i&gt; para entretenerse mientras yo me peleaba con lentes y los grados de arco, tratando de encontrar algo. Lo que fuera. Un intento fallido tras otro, hasta que un día ocurrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en el piso guardando en su caja todos los cositos de la óptica, ví que podía apuntarle a una estrella sin moverme de mi lugar. Así que le apunté. Trataba de enfocar, pero ya había aflojado los tornillos de ajuste, así que el telescopio se movía demasiado. Un brillo. ¡Ajá! ¡Ahí está la estrella! moví la cremallera de enfoque para darle más nitidez a ese puntito blanco, cuando apareció otro. Y otro más. Miré por arriba del telescopio para cerciorarme. No. Allí no hay más de una estrella. Ajusté el ocular, y sí. De pronto aparecieron. Muchos, muchos puntitos blancos, con una mancha violeta de fondo. Parecía una tontería, pero sentí una emoción incomparable. ¡Valentina, ven a mirar! Miró por el telescopio, luego por encima. ¡Guau! Se asomó al cubo de luz, y gritó ¡¡Mati, mamá, vengan a ver!! &lt;b&gt;¡¡Papá acaba de encontrar una galaxia!!&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;III&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo; no tengo la menor idea sobre si eso que vimos era en realidad una galaxia, pero daba lo mismo. Habíamos conseguido mirar &lt;i&gt;algo&lt;/i&gt; que no era posible ver a simple vista, así que, al diablo con las obtusas convenciones astronómicas. Eso me tuvo de buen humor todo el día siguiente. Cuando en conversación de sobremesa le platiqué a mi jefe sobre la galaxia recién descubierta, me hizo una pregunta totalmente razonable, pero que yo no me esperaba: ¿Y le sacaste foto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMPyjm40KJI/AAAAAAAAAPQ/5RjyzyJEcr8/s1600/luna.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMPyjm40KJI/AAAAAAAAAPQ/5RjyzyJEcr8/s320/luna.jpg" width="237" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;A últimas fechas, el jefe ha convertido su hobbie de fotografía en algo serio. Asiste a cursos, se ha hecho de sofisticado equipo y... me obsequió un adaptador de fotografía para el telescopio (junto con un precioso lente de 1000mm). Tenía ganas de probar el equipo ese mismo día, pero Valentina estaba en exámenes, y las condiciones atmosféricas no eran óptimas. La astronomía es una cosa de mucha paciencia. Aunque no estoy seguro de cuándo, por esos días extraviamos la brújula que venía con el telescopio. Nada grave —pensé—. En internet se pueden buscar hasta las cosas perdidas. Navegando por el &lt;i&gt;Android Market&lt;/i&gt;, encontré la dichosa brújula y, la aplicación que nos terminaría cambiando la vida: &lt;b&gt;Google Skymaps&lt;/b&gt;. Aunque ya hacía mucho que había descargado la versión de escritorio junto con todo el &lt;i&gt;Google Suite&lt;/i&gt;, tener &lt;i&gt;Skymaps&lt;/i&gt; en el teléfono hace una gran diferencia. La aplicación usa el mismo sistema de localización de &lt;i&gt;Latitude&lt;/i&gt;, te muestra un mapa la bóveda celeste dependiendo de hacia dónde apuntes el teléfono, y hace ver a los costosos aparatos similares como de la edad de las cavernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que Valentina avisó que los reyes sí le habían traído su telescopio, la gente cercana a nosotros ha tenido la amabilidad de avisarnos cada vez que se entera de la proximidad de un evento astronómico significativo, o cuando simplemente hay una luna hermosa. Esta vez fue mi jefe quien me sugirió salir a fotografiarla. Subimos a la azotea, situamos el telescopio, e hicimos algunas fotos. Como es costumbre en las ciudades, la contaminación lumínica dejaba ver poco. Ok. Usemos&lt;i&gt; Skymaps&lt;/i&gt; para ver si hay algo interesante por aquí. Hmm... según la aplicación, Júpiter estaba muy, muy cerca, así que nos pusimos a buscarlo; en realidad, Valentina y yo estábamos conversando tan a gusto sobre cualquier cosa, así que daba un poco lo mismo hallarlo o no.&amp;nbsp; En eso... un punto blanco. Vistas desde el telescopio, las estrellas se ven también como puntos blancos, pero tienen un resplandor característico que este punto no tenía. ¿Será? Nah, no creo. Intercambiamos lentes, enfocamos más de cerca. No, no puede ser. ¿Es? Revisamos con el programa, con el apuntador led, y sí. Todo correspondía. Según esto, sí era, sí &lt;i&gt;debería&lt;/i&gt; ser. Usamos el objetivo más potente que tenemos, y allí estaba. Escandalosamente brillante. Con sus rayitas cafés, sus lunas, con la mancha esa —que no sé si es un cráter o una tormenta—, todo. Todo lo que sabíamos de ese planeta, estaba frente a nuestros ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras investigar un poco leí que es un planeta fácil de encontrar hasta para los novatos. De todas formas, sentimos una emoción indescriptible. 10 meses después de que los reyes trajeran el telescopio, Valentina y yo tenemos una pequeña foto con cuatro puntitos blancos sobre un fondo negro, y la enorme satisfacción de haber visto a Júpiter en vivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMPxK_RIF5I/AAAAAAAAAPM/rHGGoUv7H5g/s1600/jupiter.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="278" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMPxK_RIF5I/AAAAAAAAAPM/rHGGoUv7H5g/s640/jupiter.jpg" width="500" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-359228772042996825?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/359228772042996825/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=359228772042996825' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/359228772042996825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/359228772042996825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/10/cielo-de-octubre.html' title='Cielo de octubre'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMUkstsB0zI/AAAAAAAAAPY/D7r3w-FGvc4/s72-c/stars.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-4522976733172690628</id><published>2010-10-16T12:47:00.000-05:00</published><updated>2010-10-30T21:34:16.396-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circunloquios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Entradas mínimas'/><title type='text'>Musas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMyoz5wgb4I/AAAAAAAAAPg/wTzXf6FytlU/s1600/musa.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 0; margin-left: 1em; margin-top:-4em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMyoz5wgb4I/AAAAAAAAAPg/wTzXf6FytlU/s320/musa.jpg" width="112" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Llenar de omisibles circunloquios los silencios es algo que últimamente hago más por una disciplina autoimpuesta que por mero desahogo —que es como debería ser—. Las musas de mi &lt;i&gt;otro blog&lt;/i&gt; son más experimentadas y más sutiles en su manera de llegar por sorpresa; acaso más imperceptibles y más etéreas, pero con un perfume psicológico tan intenso que no deja dudas de su visita. Las musas de este blog siguen renuentes. No las culpo; es natural que no les guste la idea de que las fije con un alfiler, y las tenga en una vitrina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inspiración vive agazapada en algún lugar recóndito de la inteligencia. Aún desnuda de las explicaciones que les dan los románticos, tan llenas de mitología, sobrerbia y sobrenaturalidad, donde la creación es un regalo divino y el autor un elegido por los dioses para sublimar el espíritu humano y trascender hasta la inmortalidad, su naturaleza subjetiva y tan llena de artificios, la vuelven un ingrediente codiciado para el quehacer creativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso cuando llega, la inspiración no siempre conduce a la creatividad, y menos aún a la genialidad. Hacen falta vocación y mucho trabajo para conseguir que la llegada de ese pequeño toque divino cristalice en algo tangible, y disciplina y perseverancia para cuando menos encaminarlo por el sendero de lo genial. Son contados aquellos quienes aún teniendo un &lt;i&gt;mapa del tesoro&lt;/i&gt;, logran dar con él. Las musas usan la moneda de un país muy lejano al que no siempre se llega. Aún así, siempre hay razones para seguir caminando en la ruta por donde —muy de vez en cuando— aparecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-4522976733172690628?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/4522976733172690628/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=4522976733172690628' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4522976733172690628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4522976733172690628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/10/musas.html' title='Musas'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMyoz5wgb4I/AAAAAAAAAPg/wTzXf6FytlU/s72-c/musa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-4894540010964031549</id><published>2010-10-02T00:19:00.656-05:00</published><updated>2010-10-23T22:13:09.753-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Genuflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apostillas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Búsquedas infinitas'/><title type='text'>2 de octubre: ¿Qué es lo que no se olvida?</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TLsloUzXSiI/AAAAAAAAAPE/XS8hdGfvQvQ/s1600/68-01.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TLsloUzXSiI/AAAAAAAAAPE/XS8hdGfvQvQ/s320/68-01.jpg" width="213" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Almorzando con mis abuelos en el Sangrons de Lafragua, vimos a través del ventanal a un grupo de manifestantes sobre el Paseo de la Reforma. &lt;b&gt;2 de octubre no se olvida&lt;/b&gt;. ¿Qué es lo que no se olvida? Los libros de texto gratuitos que llevé durante mi educación básica no hablaban del '68. En los años ochenta, la 'Historia de México' comenzaba con los orígenes del hombre americano, y terminaba con la expropiación petrolera; luego un texto como "...y los mexicanos del presente tenemos la responsabilidad de seguir construyendo una gran nación[…] ", y una foto del entonces presidente de la república, Miguel de la Madrid. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—'Pues hubo un desmadre', dijo lacónico mi abuelo. Los estudiantes tomaron las calles, y los disolvieron a balazos. Como él con todo y su sapiencia no se sabía bien los porqués, emprendí una búsqueda por mi cuenta sobre lo ocurrido en esos años; no fue nada fácil. Primero, porque no existía la wikipedia, y segundo porque no había más esbozo de los hechos que algunas recopilaciones de testimonios orales. El &lt;i&gt;Memorial de Tlatelolco&lt;/i&gt; es muy emotivo, pero creo que Rosario Castellanos exageró un poco al decir que 'el estado del tiempo' fue la noticia principal de los diarios al día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;¿Quién? ¿Quiénes? Nadie. Al día siguiente, nadie. La plaza amaneció barrida; los periódicos dieron como noticia principal el estado del tiempo. Y en la televisión, en la radio, en el cine no hubo ningún cambio de programa, ningún anuncio intercalado ni un minuto de silencio en el banquete (pues prosiguió el banquete.)&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Rosario Castellanos | Memorial de Tlatelolco (fragmento).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿De qué es tu tarea?— Preguntó amablemente la encargada de la hemeroteca de la Ciudadela, y se sorprendió al saber que era simple curiosidad lo que me tenía allí. —Los jóvenes de hoy ya no se interesan por nada, dijo, mientras buscaba los diarios en algunas cajoneras. —Las cosas eran un poco diferentes en esos días—, suspiró. Y comenzó a contarme sobre aquellos días&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt;. Hubo momentos en los que sentí que su crónica se volvía clasificación PG-13 como para que yo la entendiera, pero visto en retrospectiva, creo que en realidad había cosas que ella misma no entendía bien. El gobierno podía contener cualquier intento de insurrección, pero nunca halló cómo enfrentar una amenaza ideológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1968 fue un año catártico para la historia de la humanidad; la sociedad transformó sus valores, ideas, pautas de comportamiento y motivaciones. Se reconocieron los derechos de la mujer, las relaciones generacionales se equilibraron, vinieron los anticonceptivos y la revolución sexual, se cuestionaron los métodos de enseñanza. El autoritarismo estuvo siempre temeroso y tambaleante ante un movimiento que lejos de buscar el poder, implicó revolución cultural, renovación de la conciencia colectiva, y la declaración de la voluntad de disentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guerras injustas como la de Vietnam o la invasión soviética a Checoslovaquia, un mundo partido en dos bloques invirtiendo millones de recursos en una amenaza latente de suicidio nuclear, mientras el hambre y la miseria azotaban al tercer mundo, fueron motivo suficiente para que un grupo no previsto por las más vanguardistas teorías económico-sociales de aquel entonces saliera a las calles a protestar. Los estudiantes no buscaban el poder, sino una reivindicación moral y subjetiva que hacía pedazos todas las explicaciones marxistas sobre lucha de clases y levantamiento del proletariado. La intranquilidad, sin embargo, no era ocasionada por lo meramente ideológico. De hecho, el gobierno sabe dejar de lado lo moral siempre y cuando su poder no sea puesto en entredicho. Cuando los estudiantes —ese nuevo actor en el escenario político— aparecieron, comenzaron a mostrar cualidades (capacidad de organización espontánea, disciplina y activismo sin coerción, sensibilidad a las desigualdades sociales, etc.) que podían efectivamente conducir a una transformación social, los detentadores&lt;sup&gt;(2)&lt;/sup&gt; del poder, temerosos de ver reducido su margen de control, recurrieron a la violencia; y como quien le tiene miedo a los fantasmas (que de hecho, lo eran), inició una cacería de brujas buscando acabar con el movimiento apresando a sus líderes, valiéndose de la figura de la Disolución social&lt;sup&gt;(3)&lt;/sup&gt;, y respondiendo con más violencia a las crecientes protestas. Los ignominiosos hechos del 2 de octubre de ese año fueron el crisol de un enfrentamiento de ideas en donde toda la fuerza y terror del estado fueron puestos a disposición de quienes usando la paz como pretexto, decidieron un día que la libertad no era conveniente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La encargada de la hemeroteca siguió atendiendo sus asuntos, mientras yo comenzaba a adentrarme en el mar de documentos que se extendían en el escritorio. Era bastante más información de la que podía procesar, así que irremediablemente, me quedé mirando los &lt;i&gt;dibujitos&lt;/i&gt;. Tras el triunfo de la revolución (sic) a principios del siglo pasado, un periodo de paz que parecía inalterable trajo consigo una exaltación de los motivos y héroes nacionales en la producción artística. Hablo de los muralistas, de Diego Rivera, y demás &lt;i&gt;fans&lt;/i&gt; de José Guadalupe Posada, que plasmaron escenarios coloridos de hidalgos sonrientes y gallardos guerreros, fondeados de folklóricos paisajes con obreros, campesinos y otras calaveras del montón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMOi7yAxlMI/AAAAAAAAAPI/g5Q48B1Z7Pk/s1600/68-02.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="95" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TMOi7yAxlMI/AAAAAAAAAPI/g5Q48B1Z7Pk/s640/68-02.jpg" width="500" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La producción gráfica de las brigadas de la Escuela Nacional de Artes plásticas (en conjunto con gente de otras escuelas que supieron dejar de lado sus diferencias), fue fundamental en la tarea de difusión de los ideales y motivos del movimiento estudiantil del 68. Las limitaciones del formato fueron síntesis de mensajes creados entre artistas ingeniosos y ocurrentes, quienes sin pensar en las vanguardias crearon los símbolos de una lucha, y que hoy son un material que nos permite comprender un poco mejor cómo se vivía en esos días. Mucho de esa producción se perdió durante los allanamientos que hacían las autoridades en ese intento de sofocar las causas; gran parte de lo que se logró sobrevivir, se exhibe actualmente en el &lt;a href="http://www.tlatelolco.unam.mx/museos1.html" target="blank"&gt;Centro Cultural Tlatelolco&lt;/a&gt;. También dejo el enlace de una compilación llamada &lt;a href="http://uruguay.indymedia.org/uploads/2006/07/1982lagrafica68.pdf" target="blank"&gt;La Gráfica del 68&lt;/a&gt;, que cada vez que se reedita, se agota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="apostilla"&gt;Lo mejor de la herencia del 68 es la cultura de la sospecha, la actitud que consiste en poner siempre en duda cualquier enunciado que se nos ponga por delante; nunca dar por definitivas las ideas recibidas y la autonomía del individuo frente a todas las promesas políticas, culturales o religiosas.&lt;br /&gt;Cuarenta años después estas dos actitudes se echan de menos a la hora romper las nuevas formas de autoritarismo basadas en el triángulo que forman la seguridad como ideología, la competitividad como principio de vida, y el &lt;i&gt;sálvese quien pueda&lt;/i&gt; como destino.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;(Josep Ramoneda)&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Al final, la imaginación no llegó al poder como pedía Sartre, y la guerra se siguió haciendo en vez de el amor. Conservo en la memoria algunas imágenes como testimonio del manifiesto de una generación cuyo entusiasmo fue brutalmente arrasado y cobardemente sosegado, pero cuyos ideales abrieron una brecha en la que toca construir las grandes alamedas. A las siguientes generaciones nos corresponde asumir también que libertad y dignidad son una responsabilidad y no un patrimonio. El uso injustificado de la violencia es algo que no se perdona. Entender que pueden morir los hombres pero no deben morir los ideales, es lo que nunca, nunca debe olvidarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;1.- &lt;a href="http://www.blogger.com/%20http://gatopardo.blogia.com/2008/100201-la-matanza-de-tlatelolco-del-2-de-octubre-de-1968.-informe-femospp.php" target="blank"&gt;Crónica&lt;/a&gt; de los Hechos.&lt;br /&gt;2.- 'Detentadores' del poder, al igual que 'momiza', son de mis términos sesenteros favoritos. :)&lt;br /&gt;3.- Tipificada como delito en el Arículo 145 del código penal, y hábilmente &lt;a href="http://www.presidencia.gob.mx/mexico/sabiasque/?contenido=26787&amp;amp;pagina=1" target="blank"&gt;sacada de contexto&lt;/a&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-4894540010964031549?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/4894540010964031549/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=4894540010964031549' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4894540010964031549'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4894540010964031549'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/10/octubre-2.html' title='2 de octubre: ¿Qué es lo que &lt;i&gt;no se olvida&lt;/i&gt;?'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TLsloUzXSiI/AAAAAAAAAPE/XS8hdGfvQvQ/s72-c/68-01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-3295350690739571811</id><published>2010-09-25T12:04:00.653-05:00</published><updated>2010-10-10T20:50:54.010-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circunloquios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bifurcaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Omisiones'/><title type='text'>100 años de Universidad Nacional</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TLJrZTPRlMI/AAAAAAAAAO8/tiQd7yAZMSY/s1600/UNAM.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TLJrZTPRlMI/AAAAAAAAAO8/tiQd7yAZMSY/s200/UNAM.jpg" width="177" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Aunque supe de ella desde siempre, hace apenas 3 años que conocí a esa señora que el 22 de septiembre pasado cumplió su primer centenario; la web entonces se llenó de reseñas donde palabras como "crisol", "patrimonio", "alma" (mater y no mater), "faro", etc. se repetían constantemente. Algunas escritas por sesudos reseñistas de fluída prosa, otras —no por ello menos emotivas— por entusiastas &lt;i&gt;grupies&lt;/i&gt; azul y oro. Tan diferentes como sus autores; estudiantes, académicos, investigadores, y gente que simplemente &lt;i&gt;la rola&lt;/i&gt; por Ciudad Universitaria, pero todas convergentes en el júbilo que causa pertenecer a nuestra Máxima casa de estudios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente no me imagino a un México sin la UNAM, una institución que permite todas las ideologías, y cuya utilidad para la nación es indiscutible. Con un presupuesto anual&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt; similar al salario de Oswaldo Sánchez (El arquero del Santos gana un poquito más), la UNAM se hace cargo de la mitad de la investigación que se hace en este país, sigue produciendo profesionistas de alto rango, es la única que figura decorosamente en los rankings internacionales, y su peso ético es definitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos de fiesta. Es tu cumpleaños número cien, y todos queremos celebrarlo. Pero por favor, señora bonita; no seas malvada, y date siquiera una peinadita.&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas supe de dónde podía tomar café, dónde estaban mi escritorio y mi lugar en el organigrama, y ese tipo de cosas que uno averigua cuando es recién contratado, pregunté por los &lt;i&gt;guidelines&lt;/i&gt; de imagen universitaria. —¿Los qué?— Dale, no sé cómo le llamen. Quiero el manual de estrategias comunicacionales de la UNAM, la guía de manejo de identidad, algo así. Mis nuevos jefes me miraron con incredulidad. Se miraron entre ellos. —¿Que quieres qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego no esperaba que hubiera algo como la estricta &lt;i&gt;charte graphique&lt;/i&gt; de Air France —empresa para la que solía trabajar— donde yerros milimétricos son inaceptables, pero supuse que debía haber algo. Algo que por lo menos hablara sobre los colores. ¿"Azul" y "oro"? ¿No los tienen expresados en &lt;i&gt;Pantones&lt;/i&gt;, o en &lt;i&gt;hexabinario&lt;/i&gt;? Tuve que emprender una ardua investigación antes de dar con dos párrafos naufragados en el océano de la ley orgánica escritos en 1978 que medio tocan el tema. Fue mi primera lección sobre autonomía universitaria: la información es patrimonio de quien la genera, y se defenderá con la vida el derecho a difundirla y a incluír &lt;i&gt;gifs&lt;/i&gt; animados del logo en la cabecera si así se le considera pertinente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio supuse que el que la importancia de la UNAM nunca esté en entredicho la volvía soberbia al respecto; el asunto es sin duda bastante más complejo. Aunque las excepciones existen, el desdén de la Universidad por mantener una identidad visual es generalizado. Los exiguos intentos de unificación suelen estrellarse contra el discurso de quienes defienden su carácter plural, y contra una habitualmente malentendida actitud de que el &lt;i&gt;hábito no hace al monje&lt;/i&gt;. La Guía de Universidades que publica semestralmente el periódico El Universal es un buen ejemplo de lo que quiero decir: Está bien que, a diferencia de instituciones privadas consolidadas, o de las muchas universidades que han proliferado gracias a la incapacidad de los gobiernos de satisfacer las demandas de educación superior, la UNAM no necesite anunciar (con imágenes) que tiene a las chavas más guapas, o las instalaciones más nice; pero no veo por qué llegar al extremo de que su sección dentro de la guía parezca una página del Diario Oficial de la Federación entre los layouts cuidadosamente armados del resto de las universidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="apostilla"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TLJP4gDpOWI/AAAAAAAAAO0/0fFamRiIIxc/s1600/bc.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TLJP4gDpOWI/AAAAAAAAAO0/0fFamRiIIxc/s200/bc.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Habitar el arte:&lt;/b&gt; "Arquitectura fiel a su momento y respetuosa de su entorno y circunstancia", "amalgama de tradición y vanguardia del momento, de lo local con lo universal", y un montón de discursos que siempre quedarán cortos. La &lt;b&gt;Bibilioteca Central&lt;/b&gt; es una preciosa obra de arte con edificio incluído. Invitamos al apreciable lector &lt;i&gt;fan hardcore&lt;/i&gt; de la UNAM a pasar una tarde de verano en alguna de las oficinas interiores, y a que nos cuente cómo es trabajar en una gran caja de zapatos sin ventanas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mediados del siglo pasado, el proyecto de construcción de la Ciudad Universitaria vino acompañado por un inmenso entusiasmo entre arquitectos, ingenieros, artistas y otros profesionales de la época, quienes hicieron el trazo... acorde con las vanguardias estéticas de la época. El tiempo, que vivifica lo que es grande, y devora lo que es pequeño se ha ocupado de resaltar las cualidades históricas de los edificios, murales y sitios emblemáticos, y de dejar a su suerte a todas aquellas edificaciones menos agraciadas. En los circuitos se transita entre lo deliciosamente retro y lo inadmisiblemente anticuado. La universidad valora ampliamente los contrastes: la flotilla del pumabús cuenta unidades Mercedes Benz de primer mundo, y también con autobuses FAW comprados en Elektra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque la arquitectura suele resistir un poco mejor el embate de los tiempos, no por ello debe permanecer estática; en 2005 se creó una oficina encargada de coordinar todo proyecto encaminado a generar nueva infraestructura o a adecuar la existente a las necesidades de la creciente comunidad universitaria. Es otra vez el tiempo quien se encargará de determinar el éxito o fracaso de esta iniciativa, pero por sí sola, su existencia demuestra un interés en mantener el entorno renovado y vigente de cara al futuro. ¿Por qué entonces este interés no llega a otras esferas de la identidad universitaria? Elegir "por tradición" como respuesta, me parece poco autocrítico. Quitando facultades como la de Filosofía y Letras, o Institutos como el de Ingeniería, o el de Química, que tuvieron el atino de elegir logotipos con la capacidad de  trascender en el tiempo, son contadas las entidades que han entendido la necesidad de este ejercicio de renovación identitaria. Si bien es cierto que Institutos como el de Investigaciones Biomédicas o el de Geología seguirán aportando grandes conocimientos a la ciencia no obstante sus horribles logotipos, no creo que un poco de interés en ese tema estaría de sobra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="apostilla"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TLJnDyj1FrI/AAAAAAAAAO4/YmffUYqPfIs/s1600/100-logo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="75" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TLJnDyj1FrI/AAAAAAAAAO4/YmffUYqPfIs/s200/100-logo.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ya, en serio. ¿Eso es el logo de los festejos? ¿No había diseñadores, artistas visuales, o algo parecido en el jurado? De acuerdo, la UNAM no iba contratar a Teran TBWA, o a alguna otra costosísima agencia de publicidad, pero... ¿eso? Estuve reticente a compartir mi opinión al respecto; en primer término por respeto a los colegas, y en segundo porque es muy difícil hacer una crítica no favorable sin sonar a que estás molesto por no haber podido participar. Para alivio de mis culpas, noté que colegas de otras dependencias también le quitaron ese horrible fondo al 100.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de lo organizado por el Gobierno de la República, que consistió básicamente en imprimir etiquetas "del Bicentenario" para ponérselas a todo, los festejos del Centenario de la UNAM no estuvieron llenos de fuegos pirotécnicos, no hubo costosos desfiles, Colosos ambiguos, ni polémicos temas musicales oficiales&lt;sup&gt;(2)&lt;/sup&gt;, y sí en cambio eventos académicos, actividades culturales y deportivas; en palabras del Rector, los festejos del centenario constituyen el reto de tejer las bases de un  “puente que transite por este siglo y  conduzca el destino de la Universidad durante las próximas décadas”. Ovación total. Se convocó entonces a un concurso &lt;b&gt;exclusivamente para estudiantes inscritos&lt;/b&gt; para crear el logotipo de los festejos, cuyo resultado casi acaba con mi ánimo festivo. A ello le siguieron maravillosos carteles con mensajes tan emotivos como los ingredientes de una cajita de chicles, y tan ingeniosos como un captcha: "100te la Universidad. Estamos ha100do historia."&lt;sup&gt;(3)&lt;/sup&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La huelga de 1999 fue un duro golpe al prestigio universitario. Y aunque éste se ha ido restaurando poco a poco gracias al apego a los valores que le dieron origen, creo que la Universidad necesita como nunca antes una imagen sólida hacia el exterior; una imagen erigida sobre el cabal cumplimiento de sus funciones sustantivas —que es lo que verdaderamente importa—; que sepa como sabe que &lt;i&gt;el hábito no hace al monje&lt;/i&gt;, pero que tampoco se olvide de aquello de que &lt;i&gt;como te ven te tratan&lt;/i&gt;. Felicidades por tus primeros 100 años, querida Universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;(1) Fuente: &lt;a href="http://www.estadistica.unam.mx/" target="blank"&gt;Portal de estadísticas Universitarias&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;(2) De todas formas, no dejo de pensar que hubiera estado buena onda que alguien hubiera propuesto a Ginny Hoffman y Álex Lora para componer el "Tema del Centenario" de la UNAM, nadamás por el gusto de burlarse del asunto.&lt;br /&gt;(3) Atento aviso a mis jefes: Ya, en serio. Si recibo otra broma suya con el número 100 por correo, Skype, MSN, o en el corcho de mi cubículo, vomitaré.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-3295350690739571811?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/3295350690739571811/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=3295350690739571811' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3295350690739571811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3295350690739571811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/09/100-unam.html' title='100 años de Universidad Nacional'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TLJrZTPRlMI/AAAAAAAAAO8/tiQd7yAZMSY/s72-c/UNAM.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-2374883698567216777</id><published>2010-09-17T07:01:00.000-05:00</published><updated>2010-10-09T21:59:25.236-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La nostalgia ya no es lo que era'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apologías'/><title type='text'>Rockdrigo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJkk7m2CzDI/AAAAAAAAAOY/w8NWMlZkvWM/s1600/rockdrigo.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="232" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJkk7m2CzDI/AAAAAAAAAOY/w8NWMlZkvWM/s640/rockdrigo.jpg" width="500" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="clear: both;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Ya todo es esquema desde que partió tu barco | Máquinas, sistemas, estructuras sin embargo | Un extraño me ha dicho que navegas lejos | en busca de tierras lejanas, calor y azulejos. | No, no hay manera de regresar la cinta; tu amor fue un rock en vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Era yo bastante escuincle cuando me asomé a lo que había sido el edificio en la esquina de Liverpool y Bruselas; recuerdo una combi amarilla aplastada, y un lavamanos suspendido como a 6 metros del suelo. También las carcasas de un despertador y de un tocadiscos. A mi abuela no le hacía ninguna gracia que curioseáramos en los escombros de los edificios. Yo no sabía quién era Rockdrigo. Mi tío Rafael puso un caset y me platicó.&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lúdicos, inspirados y desconocedores de su lugar en el streaming evolutivo, los antiguos moradores de las cavernas pintaban sus historias en las piedras. Después los sabios ávidos de arquetípicos epítetos les llamaron rupestres a ellos y a su arte. Supieron también las piedras de una ciudad maltrecha pero viva todavía, guardar de la erosión las historias dibujadas por Rockdrigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ciudades construyen sus recovecos y paradojas justo en los huecos  que quedan detrás de las marquesinas del desarrollo; bajo las grietas  maquilladas de esas fastuosas fachadas de modernidad diseñada por sus  promotores, quedan espacios reducidos a su mínima expresión. Espacios  oscuros y exiguos, conquistados y vueltos cotidianos por sus moradores y  sus descendientes, y cuyos enigmas maravillan a los arqueólogos de  escritorio, quienes ambiciosos se pelean el crédito del descubrimiento.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre la música traducida de onomatopeyas pegajosas, y la de los estribillos literarios hablando de revoluciones lejanas, hubo quien se ocupó de los retratos cotidianos. Cuando no había esa necedad actual de atascarse de términos efímeros de taxonomía confusa, Rockdrigo se asumió como rupestre para zafarse de las etiquetas de su tiempo —y sin saberlo— de los tiempos venideros; y desde las cavernas de las cloacas vio la luz el rock urbano: ese rock que es fusión sin pretensiones, hibridez sin ambiciones, fotografía sin &lt;i&gt;photoshop&lt;/i&gt;; esa música con raíces en el blues y en el huapango, en el son y el rock and roll; multisémica y paradójica, fascinante y cotidiana. Como la ciudad misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los rupestres no escriben como los grandes poetas, ni sus voces salidas del ron se comparan con las salidas del conservatorio; no son guapos ni tienen dinero para llenar de efectos apantallantes sus acordes; acordes de guitarra de pino con cuerdas de nylon, que se escuchan en recintos tan reducidos como el pasillo de un microbús, tan subterráneos como los andenes del metro, tan colectivos como cualquier terminal de autobuses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="apostilla"&gt;A propósito del metro balderas: Desde hace mucho, Alejandro Lora se &lt;b&gt;fusiló&lt;/b&gt;&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt; (sin eufemismos), la canción del Rockdrigo. Además de sus insoportables berridos, y de ponerle en su madre a la letra (con rimas, palabrotas y estaciones que nunca vienen al caso), el tipo nunca ha aceptado que la rola NO es suya —la firma siempre como RG/Alex Lora—. Por ese sólo detalle, nunca terminé de digerir al Tri.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Hurbanistorias&lt;/i&gt;, el único disco que grabó Rockdrigo —lo demás fueron compilaciones— es un collage de encantadores y nostálgicos retratos urbanos; El génesis de amor efímero, como el que ocurre en el &lt;i&gt;metro Balderas&lt;/i&gt;, la impotencia ante el pasado que se escapa en un &lt;i&gt;rock en vivo&lt;/i&gt;; El agobio existencial y metafísico ante el caos y la inmensidad del &lt;i&gt;perro en el periférico&lt;/i&gt;; en una &lt;i&gt;Vieja ciudad de hierro &lt;/i&gt;consumida por la modernidad, el único escape permitido, un viaje a un cosmos onírico como el de El principito, no deja tiempo para cambiar la vida; la ilusión es devorada por las fauces de lo ferozmente cotidiano, como en la &lt;i&gt;balada del asalariado&lt;/i&gt;. Amén de los tiempos y de las tecnologías, la nostalgia devorada por el caos urbano sigue no sólo vigente, sino tan vibrante como cuando fue capturada por la instantánea de la improvisación artesanal de un &lt;i&gt;distante instante&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;...Y me dijo en un día de oníricos sueños, y arquetípicos símbolos, que tenía que recetarles por las trompas de eustaquio a todo el personal estos mensajes del profeta del nopal.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Era un gran &lt;i&gt;tiempo de híbridos&lt;/i&gt;; con esdrújulas sinfónicas, de parónimos fantásticos y sus súbitas metáforas. El disco nombrado en alusión al &lt;i&gt;Profeta del nopal&lt;/i&gt; ensaya la mixtura con la que estarían cocinadas casi arbitrariamente las otras dos compilaciones hechas por Discos pentagrama, &lt;i&gt;No estoy loco&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Aventuras en el DF&lt;/i&gt;. El robot de iTunes clasifica a Hurbanistorias —el disco que Rockdrigo grabó en su casa— como 'álbum de estudio', y a los 3 restantes —grabados por parroquianos de los lugares donde tocaba— como 'álbum en vivo'. Nunca una definición más acertada para un conjunto de piezas interpretadas por el autor, donde no sólo ninguna es igual a la anterior, sino que incluso la misma melodía nunca le sale igual dos veces. Baladas blueseras y rocks huapangueros que enmarcan la ironía, abrazan la nostalgia y parodian la estructura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Cuando tenga la suerte de encontrarme a la muerte yo le voy a ofrecer  todo el tiempo vivido y este vaso henchido por un distante instante un  instante un instante de olvido...&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJ3hy3pcYqI/AAAAAAAAAOg/Xa-QfHwOhGc/s1600/rockdrigo-2.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJ3hy3pcYqI/AAAAAAAAAOg/Xa-QfHwOhGc/s200/rockdrigo-2.jpg" width="126" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La ciudad devoró literalmente a Rodrigo Eduardo González Guzmán durante los terremotos de la mañana del 19 de septiembre de 1985. Entre la banda se dice que murió por una sobredosis de cemento. Fue tiempo de ponerle más atención a la voz del profeta y asirse a las letras de su canto melancólico: Préstame tu máquina del tiempo, al cabo que tú ni la vas a usar. Sé que tienes miedo de perderte, y perder tu extraña identidad. Quedó entonces su voz en las piedras, y su música en las entrañas de esta urbe que, caótica y todo, no le perdona ni le olvida un sólo instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;1.- Según una nota, Rockdrigo le reclamaba a Lora no sólo el haberle fusilado la canción, sino haberle mutilado la parte freudiana. "Es pa que te conozcan, mi Rockdrigo", decía Lora. Mientras que la mujer del metro balderas original, es devorada por la multitud de viajeros a ritmo de una triste balada, en la versión berreada de Lora, la chava se vuelve prostituta. Adivine de qué murieron los quemados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La &lt;a href="http://www.rockdrigo.com.mx/" target="blank"&gt;página Oficial&lt;/a&gt; del Rockdrigo&lt;br /&gt;Rockdrigo, en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rodrigo_Gonz%C3%A1lez_%28m%C3%BAsico%29" target="blank"&gt;wikipedia&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Videos de Rockdrigo en &lt;a href="http://www.google.com.mx/search?q=rockdrigo&amp;amp;hl=es&amp;amp;biw=1267&amp;amp;bih=878&amp;amp;prmd=vnil&amp;amp;source=univ&amp;amp;tbs=vid:1&amp;amp;tbo=u&amp;amp;ei=3eOdTMTECsWblgeq0uCyAw&amp;amp;sa=X&amp;amp;oi=video_result_group&amp;amp;ct=title&amp;amp;resnum=3&amp;amp;ved=0CDIQqwQwAg" target="blank"&gt;YouTube&lt;/a&gt; (la modernidá, compadre, la modernidá).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-2374883698567216777?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/2374883698567216777/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=2374883698567216777' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2374883698567216777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2374883698567216777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/09/rockdrigo.html' title='Rockdrigo'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJkk7m2CzDI/AAAAAAAAAOY/w8NWMlZkvWM/s72-c/rockdrigo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-364567806347858027</id><published>2010-09-11T20:02:00.754-05:00</published><updated>2010-09-16T02:48:39.575-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La nostalgia ya no es lo que era'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bifurcaciones'/><title type='text'>Trino</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left; margin-right: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJEqgG_rT_I/AAAAAAAAALw/cm_QXrVcQUQ/s1600/trino-01.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJEqgG_rT_I/AAAAAAAAALw/cm_QXrVcQUQ/s200/trino-01.jpg" width="161" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Trino, en 1983.&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;Admiro mucho el trabajo que hiciera José Trinidad Camacho —quien firma sus dibujos como &lt;b&gt;Trino&lt;/b&gt;—  durante las dos últimas décadas del siglo XX. Fue sin duda uno de mis moneros favoritos. Antes de que sus dibujos aparecieran en diarios como  el Reforma, o en los afiches de películas del &lt;i&gt;Nuevo cine mexicano&lt;/i&gt; (sic); antes de que editoriales &lt;i&gt;nice&lt;/i&gt; hicieran recopilaciones de su trabajo con empastado térmico y barniz UV a registro. Me gustaba su trabajo cuando  su humor era ácido y gore, y cuando las líneas de su dibujo vibraban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que su humor fuera el de  &lt;i&gt;chespirito reloaded&lt;/i&gt;, antes de los  insípidos &lt;i&gt;ziggies&lt;/i&gt; que dibuja actualmente, el Trino que veo impreso en &lt;i&gt;couché&lt;/i&gt; mate de 125grs, me inspira una profundísima nostalgia por el Trino que venía en papel revolución...&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Mi oficio no tiene nombre. No soy caricaturista, porque no sé hacer caricatura propiamente dicha. Tampoco soy cartonista porque esta palabra (bastante fea, por cierto), viene del inglés cartoon, y tampoco describe exactamente lo que hago. [...] Por eso, suelo decir que soy dibujante.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Abel Quezada: Nosotros los hombres verdes (1984).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="apostilla"&gt;La cita a Abel Quezada viene a propósito de que —además de que soy fan irrestricto— es el primer dibujante del que tengo noticia que se ajusta a la definición de 'monero' (historietista es un término que no acaba de convencerme). A diferencia de ilustradores en su mayoría tremendamente habilidosos y doctos en las teoría de las artes, el monero suele vivir deprisa bajo el yugo de tiempos de entrega irracionales impuestos por sus editores, con una sobresaltada necesidad de síntesis, y con una recurrente solución lúdica a los retos del oficio. Como con la vida, los moneros no pueden tomarse demasiado en serio su trabajo. Nunca saldrían vivos de él.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No es fácil hacer historietas en estos tiempos donde el internet ha permitido el acceso a la diversidad y facilitado con ello los procesos de apertura y tolerancia. Añada la dificultad implícita al contexto de la tradicionalista Guadalajara de 1984. La caricatura política ya gozaba de bastante arraigo, aunque desde su concepción solía estar limitada por la rigidez del tema, o empobrecida por aquellos que la usaban como método para obtener prestigio. Entonces, un colectivo (antes de que los hipsters malbarataran el término) de moneros se arriesgó a un humor irreverente y sin compromiso; a parodiar situaciones ajenas al determinismo erudito, a proclamar su derecho a &lt;i&gt;echar desmadre&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;I.- Falcón, Jis y Trino&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #999999;"&gt;&lt;i&gt;(Como el trío galaxia)&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJEu5p9G0NI/AAAAAAAAAMA/UH0W6Z2F4nQ/s1600/galimatias-04.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[galimatias]" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJEu5p9G0NI/AAAAAAAAAMA/UH0W6Z2F4nQ/s200/galimatias-04.jpg" width="155" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJEwOxoUFNI/AAAAAAAAAMI/iok3gpWzj2M/s1600/galimatias-05.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[galimatias]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJEwOxoUFNI/AAAAAAAAAMI/iok3gpWzj2M/s320/galimatias-05.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJEyZIysxSI/AAAAAAAAAMQ/7QR45kp84r4/s1600/galimatias-03.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[galimatias]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJEyZIysxSI/AAAAAAAAAMQ/7QR45kp84r4/s320/galimatias-03.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Galimatías.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;1.- m coloq. Discurso o escrito embrollado. Lenguaje oscuro por la impropiedad de la frase o por la confusión de las ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.- Nombre para una aventura editorial de 1984 donde además de Trino, José Ignacio Solórzano (que firma con sus iniciales), Manuel Falcón, y otros tantos hoy medio desconocidos, se lanzaron a desafiar las estructuras del pensamiento habitual en cuentos de princesas; a poner a Jesucristo a bailar el hula-hula para romper con algunos tabúes temáticos, o a usar el excremento como personaje para sacar una vuelta provechosa a las convenciones que los tildan de escatológicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJE4Fj-VuGI/AAAAAAAAAMY/l6WC432aDok/s1600/croq-01.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[croqueta]" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJE4Fj-VuGI/AAAAAAAAAMY/l6WC432aDok/s200/croq-01.jpg" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJE5DSL9BNI/AAAAAAAAAMg/VZ_-rXQFIAE/s1600/croq-02.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[croqueta]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJE5DSL9BNI/AAAAAAAAAMg/VZ_-rXQFIAE/s320/croq-02.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJE5Hfvo5XI/AAAAAAAAAMo/HQOLG2Wyx-E/s1600/croq-03.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[croqueta]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJE5Hfvo5XI/AAAAAAAAAMo/HQOLG2Wyx-E/s320/croq-03.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;En esa época el trabajo de este trío de moneros ya aparecía en suplementos dominicales —&lt;i&gt;La croqueta: Humor perro&lt;/i&gt;, en La Jornada, y &lt;i&gt;Mono-Bloc: Todos venimos del mono&lt;/i&gt; en El Occidental de Guadalajara—. Sin embargo, las restricciones de la plana les obligaron a diseñar una fórmula creativa que luego repetirían con éxito Jis y Trino en &lt;i&gt;la Chora interminable&lt;/i&gt; (Revista Proceso), o en el &lt;i&gt;Santos contra la Tetona Mendoza&lt;/i&gt; (La Jornada): prescindir de un guión para improvisar una historieta a varias manos, donde el final no obedece a razones de continuidad semántica, sino al capricho de a quien le tocara dibujar el siguiente cuadrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, siendo &lt;b&gt;Galimatías&lt;/b&gt; una publicación mucho menos demandante que un diario, permitió más intercambio y retroalimentación con colaboradores eventuales del calibre de Magú, Naranjo o Guillermo Del Toro (sólo por citar algunos), y más tiempo para historietas individuales de una creatividad menos apresurada en donde es darwineanamente posible apreciar la evolución en el dibujo y en los personajes de cada uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;II.- Jis y Trino&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #999999;"&gt;&lt;i&gt;(Como el dúo dinámico)&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFAjB-5k2I/AAAAAAAAAMw/HRbTREozsPE/s1600/santos-01.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[santos]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="176" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFAjB-5k2I/AAAAAAAAAMw/HRbTREozsPE/s320/santos-01.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFBXZ7JEQI/AAAAAAAAAM4/o1xo_Kr95LA/s1600/santos-02.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[santos]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFBXZ7JEQI/AAAAAAAAAM4/o1xo_Kr95LA/s320/santos-02.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFCpMQE5oI/AAAAAAAAANA/T0Q5_Dq5FVo/s1600/santos-03.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[santos]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFCpMQE5oI/AAAAAAAAANA/T0Q5_Dq5FVo/s320/santos-03.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Estaba un día el Santo dándose un gallo viendo la lucha libre...&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Guardando toda proporción, para algunos fanáticos estas líneas son equivalentes al &lt;i&gt;En algún lugar de la Mancha&lt;/i&gt; cervantino. Un involuntario génesis, o más bien, una imprevista transmutación de un ícono folk enmascarado y singular (El Santo) en un antihéroe ambivalente y pacheco, pero plural (El Santos), quien además trajo consigo una pléyade de personajes igualmente memorables, que por sí solos merecen otra entrada en este humilde blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFFIqVdYmI/AAAAAAAAANI/SBTaAIaH7Bc/s1600/chora-01.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[chora]" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFFIqVdYmI/AAAAAAAAANI/SBTaAIaH7Bc/s200/chora-01.jpg" width="156" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFFhAhm2JI/AAAAAAAAANQ/0cMzFOBL9HM/s1600/chora-02.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[chora]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFFhAhm2JI/AAAAAAAAANQ/0cMzFOBL9HM/s320/chora-02.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Paralelamente, la última página de la revista Proceso, donde desfilaran personajes tremendamente consolidados como &lt;i&gt;Boogie el aceitoso&lt;/i&gt;, fue paulatino testigo de las debrayantes pachequeces (la RAE no posee términos ni remotamente cercanos) de este dúo, bajo los influjos de una chora&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt; imaginaria, mágica, interminable. La fórmula antes descrita funcionó durante muchos años, catapultó a la fama a sus autores, y se volvió una referencia obligada para futuros compendios sobre la historia del historieta en este país. Pero como el amor, no todo es eterno, y ambas tiras fueron en picada. La fragmentación de la simbiosis creativa de estos moneros fue muy notoria desde muchas tiras previas a su divorcio definitivo. El argumento de la Chora siempre inconexo pero divertido, pasó a ser incoherente y dividido. En el Santos, el argumento se volvió en un pleito de lavadero, donde la línea de cada autor reflejaba su molestia mutua para con el otro. Trino dejó de ashurar sus monos, y empezó a dibujar con ignominiosa hueva. &lt;i&gt;Nomás por chingar&lt;/i&gt;, supongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una industria de la historieta tan fuerte como la del vecino país del norte tiene suficientes medios contractuales y financieros como para proteger a los personajes incluso de sus propios autores. Cuando Bob Kane se aburrió de dibujar, Batman ya era patrimonio de DC Cómics, y otros dibujantes pudieron continuar con el legado. A Superman hicieron como que lo mataban por meras cuestiones de marketing, pero eso es otra cuestión. No creo que Jis y Trino hayan tenido incancelables contratos millonarios, pero fue absolutamente lamentable que en vez de una ruptura civilizada, en las últimas tiras Trino, desde la alevosa coautoría se hubiera dedicado a atacar pueril, traperamente y sin cuartel al Santos. De antihéroe callejero y luchador, lo volvió un impotente quejica y &lt;i&gt;pitochico&lt;/i&gt;. Esto no salió en el &lt;i&gt;TVnotas&lt;/i&gt;, ni en ninguna&lt;i&gt; biografía no autorizada&lt;/i&gt;. Esto se reflejaba en los dibujos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;III.- Trino&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #999999;"&gt;&lt;i&gt;(Como el llanero &lt;strike&gt;chaquetero&lt;/strike&gt; Solitario)&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Tras la forzada desaparición del trabajo colectivo, la bifurcación condujo a Jis por los escabrosos pero honestos caminos de la experimentación underground, mientras que un pasteurizado y en empaque abre-fácil Trino comenzó a publicar en el ultraderechista Reforma. ¿Tiene esto algo de malo? Creo que es muy sencillo criticar desde la comodidad de una bitácora, sin tomar en cuenta que no puedes pagar el súper con tu credencial de artista experimental, pero también creo que hay maneras más decorosas de &lt;i&gt;volverse comercial&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border: 1px dotted rgb(204, 204, 204);"&gt;&lt;table align="center" border="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFNPiRwRUI/AAAAAAAAANY/lGXjiniFdjc/s1600/detec-01.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[detector]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFNPiRwRUI/AAAAAAAAANY/lGXjiniFdjc/s200/detec-01.jpg" width="141" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFR3cht1BI/AAAAAAAAANw/oJu7BVOJcZw/s1600/detec-02.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[detector]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFR3cht1BI/AAAAAAAAANw/oJu7BVOJcZw/s320/detec-02.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFR8ak77kI/AAAAAAAAAN4/D_VtFf7Is4c/s1600/detec-03.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[detector]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFR8ak77kI/AAAAAAAAAN4/D_VtFf7Is4c/s320/detec-03.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFPRXNR7eI/AAAAAAAAANo/gLR6aNPVhkk/s1600/his-01.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[histo]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFPRXNR7eI/AAAAAAAAANo/gLR6aNPVhkk/s200/his-01.jpg" width="146" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFSk_yqjvI/AAAAAAAAAOA/RnOPbNF5FuQ/s1600/his-02.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[histo]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFSk_yqjvI/AAAAAAAAAOA/RnOPbNF5FuQ/s320/his-02.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFNY-pIjFI/AAAAAAAAANg/yKevZYS2Fvc/s1600/trinopolicias003.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[cronicas]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFNY-pIjFI/AAAAAAAAANg/yKevZYS2Fvc/s200/trinopolicias003.jpg" width="110" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFTIsfVG8I/AAAAAAAAAOI/edYRCtbxD1M/s1600/cronicasmarcianasbytrino002.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[cronicas]" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJFTIsfVG8I/AAAAAAAAAOI/edYRCtbxD1M/s320/cronicasmarcianasbytrino002.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="tr-caption" style="font-size: 10px; padding: 8px 24px;"&gt;Propongo al avezado lector el siguiente reto:Distinga cuáles de estas imágenes pertenecen al Trino "&lt;i&gt;¡A huevo, putos!&lt;/i&gt;", y cuáles al Trino "&lt;i&gt;Snoopy es cool, goeeeei&lt;/i&gt;".&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Amén de que es evidente que el viacrucis por el que hizo pasar al Santos es algo que no le perdono, decidí darle una oportunidad a trabajos como &lt;i&gt;Las Crónicas de Marte&lt;/i&gt;, o a las de &lt;i&gt;policías y ladrones&lt;/i&gt;. Sus dibujos torpemente coloreados me hicieron recordar a mis amigas de la secundaria coleccionando montón de parafernalia del insulso&lt;i&gt; Ziggy&lt;/i&gt;, y sus guiones me parecieron no más ingeniosos que los del &lt;i&gt;Chómpiras&lt;/i&gt; y el &lt;i&gt;Botija&lt;/i&gt;. Pero eso sí, uno puede conseguir su material en libros maravillosamente editados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Trescientos pesos?&lt;br /&gt;—Sí, señor — Responde amablemente el joven vendedor de &lt;i&gt;Gandhi&lt;/i&gt;. Y añade:&lt;br /&gt;—¡Es que es Trino, el que hace los dibujos que salen en el programa de López Dóriga, los que salían en las olimpiadas! ¿Pues que no lo conoce? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozco al Trino de &lt;i&gt;Galimatías&lt;/i&gt;, de &lt;i&gt;la Croqueta&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Monoblock,&lt;/i&gt; al de &lt;i&gt;la Chora&lt;/i&gt; y de las &lt;i&gt;Histerietas&lt;/i&gt;; incluso al del &lt;i&gt;Santos&lt;/i&gt;, aunque me haya hecho enojar al final. Al que dibujaba historias de princesas con final inesperado, el que metía los dedos al gore sin hacer cara de fuchi. Al actual, de verdad lo desconozco. Me queda claro que estoy volviéndome viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;1.- Aunque es más popularmente conocida como 'bacha', &lt;b&gt;chora&lt;/b&gt; es el nombre coloquial que se le da a la última parte de un porro, churro, toque, o como el amable lector llame a la marihuana envuelta en papel arroz según su latitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mejor de Trino está por allí, perdido en el underground. Si usted quiere visitar al Trino avalado por la Secretaría de Salud, el Consejo mexicano de la publicidad, y la asociación de risas Colgate, esta es su página oficial: &lt;a href="http://www.trino.com.mx/" target="blank"&gt;trino.com.mx&lt;/a&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Está en hecha en flash. Le avisamos para que usted, apreciable lector avant-garde que nos visita desde su iPad, pueda ahorrarse el click.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-364567806347858027?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/364567806347858027/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=364567806347858027' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/364567806347858027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/364567806347858027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/09/trino.html' title='Trino'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TJEqgG_rT_I/AAAAAAAAALw/cm_QXrVcQUQ/s72-c/trino-01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-3072424864631477514</id><published>2010-09-04T13:43:00.005-05:00</published><updated>2010-09-08T23:30:21.464-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bifurcaciones'/><title type='text'>Veneno para las hadas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a rel='lightbox' title='Veneno para las Hadas' href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TIhgTbx3tKI/AAAAAAAAALI/jZJPEZ2M5Qk/s1600/vplh.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TIhgTbx3tKI/AAAAAAAAALI/jZJPEZ2M5Qk/s320/vplh.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo una época donde estaban Tribilín, Piolín o Puerquito; donde Iván el Tucán habitaba la caja de los Fruti-Lupis, y existía el Dulcereal de trigo. Todo eso antes de &lt;i&gt;Goofy&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Tweety&lt;/i&gt;, o &lt;i&gt;Pigglet&lt;/i&gt;; del insípido &lt;i&gt;Sam®&lt;/i&gt; de los igualmente insípidos &lt;i&gt;Froot-Loops&lt;/i&gt;, o de los impronunciables y empalagosos &lt;i&gt;Honey Smacks&lt;/i&gt;. De aquel lejano entonces, recuerdo las escenas de celos de un hada tintineante que volaba entre Londres y Nunca-Jamás. Era muda y simpática. Campanita es muy superior a su versión renderizada y con el nombre sin traducir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La paternidad, sin embargo, implica cierto sacrificio. Así que tras ver a &lt;i&gt;Tinkerbell&lt;/i&gt; y sus amigas hadas con nombres igualmente extranjerizantes&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt; —&lt;i&gt;Silvermist, Rosetta, Fawn&lt;/i&gt;— rescatar a base de &lt;i&gt;fe, confianza y polvo de hadas&lt;/i&gt; a una niña en problemas, mis hijas salieron del cine con antojo de un helado, y yo con antojo de un buen cuento de hadas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="apostilla"&gt;&lt;i&gt;Austin TV&lt;/i&gt; es una banda que suelo escuchar mientras escribo; la ausencia de letras en sus canciones me viene perfecto para tal propósito. Lo más que hay en su música, son fragmentos de audio tomados de ciertas películas. En su momento &lt;i&gt;googlié&lt;/i&gt; para averiguar de dónde habrían tomado el diálogo que aparece en la canción &lt;i&gt;Rucci&lt;/i&gt;. La respuesta fue una película cuyo título me pareció absolutamente sugestivo: &lt;b&gt;Veneno para las hadas&lt;/b&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;—Ponte a leer tu libro de cuentos.&lt;br /&gt;—No me gustan nana, están muy tontos. Ahí no dicen nada de las brujas.&lt;br /&gt;—Claro que no, porque las hadas no se llevan con las brujas, les tienen miedo.&lt;br /&gt;—¿Por qué?&lt;br /&gt;—Porque las brujas son sus enemigas y las matan.&lt;br /&gt;—Dime cómo...&lt;br /&gt;—¿Has visto esas ollas que siempre tienen las brujas hirviendo? Ahí echan colas de lagartija, tierra de panteón, cenizas de cruz, culebras... muchas porquerías y sabes qué resulta?&lt;br /&gt;—Veneno para las hadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verónica es una niña huérfana que vive con su abuela, aunque es su Nana quien se ocupa de ella. Nana le lee cuentos y le cuenta historias sobre brujas, demonios y aquelarres. Asiste a un colegio privado para niñas, donde conoce a Flavia, una niña de familia acomodada, y educada en el racionalismo científico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Mamá, ¿Por qué algunas personas rezan antes de dormir?&lt;br /&gt;—Rezan porque tienen miedo, hija. ¿Tú tienes miedo?&lt;br /&gt;—No. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovechando una serie de situaciones fortuitas, Verónica comienza a convencer a Flavia de que es una malvada bruja, y que ha usado su magia para provocar lo ocurrido. Ahora, deberá hacer todo lo que ella diga si no quiere sufrir las consecuencias. Flavia duda pero comienza a sentir miedo, y accede. Verónica la convence de llevarla con ella a la finca que sus papás tienen en las afueras de la ciudad a pasar el verano. Allí comienzan a buscar los ingredientes para elaborar el veneno. Las cosas se complican y hacen que Flavia esté cada vez más atemorizada, hasta que decide ponerle un alto a sus pesadillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veneno para las hadas es una película mexicana de terror&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt; de 1984, dirigida por Carlos Enrique Taboada. La historia es narrada a través de los planos de vista de las protagonistas (Verónica y Flavia), y los rostros de los adultos nunca salen a cuadro salvo en situaciones de muy poca luz, o apareciendo deformados por la imaginación y el temor creciente de Flavia. Verónica es simplemente una niña solitaria que ha aprendido a sobrevivir con lo que tiene. Como en todos los cuentos de hadas, la protagonista ha perdido a su madre y está a merced del mundo exterior. Pero a diferencia de los cuentos de hadas comunes, a Verónica le apasiona más el poder de las brujas que la magia de las hadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hada es un término que viene del latín 'fatum' —hado o 'destino'. Buenas o malas, seres mágicos ligados al destino de los hombres. Aunque los hermanos Grimm fueron los primeros en esterilizarlas y volver las historias que sobre ellas se contaban 'para niños', las hadas han estado presentes en el imaginario colectivo desde la edad media, y abarcaban muchos vertientes sobre el uso de la magia, con sus consecuencias buenas y malas. Si un hada cree que estás en problemas y se te aparece, puedes tener o un deseo o un poderoso veneno a la mano. Walt Disney no narra nunca ese tipo de bifurcaciones de la condición humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;1. Recuerdo también a la celebérrima Mafalda cerrando un libro y acuñando el término 'extranjerizante', para quejarse de lo mismo que yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. En 1984, fue clasificada como de 'terror'. Aunque en esta época nos resulte un terror muy naïve, supongo que la audiencia ochentera sí pegó uno que otro brinco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0135033/" target="blank"&gt;Veneno para las hadas&lt;/a&gt;, en el IMDB.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-3072424864631477514?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/3072424864631477514/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=3072424864631477514' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3072424864631477514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3072424864631477514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/09/veneno-para-las-hadas.html' title='Veneno para las hadas'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TIhgTbx3tKI/AAAAAAAAALI/jZJPEZ2M5Qk/s72-c/vplh.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-5407034093047259506</id><published>2010-08-28T01:44:00.003-05:00</published><updated>2010-08-28T01:57:01.475-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apologías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paronomasias'/><title type='text'>El Santo vs. las modas pasajeras</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/THdQ2wkn7pI/AAAAAAAAAKw/ENbcMCx15ME/s1600/el-santo.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" title="El Santo!"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/THdQ2wkn7pI/AAAAAAAAAKw/ENbcMCx15ME/s200/el-santo.jpg" width="118" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Ernesto &lt;i&gt;Che&lt;/i&gt; Guevara; luchador incansable. Me pregunto qué pensaría si viera el uso que se le da a su imagen desde hace algunos años. Sí. A esa imagen en alto contraste creada por Jim Fitzpatrick, basada en una foto que Alberto Díaz le tomara al comandante en 1960, que hoy es todo un ícono de la cultura pop, y que encuentras impresa o estampada en diversos accesorios de marcas como &lt;i&gt;Converse&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Versace&lt;/i&gt;. O sea, es Cuba, goeeei.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resistir con dignidad los feroces embates de modas ulteriores, permanecer incólume versus cualquier contexto, y seguir siendo un ídolo no importando si el escenario es una obra maestra del cine negro, el &lt;i&gt;Sensacional de Luchas&lt;/i&gt;, un sesudo ensayo sobre el surrealismo mexicano de los sesentas, o el &lt;i&gt;Cartoon Network&lt;/i&gt;, sólo es imaginable para un superhéroe de la talla de &lt;b&gt;El Santo&lt;/b&gt;. Ni más ni menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;♬&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Hay hombres que luchan un día y son buenos; hay hombres que luchan muchos años y son muy buenos; pero hay quienes luchan todos los domingos ¡Esos son los chidos! ¡Santo, el enmascarado de plata!&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Botellita de Jerez&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Parafraseando a Bertolt Bretch comienza el &lt;i&gt;guacarrock del Santo,&lt;/i&gt; de Botellita de Jerez. La leyenda de Rodolfo Guzmán Huerta comienza en los encordados. Cuando elige el nombre de El Santo, y se presenta como rudo&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt;. Comenzó a hacer gala de su técnica y pronto se ganó a los aficionados. Pero la gran lucha no sería hasta 1952: Cuentan los abuelos que el legendario &lt;i&gt;Black Shadow&lt;/i&gt;, solía subir al ring envuelto en una capa negra, repleta de murciélagos; al quitársela éstos volaban por la arena, arrancando los gritos de sorpresa y de temor de los espectadores. No hubo nunca antes, ni después un máscara contra máscara que levantara más expectación que la de El Santo vs. Black Shadow. Los 12,000 lugares de la Arena México resultaron insuficientes para un evento así. Al final, en uno de los combates más recordados de la historia, El Santo se impuso en la tercera caída. Tras la victoria, Santo mismo quiso quitarle la capucha al vencido, pero &lt;i&gt;Blue Demon&lt;/i&gt; (quien asistía a &lt;i&gt;Shadow&lt;/i&gt;) se lo impidió, lo que sería el inicio de una rivalidad histórica también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;♬ Batman y supermán, superhéroes de historieta...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;nunca subieron al ring, le sacatearon al parche, el Santo sí era la neta.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Su fama fue creciendo junto con su presencia mediática tanto, que en 1952 José Cruz comenzó un cómic sobre él, para convertirlo en uno de los superhéroes pioneros de la literatura popular mexicana, —sin ser ficticio, ñoño y de sexualidad dudosa como Kalimán—. Los héroes del cómic norteamericano clásico, fueron extraterrestres,  mutantes, o millonarios; todos combatiendo en ciudades inventadas, o con  ventajosos superpoderes. El Santo luchaba contra el mal todos los  domingos. Cada función, cada caída, cada llave eran una representación  de este ritual apoteósico sobre el ring, por lo que no resultó extraño que su popularidad lo llevara al cine. Y gracias al celuloide, el mundo entero conoció al enmascarado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="apostilla"&gt;&lt;b&gt;¿Cómo se fabrica una película nacional?&lt;/b&gt; Se pregunta la investigadora canadiense Micheline Norissett, ansiosa de aplicar nuestos sistemas en su país. He aquí la receta: Se toman un argumentista que no cobre muy caro, para que sea e los que ebtuebde el público; un productor de los que se las saben todas para que inflen los gastos, y un director que haga lo que haga, lo haga en tres semanas. Luego se contrata a los cómicos, a las bikinas y al Santo, ¡y listo! Se le aconseja también a la señora Norissett que en Canadá podrían comenzar la filmación de &lt;i&gt;El Santo contra la policía montada&lt;/i&gt;, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Abel Quezada (Excélsior, julio de 1973).&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;El Santo peleó en la pantalla grande contra todo lo imaginable: Asesinos, científicos locos, gángsters, momias, brujas, marcianos, la muerte o el fin del mundo. Sus películas se volvieron de culto en los más sofisticados círculos intelectuales de Europa y Asia. Cintas que eran sin duda una continuación del cine negro que algunos años antes había puesto de moda Juan Orol, hechas con una ingenuidad y un descuido tan extremo, que no podía ser sino intencional; surrealismo puro. La fórmula creada para las películas de El Santo funcionó en los más variopintos escenarios: navegaba tranquilamente tanto en cine infantil —&lt;i&gt;El Santo vs Capulina&lt;/i&gt;—, como en esa pieza de soft-porn sesentero que fue &lt;i&gt;El Santo vs las mujeres vampiro&lt;/i&gt;, (bautizada en España como &lt;i&gt;Los vampiros y el sexo&lt;/i&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/THisR6d_coI/AAAAAAAAAK4/8ers5X0f0OA/s1600/sansc.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/THisR6d_coI/AAAAAAAAAK4/8ers5X0f0OA/s200/sansc.jpg" width="166" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Amén de la fascinación intelectual extranjera, el Santo sí fue profeta en su tierra. No hay mejor prueba de ello que su famosa escultura: no es ecuestre ni gigantesca, ni hecha en un metal semi precioso, ni yace abandonada y llena de guano en algún descuidado parque o edificio público. Está hecha en plástico, vive en los corazones de todos los niños que tuvimos una copia, y se vende (todavía) por montones en tianguis y mercados populares; es cierto que la han pintado de otros colores para diversificar y dar vida a otros luchadores, pero basta mirar con cuidado el molde para darse cuenta de que es uno sólo; el mismo, el Santo, el enmascarado de plata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* A propósito del 25 aniversario luctuoso del Santo, el año pasado se llevó a cabo una exposición llamada &lt;b&gt;El Santo de mi devoción&lt;/b&gt;, que reunió además de objetos de culto y memorabilia varia, trabajos de 63 artistas del cómic mexicano (que aunque no lo crean sí existe). 63 miradas a un &lt;i&gt;ícono folk&lt;/i&gt; (así dice la wikipedia) llenas de pasión y talento. Y es que como leía por allí, todos los ilustradores mexicanos deben —al menos una vez— dibujar al Santo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;Santo vs. Black Shadow. &lt;a href="http://www.elmartinete.com/santovsblack.htm" target="blank"&gt;Crónica&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El Guacarrock del Santo, en &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=wULngYdGnoI" target="blank"&gt;YouTube&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.searchmytrash.com/articles/santo%288-07%29.shtml" target="blank"&gt;Completísimo artículo&lt;/a&gt; sobre la Filmografía de El Santo (en inglés, ni modo)&lt;br /&gt;El Santo de mi devoción. &lt;span id="goog_1397445170"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://elsantodemidevocion.blogspot.com/" target="blank"&gt;(Blog)&lt;span id="goog_1397445171"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-5407034093047259506?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/5407034093047259506/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=5407034093047259506' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5407034093047259506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5407034093047259506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/08/santo.html' title='El Santo vs. las modas pasajeras'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/THdQ2wkn7pI/AAAAAAAAAKw/ENbcMCx15ME/s72-c/el-santo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-3395072086950116618</id><published>2010-08-21T23:33:00.220-05:00</published><updated>2010-09-10T12:05:04.282-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Búsquedas infinitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>La gente se droga</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;♪ La cucaracha, la cucaracha... ya no puede caminar.&lt;br /&gt;porque le falta, porque no tiene... las dos patitas de atrás.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TImofwCj4OI/AAAAAAAAALQ/002OMDPHrbc/s1600/cuca.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" title="Las cucarachas seguirán siendo pachecas hasta después del fin del mundo"&gt;&lt;img border="0" height="140" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TImofwCj4OI/AAAAAAAAALQ/002OMDPHrbc/s200/cuca.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;—¿Qué? ¿Las dos patitas de atrás? Chale.&lt;br /&gt;—¿Qué tiene de malo?&lt;br /&gt;—¡Que la canción no dice eso!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cuando inevitablemente la conversación derivó hacia el tema de la marihuana, mi mujer se apresuró a sugerir el uso de esta planta en tratamientos para calmar los dolores reumáticos de este artrópodo. Traté de subrayar que &lt;i&gt;lo que le falta, lo que no tiene&lt;/i&gt; es... marihuana qué fumar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, qué se yo. ¡Es una canción para niños! —concluyó—. No comprendo bien la razón de ser de algunos eufemismos. No estoy muy seguro de los hábitos de las cucarachas, pero de cualquier manera, &lt;b&gt;la gente se droga&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo escribí en negritas sin intención de reciclar ese viejo debate sobre  si el alcohol, el tabaco, u otras drogas permitidas y socialmente  aceptadas, o recurrir a la retórica de las definiciones. Es cierto que  uso del verbo 'drogar' para describir a alguien que se está dando un  toque ya lleva implícita una moralina que me parece tan ridícula como  decirle 'pompis' a las nalgas, pero al margen de las sustancias o las denominaciones, la gente se droga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente suele recurrir a alguna sustancia  para deshacer la realidad, y luego poderla reorganizar, así fuera sólo con propósitos recreativos. Por diversión, por escape, ante la adversidad, durante el frenesí, para invitar, sazonar, trasfigurar, alternar, por una infinidad de motivos que nos cuenta &lt;b&gt;Rafa Saavedra &lt;/b&gt;en su libro &lt;b&gt;La gente se droga&lt;/b&gt;. Publicado electrónicamente por editorial &lt;i&gt;Crunch&lt;/i&gt;, el trabajo de este tijuanense &lt;i&gt;fanzinero&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;beyondeado&lt;/i&gt; es auténticamente una flor: con una narrativa tan lúdica y coloquial como lúcida e imaginativa, va dibujando pétalos de brevísimo diseño que confluyen concéntricamente en un predicado único y contundente: La gente se droga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro viene en PDF, y es de &lt;i&gt;toque y rol&lt;/i&gt;. Vale la pena darle un &lt;i&gt;llegue&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;Narrativa de Editorial Crunch: &lt;a href="http://sites.google.com/site/cruncheditores/eBooks/narrativa" target="blank"&gt;La gente se droga&lt;/a&gt;, y otros libros &lt;b&gt;gratis&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;(que quizá reseñe por aquí en algún momento de ocio).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-3395072086950116618?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/3395072086950116618/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=3395072086950116618' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3395072086950116618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3395072086950116618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/08/la-gente-se-droga.html' title='La gente se droga'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TImofwCj4OI/AAAAAAAAALQ/002OMDPHrbc/s72-c/cuca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-5851598503131288387</id><published>2010-08-14T23:18:00.050-05:00</published><updated>2010-09-12T01:45:55.303-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Greta</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TIx2mehxS2I/AAAAAAAAALg/v0FLJ9ZYTHo/s1600/greta.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" title="Greta (Samsa)"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TIx2mehxS2I/AAAAAAAAALg/v0FLJ9ZYTHo/s320/greta.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía muchas ganas de llorar. Las cosas no habían salido  como yo esperaba, mi frustración era mayúscula, y sentía que no podía más. Instalado en el drama y con pensamientos difusos, rompí en llanto. Música de violines de fondo incluída (como en toda escena de depresión que se respete). Tras unos minutos, suspiré profundamente. Traté de pensar en otras cosas y migrar hacia una actitud menos depresiva, pero el violín seguía sonando, lo cual me pareció bastante curioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Eso que tocas es de Beethoven?— pregunté en voz alta. Greta no contestó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bah. No sé nada de música, mucho menos de música clásica. Ubico algunas melodías famosas, pero hasta ahí. Reconozco que le lancé esa pregunta sin más propósito que el de hacer conversación. Como no obtuve respuesta, me acerqué un poco para mirarla de cerca, y escuchar mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El  sol vespertino entraba por las ventanas de mi taller, y dibujaba un  claroscuro que incendiaba las luces con amarillos otoñales y perfilaba  las sombras con destellos dorados. Me quedé mirando sus ágiles y  delgados dedos, su cabello castaño, su nariz respingada, y sus pómulos salientes. No quería romper la armonía de la escena y mucho menos  interrumpirle; pero en mi torpeza de buscar un sitio dónde sentarme a escuchar,  accidentalmente derribé un par de botes que había dejado allí más por  desidia que por descuido. Los botes a su vez derribaron una escoba, la  escoba golpeó la estantería, y comenzó una desafortunada reacción en  cadena que terminó con una zarabanda de herramientas y materiales  estrellándose contra el suelo. Greta siguió tocando sin inmutarse en absoluto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como  pinturas y solventes comenzaran a derramarse, tuve que poner  prisa en acomodar y separar algunas cosas antes de que el desastre  alcanzara proporciones mayores. Suspiré con tedio. Otra vez a ordenar  mis utensilios; a ver si no se reventaron los  frascos de tinta. ¡Puff! los pasteles ya están hechos polvo. ¡Chingao!  ¿Por qué siempre me pasa esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Tchaikovski.&lt;br /&gt;—¿Tchaikovsky? ¿Pero qué carajos tiene qué ver con..?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comprendí, e hice una pausa. Me dirigió una sonrisa burlona, y continuó tocando. Puff.  Decidí no agobiarme más; de cualquier forma, asumo que nunca terminaré  de ordenar las cosas de mi taller, y quizá tampoco de mi vida. Mejor será que vaya a la cocina por una de esas  bolsas de basura gigantes, así aprovecho deshacerme de algunos triques.  —¿Tomas café?— pregunté. La violinista asintió con la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dispuse  un gran baúl de tapa plana a manera de mesa; llegué con dos tazas, el  azúcar y una sola cucharilla. Yo no tomo azúcar. Según mi apreciación, ella toma  demasiada. Mientras terminaba su ejecución y guardaba el violín en su estuche,  tomé un trapo y una escoba, y seguí limpiando. Comencé a llenar la bolsa de basura, y a  juntar aparte los pedazos de todo aquello que tenía arreglo. La cafetera anunció  con un silbido que el café estaba listo, así que fui a la cocina por él.  Estando en eso, escuché cómo Greta echaba más y más cosas a la bolsa de  basura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Epa! ¿Puedo saber qué haces?&lt;br /&gt;—Ayudándote a limpiar.&lt;br /&gt;—¿En serio? ¡Vaya! De verdad, gracias. Pero no lo necesito.&lt;br /&gt;—Si no lo necesitaras, no estaría yo aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene sentido, —pensé—. ¿Por qué otra razón estaría aquí conmigo un personaje kafkiano como Greta Samsa? Desde  el penoso incidente con Gregorio, Greta aprendió a dejar el pasado de  lado. —Yo nunca propuse deshacerme de mi hermano; a él yo siempre lo  quise y lo querré mucho—, solía decir. —El que me tenía harta, era ese bicho  espantoso, inmundo y quejumbroso en el que se había convertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En  ese sentido, la respeto mucho. También aprecio su ayuda, aunque lo que en ocasiones me exaspera su actitud socarrona. —¡Qué bonito barco! ¿De verdad pensabas guardarlo? ¡Ja! ¿Y  esto? ¡No me digas! ¡Ya sé! ¡Ya casi lo terminabas, no? ¿Este es el mapa  de algún tesoro escondido? Sí, claro—. Así, continuó llenando la bolsa de  muchos objetos que tenían los más diversos significados para mí, y de las que no planeaba deshacerme. Al  igual que muchas personas, guardo cosas porque pienso que algún día haré  esto o lo otro con ellas  (aunque en el fondo sé que tal cosa no  sucederá). Guardo venenos ineficientes, cartas no enviadas, piezas fallidas, dibujos sin terminar, en fin. Le iba a explicar que guardo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;esas&lt;/span&gt;  ciertas cosas por no renunciar al intento de mejorarlas, por tener un recuerdo de algún episodio en particular de mi vida, para reflexionar después los porqués, en fin; la historia particular de cada cosa. Pero Greta no me dio oportunidad de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerró  la bolsa llena y la sacó de mi taller. —¡Y no te atrevas a intentar  rescatar algo de esto! Corrió un poco las cortinas, abrió las ventanas,  sacudió algunos trapos. —Quizá tiene razón y yo soy demasiado aprensivo—,  pensé. Cuando las cosas cambian tanto es una necedad querer  conservar objetos por lo que en su momento fueron, o peor aún, por lo que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pudieron haber sido&lt;/span&gt;.  Creo que no es bueno pensar en el pasado como si fuera un  hilo al cual atarse para no perder el camino, o para ponerse en un  dedo y recordar cosas. Nos sentamos. Apenas terminó de endulzar su café, se soltó  el pelo y colocó sobre el baúl su sujetador. Le soplaba a la taza, y le  daba pequeños sorbos. La expresión en su rostro parecía suavizarse, y otra vez, por hacer conversación pregunté:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Cómo haces para que el pasado no te afecte, para cambiar de página?&lt;br /&gt;—Deja  de darle vueltas a ese tema, ¿quieres? — estalló. —¡Me aburres! ¡Sólo  deja de guardar tanta cosa inútil, deshazte de tus ridículas ataduras, y comienza a mirar hacia adelante de una buena vez!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Greta se despertó con  sobresalto. Miró su reloj. Casi las 4 de la mañana. Se levantó por un  vaso de leche para tratar de conciliar nuevamente el sueño. Había estado  soñándome, y no yo a ella como en un principio supuse. Por la mañana salió a su trabajo, y por la tarde acudió al conservatorio donde  estudia. El resto de su día transcurrió con total normalidad. Yo en  cambio, aún conservo el sujetador de cabello que dejó olvidado, y que me  hace sonreír cuando casualmente me lo encuentro. Sinceramente no  aprendo. :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-5851598503131288387?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/5851598503131288387/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=5851598503131288387' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5851598503131288387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5851598503131288387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/08/greta.html' title='Greta'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TIx2mehxS2I/AAAAAAAAALg/v0FLJ9ZYTHo/s72-c/greta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-5450325842567947597</id><published>2010-08-07T20:15:00.479-05:00</published><updated>2010-10-03T11:38:55.628-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apologías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circunloquios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paronomasias'/><title type='text'>Friz Freleng y los arquitectos de arquetipos</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TKbROKzAa6I/AAAAAAAAAOk/8d8-qSwNESw/s1600/Friz-Freleng.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TKbROKzAa6I/AAAAAAAAAOk/8d8-qSwNESw/s320/Friz-Freleng.jpg" width="161" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Papá, ¿Por qué en las caricaturas&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt; pasan siempre las mismas cosas?&lt;br /&gt;—¿Cómo que las mismas cosas, hija?&lt;br /&gt;—Sí, pa. Ya sabes: Se golpean la cabeza y se ven estrellitas, o los aplasta una piedra y quedan como acordeón, quedan suspendidos en el aire un momento antes de caer, o entran y salen por múltiples puertas cuando hay persecuciones, en fin. Ese tipo de cosas.&lt;br /&gt;—Bueno; pasa en algunas; no en todas.&lt;br /&gt;—Sí. Pero pasa en muchas. Yo diría que en casi todas. ¿Tu veías caricaturas cuando eras niño?&lt;br /&gt;—¡Por supuesto! Vamos, que hasta los abuelos veían caricaturas cuando eran niños.&lt;br /&gt;—¿Y desde entonces pasaban esas cosas?&lt;br /&gt;Hmmm... sí. Pasan desde hace mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Y a quién se le habrán ocurrido?&lt;br /&gt;Sin duda, una buena pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Se le ocurrieron a mucha gente, Valentina. Verás: Los que hacen  caricaturas ahora, también vieron caricaturas... hechas por gente que  también vio caricaturas, y así sucesivamente hasta que llegamos a la  época donde no las había. En los dibujos animados podía pasar cualquier  cosa que pudieras dibujar, y los animadores se ocuparon de eso; de  trasgredir la realidad, de imaginar mundos nuevos, de reinventarlo todo,  incluyendo las leyes de la física. Ya sabes: un cuerpo puede atravesar  un objeto sólido y perforarlo dejando su silueta en el momento del  impacto, un cuerpo puede permanecer suspendido en el aire hasta que se  da cuenta de su situación, algunos pueden dibujar túneles o puertas y  luego atravesarlos, en fin. Y lo hacían porque era divertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Sí! Como el Coyote y el Correcaminos, ¿no?—&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es. Al principio de los tiempos, los estudios de cine animaban los dibujos, y les ponían alguna música de fondo. Los protagonistas eran como de fábulas; animales, flores, y algunos objetos inanimados. Pero entonces, un tipo llamado &lt;b&gt;Isadore Friz Freleng&lt;/b&gt;, desde su escritorio, dibujó y dibujó más rápido que todos. Y es en mucho responsable del lenguaje visual que vemos aún hoy día en las caricaturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todos los grandes maestros de la industria de los dibujos animados, Friz comenzó trabajando en los estudios Walt Disney en 1925, animando secuencias para las Comedias de Alicia &lt;i&gt;(Alice's Comedies)&lt;/i&gt;, serie que junto con las Tontas Sinfonías&lt;i&gt; (Silly Simphonies),&lt;/i&gt; definirían el rumbo de los cortos de animación de los años veinte. En una de las escenas en las que Friz trabajaba, Mamá gata debe meter a sus mininos a la bañera, pero uno de ellos se escapa, se arrastra hacia afuera colgándose del borde, se resiste como puede. Don Walter Elias Disney mira la escena, y le dice a todo el equipo de animación: ¿Ven? El gatito se comporta como un niño pequeño. ¡Eso es lo que quiero! Quiero que los personajes tengan una personalidad, que no sean simplemente dibujos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los estudios Walt Disney se esforzaron siempre por aparecer como un sello, por lo que los nombres y aportación de muchos de sus animadores no son tan conocidos como deberian. Walter era más comerciante que dibujante, así que cuando tuvo diferencias que lo llevaron a separarse definitivamente de su mano derecha, el gran Ub Iwerks (para muchos, el legítimo creador de Mickey Mouse) en la década de los treintas, el organigrama cambió, y Friz estuvo freelanceando un tiempo. Para entonces, el negocio de la animación ya se veía como algo rentable, y la mayoría de los incipientes estudios estaban ávidos de repetir la fórmula de éxito de Disney, y abrieron casting para quien les dibujara a su carismático 'personaje estrella'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa época incierta, Friz Freleng junto con Hung Harman y Rudy Ising, intentaron fundar su propio estudio y trabajaron en un personaje llamado &lt;b&gt;Bosko&lt;/b&gt; quien, para ser honestos, era una mala copia de Mickey Mouse. Pero como en esa época hacian falta personajes, finalmente Bosko le consiguió a estos tres animadores trabajo con Leon Schlesinger, del estudio de los hermanos Warner, quien andaba buscando al personaje estrella de un proyecto que traía en mente: los &lt;i&gt;Looney Tunes&lt;/i&gt;. A Bosko le quedó grande la serie, y desapareció cuando diferencias contractuales con Leon Schlesinger ocasionaron la renuncia de sus creadores. Sin embargo, fue el primer personaje que cerró un corto diciendo ¡Eso es todo, amigos! &lt;i&gt;(That's all folks!).&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Friz entonces trabajó un tiempo con Fred Quimby, de los estudios MGM, hasta que éste último fue reemplazado por Harry Hershfield, quien no tenía un ápice de la sapiencia ni del carisma de Quimby. Aunque hasta ese momento nunca quiso dirigir, Friz fue el líder de los proyectos para los que estuvo trabajando en estas dos casas. El contrato de Friz con el estudio del León rugiente terminó en 1940, y se quedó nuevamente sin empleo. Eran tiempos de crisis; el mundo estaba librando una guerra cruel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TKixYg979BI/AAAAAAAAAOw/SizCOZFSh9Y/s1600/porky.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="278" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TKixYg979BI/AAAAAAAAAOw/SizCOZFSh9Y/s320/porky.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En esas mismas circunstancias de rotación de personal, Leon Schlesinger buscó a Friz para que le ayudara con un proyecto en el que estaba trabajando con Earl Duvall, pero que no acababa de cuajar. Friz accedió, y de inmediato las cosas cambiaron. El trabajo de Friz opacó rápidamente al de Earl hasta el punto de su despido, y Friz fue nombrado Director. Al año siguiente, Friz creó a quien sería su primer personaje estelar: Porky&lt;sup&gt;(2)&lt;/sup&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TKiwTzVVzoI/AAAAAAAAAOs/QAe6I_CjEEw/s1600/coyote.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TKiwTzVVzoI/AAAAAAAAAOs/QAe6I_CjEEw/s200/coyote.jpg" width="110" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Para la década de los cincuentas, los estudios Disney ya usaban la fórmula de los cuentos de hadas pasteruizados y edulcorados que jamás iban a abandonar, así que con ánimo de ser diferentes, el estudio de los hemanos Warner comenzó (de la mano de Chuck Jones, alumno favorito de Friz) a hacer de los Looney Tunes una comedia irreverente, desquiciada, vertiginosa, alejada completamente de los clichés cursis de los estudios del castillo mágico. Tex Avery, Chuck Jones y Friz Freleng, son responsables de la mayoría de las leyes físicas que rigen en mundo de los dibujos animados. El ciudadano promedio no sabría cómo es un yunque de no ser por ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TKism4HxfRI/AAAAAAAAAOo/RJM0sZRUIzU/s1600/bugs-rosa.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TKism4HxfRI/AAAAAAAAAOo/RJM0sZRUIzU/s200/bugs-rosa.jpg" width="149" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En 1962, con Silvestre, Piolín Speedy González, el Coyote y el Correcaminos, Sam Bigotes y otros personajes memorables ya consolidados, un director llamado Blake Edwards trabajaba en una cinta de detectives; en los años sesenta estaba de moda usar animaciones para presentar los créditos iniciales y finales, así que le encomendó dicho trabajo a Friz. La película tuvo un éxito mesurado, pero la animación de Freleng de &lt;b&gt;La Pantera Rosa&lt;/b&gt; llamó tanto la atención, que en abril de 1963, el personaje apareció en la portada de la revista Times. A partir de allí, Friz y su socio David DePatie se plantearon la posibilidad de lanzarlo como personaje animado independiente. Los estudios Warner cerraron en 1962, y DePatie y Freleng fundaron su propio estudio, en el cual siguieron trabajando hasta sus últimos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los adultos seguimos viendo caricaturas, y seguramente las que veíamos cuando niños nos siguen pareciendo mejores que las que ven nuestros hijos. Muchos animadores recorrieron el sinuoso camino que hay entre el cliché y el arquetipo, y nos dejaron su imaginación como un legado que está hoy tan arraigado en nuestra cultura, que es difícil imaginarse cuando no existía. Al menos merecerían que recordáramos sus nombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="nota"&gt;&lt;br /&gt;1.- Pese a ser una incorrección, "Caricaturas" es un término usado comunmente en estas latitudes para referirse a los dibujos animados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.- Como en todas estas disputas, hay quien sostiene que Porky fue creado por Bob Clampett; sin embargo, las evidencias muestran que Clampett se basó en el boceto de Friz para un proyecto llamado I haven't got a hat. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-5450325842567947597?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/5450325842567947597/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=5450325842567947597' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5450325842567947597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5450325842567947597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/08/friz.html' title='Friz Freleng y los arquitectos de arquetipos'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TKbROKzAa6I/AAAAAAAAAOk/8d8-qSwNESw/s72-c/Friz-Freleng.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-6941181853928765734</id><published>2010-07-24T00:36:00.000-05:00</published><updated>2010-08-22T14:04:53.578-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bifurcaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paronomasias'/><title type='text'>Itinerarios</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/THDAYSgLWtI/AAAAAAAAAKo/2CVcn87E8SU/s1600/Lolipop.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/THDAYSgLWtI/AAAAAAAAAKo/2CVcn87E8SU/s320/Lolipop.jpg" width="163" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La chica abordó el microbús en la esquina de Pestalozzi y Diagonal de San Antonio. Aunque quedaban algunos asientos libres, decidió permanecer de pie. Seguramente bajaba cerca&lt;i style="color: #666666;"&gt; &lt;span style="color: #999999;"&gt;(para quienes no lo sepan, los microbuses, en especial los de la Ciudad de México, han sido modificados para meter 10 ó 12 asientos pares donde originalmente deberían ir 6 u 8, lo que hace que ir sentado a veces sea más incómodo que ir de pie)&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recargó su cadera en uno de los postes que sirven para asirse, para quedar con las manos libres. Se puso sus audífonos, seleccionó su &lt;i&gt;playlist&lt;/i&gt;, y regresó el iPod a su morral&lt;i style="color: #666666;"&gt; &lt;span style="color: #999999;"&gt;(vestía unos converse, jeans holgados, una blusa blanca de algodón, y un chal. Fea no era, pero tampoco nadie que hiciera voltear las miradas)&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí, nada digno de contarse. El problema comenzó cuando sacó una tutsi-pop &lt;i style="color: #999999;"&gt;(paleta, piruleta, chupetín, o como el amable lector llame al caramelo que va pegado a un palito)&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le quitó la envoltura. La llevó a sus labios, y besó la parte superior, quizá como para probar el polvo del caramelo molido &lt;i style="color: #999999;"&gt;(a veces durante el transporte, el caramelo se pulveriza)&lt;/i&gt;. Asomó un poco la lengua para posar sobre ella el caramelo y luego girarlo con el palito &lt;i style="color: #999999;"&gt;(una actitud posesiva muy usual en los niños: si chupo todo el dulce antes de comerlo, nadie me lo robará)&lt;/i&gt; antes de llevárselo finalmente a la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta antes de que la chica abordara, los cuatro tipos que viajábamos  sentados en el asiento corrido de hasta atrás nos ocupábamos de nuestros  asuntos: uno hablaba por teléfono &lt;i style="color: #999999;"&gt;(sonaba a llamada de negocios)&lt;/i&gt;; otro usaba unos audífonos &lt;i style="color: #999999;"&gt;(y tocaba una batería imaginaria)&lt;/i&gt;; otro leía un grueso libro &lt;i style="color: #999999;"&gt;(del chafísima Dan Brown)&lt;/i&gt;, y yo limpiaba mis anteojos &lt;i style="color: #999999;"&gt;(con vaho y el faldón de mi camisa)&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica, natural y despreocupada se rehizo la cola de caballo; apoyó una mano en el bolsillo y dejó la otra libre para sostenerse según el trajín del vehículo, y seguirse ocupando de su paleta &lt;i style="color: #999999;"&gt;(jugaba con ella dentro de su boca mientras el palito que sobresalía de sus labios apuntaba en todas direcciones; lo tomaba, sacaba el caramelo, se mojaba los labios, lo volvía a introducir; lo giraba, lo recorría con la lengua una y otra vez)&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica &lt;i style="color: #999999;"&gt;(que cada tanto se inclinaba un poco hacia adelante para mirar a través de la ventana y cerciorarse de que la ruta era correcta)&lt;/i&gt; seguía ocupándose de sus cosas &lt;i style="color: #999999;"&gt;(a diferencia de los cuatro tipos del asiento de atrás, que paulatinamente fuimos perdiendo el interés en lo que hacíamos)&lt;/i&gt; jugueteando con la paleta &lt;i style="color: #999999;"&gt;(cuyo recorrido podíamos adivinar mirando sus mejillas y el palito sobresaliente)&lt;/i&gt;, hasta que &lt;i style="color: #999999;"&gt;(con la gracia y la plástica de una bailarina de ballet)&lt;/i&gt; estiró el brazo para tocar el timbre, y anunciarle al chofer su parada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuatro tipos &lt;i style="color: #999999;"&gt;(que sigilosos la miramos descender)&lt;/i&gt; continuamos &lt;i style="color: #999999;"&gt;(con una sobreactuada naturalidad) &lt;/i&gt;con lo que hacíamos &lt;i style="color: #999999;"&gt;(sin apartar la vista de su libro, el tipo de la orilla dijo con voz sobria: —¡Qué suerte tienen las paletas!— Todos sonreímos con complicidad. Instintivamente, miramos hacia atrás. La chica se había perdido entre el mar de gente que camina sobre la avenida de los Insurgentes)&lt;/i&gt;. El microbús siguió con su recorrido de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-6941181853928765734?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/6941181853928765734/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=6941181853928765734' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6941181853928765734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6941181853928765734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/07/itinerarios.html' title='Itinerarios'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/THDAYSgLWtI/AAAAAAAAAKo/2CVcn87E8SU/s72-c/Lolipop.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-3623457126312216553</id><published>2010-07-17T00:24:00.001-05:00</published><updated>2010-09-12T01:54:53.445-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apostillas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>para leer a Langagne.</title><content type='html'>&lt;div class="deco"&gt;¶&lt;/div&gt;Aunque ningún estado emocional en particular es requisito, con la poesía ocurre un poco lo mismo que con la bebida: se antoja según la actividad reciente, la hora del día, el clima o la compañía. Una cerveza en una tarde calurosa, a Benedetti cuando se está con añoranza; un tequila para entrar en calor, a Sabines cuando la herida todavía duele; un whisky para una charla profunda, a Gabriel Zaíd para el interludio; un vino dulce para una comida breve y exquisita, a López Velarde para purificar el pensamiento. Hay en todo ese menú un par de libros de Eduardo Langange que me sirvo cuando tengo antojo de un ron con sabor a nostalgia y a madera de roble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;La nostalgia ya no es lo que era antes.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 14px;"&gt;&lt;i&gt;(¿a que es buenísima esta cita?)&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dada la cercanía de los nexos familiares, de algún modo u otro, siempre he tenido a la mano libros de Eduardo Langange. Claro que Eduardo tiene la prudencia de no hablar sobre sus libros en las reuniones familiares, y si acaso regala uno ó dos ejemplares de los que le sobraron del coctel de presentación —la filia no es para hacer relaciones públicas—. Fueron un buen modo de acercarse a la poesía, y no morir en el intento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía diez ó doce años cuando leí &lt;i&gt;Donde habita el cangrejo&lt;/i&gt; por primera vez. Por esos años, yo estaba convencido de que la poesía &lt;i&gt;debía&lt;/i&gt; rimar, y me extrañó muchísimo no encontrar rimas en un libro de poesía. También en aquel entonces creía que si algo estaba en un libro, forzosamente debía ser verdad, así que pregunté directamente al autor: &lt;b&gt;¿Por qué tus poemas no riman?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una guitarra, un metrónomo, y una explicación sencilla (casi poética) sobre métrica y armonías que en su momento calmaron mi inquietud, y gracias a las cuales comprendí que no es necesario saber de poesía para apreciarla, como tampoco se necesita saber de música para disfrutarla. Con esa tranquilidad, leí &lt;i&gt;Navegar es preciso,&lt;/i&gt; un libro donde Eduardo hace ver muy fácil dirigir un barco en línea recta, pero que una segunda lectura resalta los precisos golpes de timón de un capitán aventurero y experimentado, que lleva a cabo con soltura esa tarea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos años después, &lt;i&gt;Cantos para una exposición&lt;/i&gt; ganaba el premio de Poesía de Aguascalientes, tal vez el más prestigioso certamen de dicho género del país. No sé si fue porque puse en él demasiadas expectativas, pero lo cierto es que fue un libro que me decepcionó bastante; o mejor dicho, que desconocí bastante. Fue como visitar su casa y encontrar acrílico en vez de madera, concreto en vez de argamasa, aluminio anodizado en vez de hierro forjado, coca zero en vez de agua de horchata...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito abrir un paréntesis. &lt;i&gt;El Diablito&lt;/i&gt; es mi disco favorito de los Caifanes, porque además ocurre en el apogeo de la banda; en &lt;i&gt;El Silencio&lt;/i&gt; en cambio, aunque técnicamente me parece un mucho mejor disco, la banda había llegado a un grado tal de madurez, que dejó de suplir sus imperfecciones con ímpetu, como en los discos anteriores. Sin quererlo, añadiendo calidad perdieron encanto (una analogía sobre los Beatles hubiera encajado mejor, pero los de Liverpool no me son contemporáneos, y eso le restaría credibilidad).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Ya te hablé de los campos de fresas | Ya sabes, el lugar donde nada es real... &lt;br /&gt;Mirando a través de los tulipanes inclinados | Para ver cómo vive la otra mitad | Mirando a través de una cebolla de cristal&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TF8_qcI8TYI/AAAAAAAAAKQ/Xexn1N4yFD4/s1600/lan01.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TF8_qcI8TYI/AAAAAAAAAKQ/Xexn1N4yFD4/s200/lan01.jpg" width="131" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;De el disco llamado &lt;i&gt;The Beatles,&lt;/i&gt; —y conocido popularmente como "El Álbum Blanco"—, se dice que es una respuesta juguetona, casi burlona de Lennon a todas las críticas recibidas por sus trabajos anteriores, llenas de mensajes ocultos y alucinaciones setenteras. Aunque después del citado premio escribió otras cosas, no parece una casualidad que Eduardo haya elegido ese mismo nombre, &lt;i&gt;El álbum blanco&lt;/i&gt;, para otro de sus libros, casualmente el siguiente que leí. Si fue una respuesta a la crítica, un regreso a los orígenes, un intempestivo golpe de nostalgia, todas o ninguna de las anteriores, no lo sé. Pero en ese libro volvieron los personajes conocidos, los momentos habituales, los olores a madera, mojados como el casco de una vieja barca tras un largo recorrido. No tiene, como los otros la energía de la juventud, pero tiene un grado exacto de experiencia en aquellos sitios donde ha faltado ímpetu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TF8_3_y5eBI/AAAAAAAAAKY/27Pgejx9iTg/s1600/lan02.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TF8_3_y5eBI/AAAAAAAAAKY/27Pgejx9iTg/s200/lan02.jpg" width="131" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Y como la línea de la nostalgia posee muchos meandros, Eduardo prosiguió con &lt;i&gt;Otra cebolla de cristal&lt;/i&gt;, un libro (de portada particularmente fea, como casi todos los buenos libros) de cuentos de una época donde aún sonaban los Beatles, pero también Camilo Sesto; donde se construían las nostalgias del presente que ahora se narran con melancolía, y donde el amor, el desamor y todos esos enigmas de la condición humana hicieron a una generación lo que es ahora, como un recordatorio de lo que nosotros seremos después, cuando nuestro presente termine de fraguarse, se nos vuelva un recuerdo, y nos muestre el camino recorrido tras de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;En &lt;a href="http://www.palabravirtual.com/" target="blank"&gt;Palabra Virtual&lt;/a&gt;, El &lt;a href="http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=red.php&amp;amp;pdf=pdf/album_langagne.pdf" target="blank"&gt;Álbum Blanco&lt;/a&gt;, de Langagne en PDF.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-3623457126312216553?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/3623457126312216553/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=3623457126312216553' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3623457126312216553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3623457126312216553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/07/langagne.html' title='para leer a Langagne.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TF8_qcI8TYI/AAAAAAAAAKQ/Xexn1N4yFD4/s72-c/lan01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-8182869943095118310</id><published>2010-07-10T14:30:01.110-05:00</published><updated>2010-07-25T01:05:50.310-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciudades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CELPF'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>Vuelta a Lisboa (segunda parte).</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TEIE-JeWfXI/AAAAAAAAAJ4/EjJeJh91dyQ/s1600/Lisboa_01.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TEIE-JeWfXI/AAAAAAAAAJ4/EjJeJh91dyQ/s320/Lisboa_01.jpg" width="201" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Mis tripas rechinaban de hambre mientras miraba a la chica al lado mío en el autobús comerse unas papas fritas. Llovía copiosamente; tras un largo camino, yo sólo esperaba llegar, comer algo caliente y dormir el resto de la tarde. El chofer se detuvo, y gritó desde su asiento: —Meu senhor, pesaroso dizer, mas Restauradores é meu último batente.— No es que Baixa quede muy lejos de allí, pero caminar bajo esa tormenta y tener que cruzar la Praça de Don Pedro, donde no hay donde guarecerse, carajo. Voy a llegar hecho sopa. ¡Qué remedio! —Obrigado. Boa tarde.—&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;I &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Descendí, y corrí a refugiarme bajo el friso de uno de los edificios viejos que hacen esquina con el lujoso &lt;i&gt;Avenida Palace;&lt;/i&gt; a reflexionar sobre la ruta a seguir, y a hacer un poco de tiempo por si la lluvia amainaba. Era la tarde del sábado 1º de mayo, así que todos los comercios a mi alrededor estaban cerrados, y la calle semidesierta. Los minutos pasaban, y la lluvia arreciaba. Estaba tan concentrado en mi agobio, que apenas noté cuando un perro llegó a guarecerse al sitio donde yo estaba. Estaba empapado e inmundo. Sabedor de que la mala suerte nunca llega sola, lo miré fijamente como diciéndole ¡Ni siquiera te atrevas a sacudirte! Y como si me hubiera comprendido, me miró, inclinó la cabeza hacia un costado, y se acurrucó en la columna del lado opuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una señora mayor con paraguas, botas, y un grueso impermeable llegó hasta a la entrada. Cargaba una bolsa de mandado; me hizo el ademán de que le ayudara a sostenerla mientras buscaba la llave en un llavero que tenía no menos de treinta. Al final dio con la correcta, abrió el portón, y entró hasta donde la reja del elevador. Este... ¡Señora, olvida su bolsa! Mientras buscaba también esa llave, dijo: —&lt;span class="short_text" id="result_box"&gt;&lt;span title=""&gt;O que  você está fazendo aqui na chuva? &lt;/span&gt;&lt;span title=""&gt;Entre e tomar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="short_text" id="result_box"&gt;&lt;span title=""&gt; alguma  coisa quente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="short_text" id="result_box"&gt;&lt;span title=""&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span title=""&gt;Seu cão pode vir também. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="short_text" id="result_box"&gt;&lt;span title=""&gt;—&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="short_text" id="result_box"&gt;&lt;span title=""&gt;¿Mi perro? ¡El perro no es mío!— Pero el animal, menos tímido que yo, no se hizo del rogar, y entró confiadamente por el pasillo. Así que yo también entré.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La barroca decoración de aquella tasca del quinto piso no dejaba dudas de que sus dueños eran aficionados a la tauromaquia; José y María (no es falta de ingenio, así se llamaban) eran españoles de nacimiento. No se pusieron de acuerdo si llevaban 40 ó 50 años viviendo en Lisboa; entre que conversaban en un &lt;i&gt;portuñol&lt;/i&gt; muy raro, y que yo estaba más concentrado en comer,&amp;nbsp; tampoco puse mucha atención a lo que decían. No sé si por el hambre que traía, o porque sólo costaba 900 escudos, pero ese plato de migas de Alentejo fue el más delicioso que probé nunca. —Isto é para você, Baba—, dijo María, mientras le daba algunas sobras al perro. —¿&lt;i&gt;Baba&lt;/i&gt;? Vaya nombrecito para un perro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;II&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Eran las 9 ó 10 de la noche cuando después del segundo café, agradecí las atenciones y salí caminando hacia la Rua de Assunçao en Baixa, a buscar a Norita. Llamé a la puerta, y me abrió una mujer negra delgadísima; vestía un top y minifalda amarillos que no por breves no resaltaban muchísimo. —Boa noite, senhor. Você pode entrar, mas seu cão não é bem-vindo. ¿Eh? ¿Otra vez? No noté que Baba me había venido siguiendo. —¡Usté acá se queda!— le espeté muy seguro de mí mismo, aunque preguntándome si acaso me estaba volviendo loco por hablarle a la estopa cuadrúpeda aquella. La negra me condujo por un estrecho pasillo hasta el recibidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Boa noite— le dije cortesmente a la diminuta mujer asiática que estaba detrás del mostrador. —Estoy procurando Norita.&lt;br /&gt;—É ocupada agora, &lt;span class="short_text" id="result_box"&gt;&lt;span title=""&gt;mas posso sugerir-lhe Sandy, uma linda morena que...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;—No, no. Obrigado. Yo espero a Norita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté en un sofá de esos que parecen divanes. La decoración del lugar era un poco extraña. El mobiliario tenía cierto feeling ochentero que contrastaba notablemente con los frisos, el techo altísimo y los detalles rococó del viejo edificio. Pedí algo de beber, encendí un cigarro, y empecé a medio leer el diario del día anterior que estaba en la mesita contigua. Hora y media después, ví al fin a Norita hablando con la chica del mostrador. No estuve muy seguro al principio, pero como le dijeron que yo la buscaba, se acercó caminando hacia mí de modo provocativo, hasta que me reconoció. Noté su expresión de sorpresa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué haces aquí, y tomando esa porquería? ¿No que odiabas el vino verde?&lt;br /&gt;—No es mi culpa. Lo demás está carísimo. Además, ¿A quién chingaos se le ocurre vender vino en botellas de 12 onzas, y taparlo con corcholatas? ¡Pensé que era cerveza!&lt;br /&gt;—Vaya. Sigues tan güey como siempre.— Me abrazó.&lt;br /&gt;—A mí también me da gusto verte, Norita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Norita fue a cambiarse en lo que yo me terminaba mi vino verde; no me encanta, pero ya lo había pagado y no iba a dejarlo a la mitad. Fue hasta que la ví bajando las escaleras vistiendo zapatos de piso, jeans y sudadera holgados, y 3 kilos menos de maquillaje, que la reconocí por completo. Se hizo un chongo, y lo detuvo con un bolígrafo, como hacía desde que cursábamos la secundaria. —¿Nos vamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;III&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Insistió en invitarme a tomarnos unas cervezas en un lugar muy &lt;i&gt;nice&lt;/i&gt; con música en vivo en Chiado. Yo tenía ganas de conversar y habría elegido un lugar menos ruidoso, pero ella tenía ganas de reventarse, de desconectarse. El lugar cerró a las 3am, y fue hasta entonces cuando caminando rumbo a su departamento, pudimos al fin conversar. El tema transcurrió tranquilamente sobre la vida, la nostalgia, los viejos amigos, en fin. Llegamos a su departamento en Gaviotas y Fernándes Tomás, que no por pequeñito y desordenado parecía menos acogedor. Abrió su alacena, sacó una botella de Tequila que estaba junto a los Corn Flakes, y sirvió dos tragos. Nos quitamos los zapatos mojados, y nos acomodamos en los cojines que la hacían de sala. Encendió un cigarro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Bueno, dale. Suelta la sopa. ¿Qué haces aquí? No vienes a tratar de rescatarme otra vez, ¿verdad?&lt;br /&gt;—No. De hecho, me casé en agosto con Susana Santiago.&lt;br /&gt;—¿Susana Santiago? ¿Zuzanita Zazá?—dijo, exagerando el seseo, y soltando una carcajada.&lt;br /&gt;—Déjala en paz. Hace 5 años que no usa esos bráquets.&lt;br /&gt;—Uy, lo siento. Ya mejor no pregunto cómo fue que acabaste con la... zeñora de zantacruz, pero no puedo evitar la gracia que me causa imaginar la escena: "Y tú, Susana Santiago Gómez... ¿aceptas por esposo a Rodrigo Santacruz González, y prometes bla, bla, bla? - Zí, azepto"... Entonces los declaro marido y mujer. ¿Puede besar a la novia, o le consigo un abrelatas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguió bromeando y recordando las maldades que le hacían a Susana en la escuela mientras rellenaba los vasos. Notó que comencé a sentirme incómodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ya, lo siento. No me hagas caso; dejé de ver a tu mujer hace 15 años. Entonces era una adolescente pecosa con anteojos, bráquets y acné. Se debió haber puesto bien buena, seguro. Qué bueno que matrimoniaste. Era lo que querías, ¿no?&lt;br /&gt;—Sí, supongo que sí.&lt;br /&gt;—Uta, cuánta pasión, ¿eh? ¿Así eres pa' todo?&lt;br /&gt;—Necesitaba verte, Norita. Necesitaba estar contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me bebí de golpe el resto de mi tequila. Soltó otra vez una carcajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Llevas ¿Ocho? ¿Nueve meses casado, y ya necesitas reverdecer laureles? ¿Qué ya no hay putas en Sullivan?&lt;br /&gt;—Yo sé a qué suena Norita, pero necesitaba despedirme de tí. Necesitaba estar contigo una vez más.&lt;br /&gt;—¿Y para eso viniste hasta acá? ¿A cerrar el capítulo, algo así?&lt;br /&gt;—Me quedé esperándote la vez anterior. Tenía ilusión de que aceptaras mi ofrecimiento, y regresáramos juntos, construyéramos algo juntos. Nunca llegaste.&lt;br /&gt;—Nunca dije que lo haría.&lt;br /&gt;—Pero tampoco que no lo harías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quedamos en silencio. —Ven—, me dijo con ternura. Apoyé la cabeza en su regazo, y tuve problemas para contener el llanto. Comenzó entonces a hablarme de la novela que estaba leyendo, de lo simpática que era la vecina del piso de abajo, del olor de los pasteles de nata la segunda (lunes) por la mañana, de los chinos que vivían hacinados en el departamento de junto, y de otras cosas sin aparente importancia. Siempre me lo hizo. Cuando apenas éramos unos adolescentes le dio un ataque de euforia durante una borrachera, y me besó. Quizá en ese momento confundí las cosas, pero siempre que quise hablarle de sentimientos, hacía exactamente eso: ponerme quieto, y hablarme de cosas triviales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;IV&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Los domingos no hay &lt;i&gt;feria de ladra&lt;/i&gt; (me encanta que le llamen 'feria de ladrones' a los tiangius), así que desperté como a la una de la tarde. Busqué algo de comer, pero en la nevera sólo había cerveza, limones agrios y barnices de uñas. Estuve husmeando un poco en sus cosas. Salvo un cd de Luis Miguel y una cajita de olinalá que usaba de alhajero, pocas cosas me parecieron reconocibles. Estuve mirando las fotos que me encontré en una caja de zapatos; todas con amigos, ciudades y situaciones que descubrí dolorosamente ajenas. Doblé la cobija que me puso, limpié el baúl que la hacía de mesita de centro, lavé trastes y ordené un poco antes de dejar el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedí un café para llevar en la ventana de la confitería de la esquina. Mientras esperaba, ví a Baba en la acera de enfrente. Le silbé, y vino hacia mí moviendo la cola. El señor de la barra me obsequió una galletita, y un pedazo de pan para... sí. Para mi perro. Lo miré. —¡Qué ensayado tienes eso de andar causando lástimas!— Me sentí reflejado en mis palabras. Se me escapó un suspiro. —Bueno—, le dije. —Al menos a tí sí te funciona. Caminamos hasta el muelle. Me senté en el adoquín a reflexionar mientras miraba los barcos. Baba se echó junto a mí, y comencé a rascarle la nuca. Le tuve un poco de envidia. Hacía conmigo lo mismo que yo con Norita, pero sin las chaquetas mentales.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-8182869943095118310?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/8182869943095118310/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=8182869943095118310' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8182869943095118310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8182869943095118310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/07/lisboa.html' title='Vuelta a Lisboa &lt;i&gt;(segunda parte)&lt;/i&gt;.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TEIE-JeWfXI/AAAAAAAAAJ4/EjJeJh91dyQ/s72-c/Lisboa_01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-6921065481808177907</id><published>2010-07-03T22:49:00.290-05:00</published><updated>2010-09-05T21:13:45.462-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ilustradores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bifurcaciones'/><title type='text'>Posada y otras lecciones sobre el arte popular</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TDsz3m4S8bI/AAAAAAAAAJo/hTTeyJtXUDk/s1600/Don_quijote.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" title="El Quijote (1905)"&gt;&lt;img border="0" height="287" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TDsz3m4S8bI/AAAAAAAAAJo/hTTeyJtXUDk/s640/Don_quijote.jpg" width="499" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Son las siete con quince minutos. El joven catedrático se presenta; Deja sus cosas sobre el escritorio. Viste ropa casual, y huele a &lt;i&gt;colonia Sanborns&lt;/i&gt;; habla un poco sobre el tráfico antes de comenzar su clase. Se frota las manos, y dice bueno, comencemos. Con una actitud más parecida a la de un conductor de &lt;i&gt;Reality&lt;/i&gt; que a la de un profesor universitario, nos lanza:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué mentiras han escuchado sobre &lt;b&gt;José Guadalupe Posada&lt;/b&gt;? ¡Vamos, díganmelas todas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tímidamente algunos comenzaron a arrojar datos y comentarios sobre su trabajo, yo no salía aún del asombro. Cuando la información redundaba, el profesor interrumpió con el esperado —¡Pues todo es mentira!—, seguido de una sonrisa de anuncio de dentrífico. —Posada ni retrató una época, ni revolucionó nada. Si no quedó en el olvido, fue porque Diego Rivera se encargó de mitificarlo, haciendo toda clase de apologías sobre su trabajo. Jóvenes, la única aportación de Posada a la historia del Diseño en México, es el haber sido el primer &lt;i&gt;freelance&lt;/i&gt; del que se tiene noticia. Nada más. Ví a algunos tomar nota, mientras el profe sonreía satisfecho. Pensé:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;i&gt;Resiste, vamos, resiste. No importa, de verdad. Es una clase más, en unas semanas se acaba, lo que importa es la calificación, el tipo sólo quiere ser simpático y lucir crítico. ¿Para qué discutes con el?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero dah, no pude. Levanté la mano.&lt;br /&gt;—Sea serio, profesor. ¿De verdad piensa eso?— &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;—Pues... sí. Posada fue un artesano, que se volvió famoso gracias a todos los elogios de Rivera. Si hablamos de la calidad de su trabajo, pues no representa mucha aportación al arte o al diseño mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sólo dos preguntas más. Primera: ¿El arte popular no es entonces arte? y segunda: ¿Deveras la historia del diseño en México es tan grande, como para que la aportación de Posada sea tan nimia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la seguridad en su discurso y la sonrisa disminuídos, atajó con un —Bueno, lo discutimos luego. ¿Vale?— Su clase fue muy aburrida el resto del trimestre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;En México han existido siempre dos corrientes de producción de arte verdaderamente distintas. Una tiene como base la imitación de modelos extranjeros para proveer a la demanda de una burguesía incapaz, que fracasó siempre y que ha concluído por entregarse incondicionalmente al poder imperialista. La otra corriente, ha sido obra del pueblo, de lo que se ha dado en llamar "arte popular". De estos artistas el más grande es, sin duda, José Guadalupe Posada, el grabador de genio.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Diego Rivera&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algo tenía razón el profe; visto desde el discurso formal del arte, Posada fue un ilustrador, no un artista. Posada no inventó ningún &lt;i&gt;ismo&lt;/i&gt;, ni era —como la rarísima Frida— amigo de André Breton o alguien influyente. No pintó el&lt;i&gt; Guernica&lt;/i&gt; y en vida, su trabajo no se expuso nunca en ningún museo o bienal europea de arte. La muerte es democrática, decía José Guadalupe. A fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera. Y pocas cosas más democráticas que el trabajo de este ilustrísimo ilustrador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José Guadalupe Posada es considerado como artista "popular", porque  provenía del pueblo, porque nutrió su obra del imaginario popular  mexicano y porque hizo de él mismo su público. Utilizaba como modelos  algunos grabados religiosos novohispanos, fotografías de Casasola y de  Hugo Brehme. Tomó también símbolos populares como los animales  ponzoñosos, culebras y serpientes, esqueletos, el fuego, el rayo, la  sangre, entre otros.&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TDwCKMz8cKI/AAAAAAAAAJw/yt4k8AOxM3E/s1600/posada2.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" title="Autorretrato con los Flores Magón (1907)"&gt;&lt;img border="0" height="230" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TDwCKMz8cKI/AAAAAAAAAJw/yt4k8AOxM3E/s640/posada2.jpg" width="499" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;A casi cien años de distancia, el ciudadano promedio no distingue fácilmente a un Orozco de un Rivera de un Siqueiros, y probablemente ni siquiera habrá oído mencionar al Dr. Atl, a O'Higgins, o a Carlos Mérida. A Posada cualquiera lo ubica. Hasta el profe podría, vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arte popular siempre ha estado allí: alejado de las vitrinas, de la academia y del rigor semántico que los conocedores clasifican como arte. Incluso el llamado &lt;i&gt;Pop Art&lt;/i&gt; (que no es lo mismo) muestra esa falta de respeto por todas esas manifestaciones culturales, toda vez que —según la wikipedia— 'rescata los 'elementos mundanos' de imágenes populares y los cambia de contexto en oposición a la cultura elitista... solamente para volverlos igual de elitistas. No. El arte popular no está en los museos ni en las tiendas de artesanías. Está en los locales de carnitas, en las cajas de cerillos, en el puesto de lámina de la esquina, en el libro vaquero, en los carteles de la Arena México, o del Cine Teresa. Sin una plica de identificación llena de omisible, redundante y esnobista jerga técnica: &lt;i&gt;plata sobre gelatina, óleo sobre tela, popó sobre papel higiénico&lt;/i&gt;, etc. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevo ya varios años dedicándome al diseño gráfico. He tenido la fortuna de diseñar carteles, libros, revistas culturales, logotipos para instituciones y otros objetos 'elitistas' del oficio. Son las cosas que uno cacarea en las reuniones de colegas, pero que pocos llegan a ver. Diseñé tambien un blister —el cartoncito donde vienen— un cortauñas y unas pinzas de depilar. Y cada vez que me lo encuentro en el piso de algún tianguis o en una farmacia perdida en una localidad apartada, me siento muy anónimo. Muy popular. :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="citas"&gt;(1) &lt;a href="http://enciclopedia.us.es/index.php/Jos%C3%A9_Guadalupe_Posada" target="blank"&gt;Cita textual.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-6921065481808177907?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/6921065481808177907/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=6921065481808177907' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6921065481808177907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6921065481808177907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/07/posada.html' title='Posada y otras lecciones sobre el arte popular'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TDsz3m4S8bI/AAAAAAAAAJo/hTTeyJtXUDk/s72-c/Don_quijote.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-1241120150914336645</id><published>2010-06-26T10:10:00.007-05:00</published><updated>2010-09-09T22:47:12.608-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos'/><title type='text'>¡Penalty!</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a rel="lightbox" href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TDbKoqqJm5I/AAAAAAAAAJg/UmFjyaiMkwo/s1600/penalty2.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TDbKoqqJm5I/AAAAAAAAAJg/UmFjyaiMkwo/s320/penalty2.jpg" width="177" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Erick apisonó la tierra con el pie. Puso el esférico como si fuera un huevo delicado sobre la improvisada marca a sólo once pasos del gol. Miró el rictus de dolor de su hermano, quien aún no se levantaba del suelo. Los jugadores del San José Buenavista, seguían reclamando airadamente la decisión, pero no había gran cosa que objetar. Carmelo era un defensa implacable, cuya barba cerrada y presencia física no dejaban duda de que tenía bastante más edad que los 17 años que permitía esa liga. Debía el apodo a su parecido con el entonces famoso luchador Carmelo Reyes, “Cien Caras”. Pero en ese contragolpe se había visto superado, y optó por barrerse directamente sobre los tobillos de Silvestre, levantándolo por los aires. La decisión estaba tomada. ¡Penalty!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vez de caminar hacia atrás, dio media vuelta, y andó unos pasos hacia el borde del área; Sólo el árbitro sabía cuánto faltaba para que terminara el partido, pero Erick estimó que serían 2 ó 3 minutos, como mucho. —¿Vas tú?— se acercó a preguntar Enrique, apoyando la mano sobre su hombro. Enrique fue siempre una suerte de ‘arma secreta’. Gordito y medio zambo, ningún delantero rival se tomaba muy en serio a un central con esas características. Una y otra vez, suplía su lentitud para correr con una increíble intuición para posicionarse y desbaratar cualquier cantidad de jugadas enemigas; además, le pegaba al balón con una potencia y una precisión inusitadas. Los arqueros solían incluso sonreír al ver perfilarse a semejante oso panda a cobrar los tiros de falta, y la gran mayoría quedaban atónitos cuando tenían que sacar el esférico del fondo de su cabaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí. Si voy— Dijo Erick serenamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Jerry alzaba los brazos, bailoteaba sobre su portería, y señalaba desafiante el lado derecho con su guante. Un gran arquero, sin duda. Quizá el único integrante de la liga juvenil con verdaderas posibilidades de jugar profesionalmente. Su sudadera era de un deslumbrante tono amarillo, y de la misma marca que el resto de su indumentaria. Él era el hijo de mami, el que llegaba en su motocicleta a los partidos, y el único inscrito en la escuela del club de la Primera División nacional que tenía sus instalaciones a un lado de la carretera vieja a Tepotzotlán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa vieja broma de que al Necaxa sólo lo iban a ver las familias de sus jugadores, perdía todo sentido durante durante el verano. La escuela de fuerzas básicas del Club abría su convocatoria para probarse como jugador, y se atiborraba de solicitantes. Los hermanos López-Meza, Silvestre y Erick, al igual que casi todos en el barrio, acudían año con año a esos partidos. Silvestre con la ilusión de ser al fin descubierto, Erick por el puro gusto de jugar en canchas tan paradisiacas; de un pasto verdísimo y tan parejo como paño de billar; podías barrerte o tenderte de palomita, sin temor a encontrarte vidrios o clavos oxidados en tu caída. Líneas perfectamente delineadas que impedían cualquier discusión, y balones que no dejaban marcas en la piel si accidentalmente te golpeaban. Y aunque nunca consiguió ninguno, la sola idea de marcar un gol en una portería con una red tensa y sin agujeros, valía por sí misma las dos o tres horas de fila que había qué hacer para obtener una ficha para la sesión de pruebas. Había que presentarse el día señalado muy temprano, con uniforme blanco, y esperar el turno de entrar a jugar. —Chavo, no puedes jugar sin espinilleras— le advertían siempre los coordinadores a Silvestre. Pero a él verdaderamente le estorbaban. Detestaba tener que usarlas porque según decía, las piernas se le volvían torpes. Y realmente nunca las usaba. En todo esto pensaba Erick cuando se perfiló al borde del área, apoyó un instante las manos sobre sus rodillas, miró sus propias espinilleras, y de reojo a su hermano quien no lograba todavía incorporarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empujones, gritos y algunas patadas habían comenzado a repartirse ya por todo el campo. El árbitro trataba de devolver la calma; hablaba, gesticulaba y hacía sonar su ocarina a cada connato de pelea, pero no mostró más tarjetas que la primera y evidente roja directa. Todo mundo sabía del pleito épico que protagonizaron el San José Buenavista y el Atlético Atlamica a principios de la temporada, que terminó con gente en el hospital, destrozos y venganzas ulteriores extra-cancha, así que el silbante se limitó a señalar lo que había que señalar. —¡Eso me gano por jugar con jotitos!— vociferó Carmelo. Se quitó la camiseta, y escupió muy cerca de donde estaba Silvestre, antes de abandonar finalmente del campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Erick no era especialmente bueno tirando penalties. En su memoria seguía ese juego de la temporada anterior, donde había fallado su turno en la serie definitiva desde los once pasos, y en la que Camioneros de Zumpango avanzó con tanteador final de 17 a 16. No había podido contener las lágrimas en aquella ocasión. —Ya, carnal. No se agüite. Acuérdese que el futbol da revanchas—, le consoló Silvestre con tono fraternal, aunque le costaba mucho ocultar su frustración por la derrota. Nunca antes el equipo había llegado tan lejos, y como en ninguna otra ocasión, había sentido la gloria tan de cerca. Pero todo fue diferente esta temporada. Algunas derrotas inexplicables, empates derivados de fallas de concentración absurdas en los últimos minutos, y un par de escandalosas y desmoralizadoras goleadas tenían sumido al equipo en las últimas posiciones, ya sin aspiración alguna. El contundente 4-0 que San José Buenavista había logrado como visitante en la primera vuelta, hacía suponer a todo el mundo que hoy tendrían un día de campo jugando en casa; necesitaban ganar por al menos 2 goles, para amarrar el liderato que fueron alternando toda la temporada con los Chimecos FC, de Infonavit Norte. Enfocados en su objetivo, arrancaron con un ritmo vertiginoso, tocaron eficientemente el balón, coparon todo el terreno. No habían transcurrido 3 minutos, cuando una serie de paredes en los linderos del área dejaron habilitado a su nueve, quien no tuvo otra cosa que quitarse al portero, y tocar suavemente al fondo para el 1-0. Todo transcurría según el guión. Parka era un tipo muy nervioso. Hacía atajadas espectaculares y se comía goles inverosímiles con la misma facilidad. Volvía loco al entrenador cada vez que se sacaba los guantes a medio partido para comerse las uñas. No había tenido nada qué hacer en el gol, pero a partir de allí, estuvo o más concentrado, o más afortunado que nunca. Y aunque aquello parecía más una práctica de tiro al blanco que un juego de futbol, con el transcurrir de los minutos los jugadores de Buenavista fueron cayendo en la desesperación: el tan ansiado segundo gol, simplemente no caía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Erick, convertido en un defensa más, rechazó como pudo el enésimo centro que amenazaba su área, y el balón salió desviado hacia zona de nadie. Enrique fue tras él con sus característicos pasos cortos; bastaba verlo correr, para dar por un hecho que el esférico abandonaría el campo por la línea de banda. Sin embargo, Silvestre, ya medio desesperado por no haber tenido una en todo el partido, intuyó la situación, y arrancó a toda velocidad hacia campo contrario. Enrique alcanzó el balón, calculó la trayectoria de su compañero, y le puso un preciso pase de 40 metros; Silvestre controló con clase, y se metió al área. Se aprestaba a fusilar al guardameta, cuando sintió un fuerte dolor en los tobillos. Después, todo se puso oscuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conseguir un punto más esta temporada no iba a hacer gran diferencia; sin embargo, convertir el penalty ofrecía la satisfacción de igualar ante un equipo tan fuerte como Buenavista, y de paso, el gustito de arruinarles el festejo en un juego que ellos daban por ganado desde el comienzo. El árbitro dio el silbatazo. Erick enfiló hacia el área con la vista clavada en el balón, y disparó. ¡Poste!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estimación de Erick estaba equivocada. Quedaban aún 9 minutos por jugar. Silvestre no pudo continuar, y no había suplentes. El vendaval de Buenavista arreció, y no pasó mucho tiempo para que consiguieran el ansiado 2-0, e incluso el 3-0, ya en los minutos de compensación. Para cuando se señaló el final, Carmelo había olvidado su enojo, y se unió a la celebración del campeonato con el resto de sus compañeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Paty prepara chilaquiles, y manda a Emmanuel a la tienda por unos refrescos. —Anda, que tu papá y tu tío siempre llegan medio muertos de hambre de su partido. Con el mismo uniforme amarillo de toda la vida, y luciendo prominentes panzas cheleras, Erick sabe que el futbol siempre da revanchas, y por eso no ha dejado de jugar domingo a domingo, desde hace 15 años. Silvestre llegó —como siempre—, con la piernas amoratadas. Si de chavo no había modo de convencerlo de que usara las espinilleras, mucho menos lo hay ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧ &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-1241120150914336645?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/1241120150914336645/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=1241120150914336645' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/1241120150914336645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/1241120150914336645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/06/penalty.html' title='¡Penalty!'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TDbKoqqJm5I/AAAAAAAAAJg/UmFjyaiMkwo/s72-c/penalty2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-6014202143408471031</id><published>2010-06-19T01:14:00.005-05:00</published><updated>2011-09-29T20:16:04.284-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apostillas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bifurcaciones'/><title type='text'>Solamente un blues</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TDQVeAgHOzI/AAAAAAAAAJQ/zHYGm9RvJ0M/s1600/blues.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="261" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TDQVeAgHOzI/AAAAAAAAAJQ/zHYGm9RvJ0M/s200/blues.jpg" width="172" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emocionado, empañaba los aparadores de las tiendas que están sobre la calle de Bolívar en el centro histórico, con mi novísima tarjeta de débito Serfín&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt; cargada con el monto de mis recién depositadas 3 primeras quincenas vencidas. No era mucho dinero y además ya lo debía prácticamente todo; pero las compras de capricho son así, y yo iba muy dispuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amén de mi escaso presupuesto, me asomé por igual a Casa Veerkamp que a Sala Chopin; digo, por ver no se paga. Todo a precios inalcanzables. Seguí mi recorrido en tiendas menos ostentosas, hasta que terminé en una pequeña bodega de instrumentos musicales unas diez calles más adelante. Resignado ya a que no tenía mucho para elegir, pregunté:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Estoy buscando un bajo eléctrico, y dispongo de mil doscientos pesos. ¿Para qué me alcanza?—&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señaló una guitarra de juguete pequeña, de ésas como las que venden en la Ciudadela, que dicen "Viva México", y tienen los colores patrios pintados con aerosol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue demasiado para mi orgullo. Primero, porque en realidad según mis (alegres) cuentas, disponía yo de un máximo de mil pesos, no mil doscientos; y segundo porque aunque había dejado de ser una obsesión, quería hacerme de mi propio bajo antes de 'salir' del mundo de la música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo al final de mi adolescencia me hice ese cuestionamiento de honestidad que ante las bifurcaciones que la vida nos plantea todos solemos hacernos: ¿Tengo talento, capacidad y vocación para vivir de esto? Durante algún tiempo estuve renuente a aceptarlo, pero conocía bien la respuesta. Tiempo después, y ya con mi decisión vocacional tomada hacia un camino algo alejado de la música, conseguí un trabajo como peistopista&lt;sup&gt;(2)&lt;/sup&gt; en una revista. Resistí (como sólo los estudiantes saben hacerlo) ese retraso de 3 quincenas que burocráticamente existe en la nómina de las instituciones del gobierno. Y cuando al fin cobré, se me metió en la cabeza que usar el dinero ganado en un trabajo relacionado con la elección vocacional tomada para adquirir un instrumento 'representativo' de la elección no-tomada, era una buena forma de cerrar el círculo. De cualquier manera, tenía montón de ganas de tener un bajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Bueno, muchas gracias— dije con resignación, y salí de aquel changarro. Me senté un momento justo junto a una cortina metálica cerrada en la acera de enfrente para descansar los pies y reflexionar sobre lo infructuoso de mi recorrido. Unos minutos después, una camioneta pequeña se estacionó a unos metros de donde yo estaba, y sus dos tripulantes, un señor y un joven comenzaron a bajar cajas con equipo de audio. Retiraron el candado de la entrada, así que me quité para no estorbar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ahí estás bien—, dijo uno de ellos. —Nadamás voy a bajar unas cosas, no voy a abrir el local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguieron metiendo cosas a través de la pequeña puerta de la cortina; las últimas cajas ya eran más chicas, y cargaban las más que podían con afán de terminar pronto. En una de esas vueltas, el señor hacía malabares para entrar sin tirar su carga, así que decidí echarles una mano. Durante la conversación casual que surgió mientras ayudaba, el señor contaba que se habían ido a no sé dónde, a recuperar un contenedor de no sé qué, pero que el agente aduanero no sé cuánto, y que (en resumen) traían un montón de equipo e instrumentos que tenían que vender rápido para recuperar su inversión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Hay bajos?— me animé a preguntar.&lt;br /&gt;—Hmmm... Creo que sí, déjame mirar. Sí. Tengo este. ¿Te interesa? Vas. Dame novecientos pesos y es tuyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo ví. Lo revisé. Lo tuve en mis manos. Un bajo color... demonios. ¿Crema nacarado? ¿Blanco amarillento con brillitos? Un color algo pinchurriento pero, ¡Da igual! ¡Es un bajo y sí me alcanza! ¡Lo quiero! Como me lo temía, sólo aceptaban efectivo, así que les pedí que me esperaran mientras iba a buscar un cajero automático. —Un estudiante no puede pagar lujos innecesarios como comisiones bancarias por uso de cajeros de otro banco—, por lo que tuve que preguntar y correr hasta dar con el que me correspondía. Volví al local con el corazón agitado de la emoción y de la carrera. Pero el bajo ya no estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Pancho! ¿Dónde está el bajo que estaba acá junto a los &lt;i&gt;Peaveys&lt;/i&gt;?&lt;br /&gt;—No sé, creo que lo puse atrás del rack de los bafles...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué desastre. Naturalmente no iban a reacomodar esos enormes y pesados bafles sólo para sacar un instrumento del que casi casi se estaban deshaciendo, así que —y como disculpándose— el señor dijo: —Tengo acá uno igual, pero en color negro. ¿No hay bronca? Traté de no lucir demasiado emocionado para evitarle al señor la tentación de subirle el precio. ¡Qué cosa más hermosa! La buena suerte no terminó allí: El cajero automático me había entregado cinco billetes de doscientos, así que le dí mil pesos. —¿No traes cambio? Ufa, es que yo no traigo nada.— Lo meditó un poco, y dijo —Órale, chavo. Me caíste bien. Y me regresó doscientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un instante sentí ganas de pasar con mi reluciente bajo negro al local de enfrente a comprar unas plumillas y un tahalí, y de paso presumirle mi adquisición al mamón del dependiente que un rato antes me había ofrecido la guitarra de adorno;&amp;nbsp; pero la verdad es que sentí innecesaria semejante payasada. ¿Mencioné que estaba muy contento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Uso el &lt;i&gt;Fender&lt;/i&gt; que mi sueldo de jefe de producción en un despacho de diseño me permitió tener varios años después para las cada vez más esporádicas reuniones con el resto de los integrantes de mi antigua banda. Es un instrumento fino, lindo y sofisticado. Conservo también mi bajo negro, el de ochocientos pesos que conseguí con suerte en el centro, al que iba abrazando y acariciándole las cuerdas cuando iba con él en el metro camino a casa. Ese que me recuerda muchos buenos momentos, y que todavía hace vibrar mi estómago cada vez que me regala un &lt;i&gt;blues&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;1) El avezado lector podrá darse una idea de cuándo esta historia ocurre, por el sólo hecho de recordar cuando el eslogan del banco del logo del águila era simplemente "venga a ver a Serfín"&lt;br /&gt;2) Otra pista temporal: En aquel entonces, las computadoras no eran omnipresentes en el diseño editorial, y había que hacer galeras y &lt;i&gt;paste up&lt;/i&gt; manual. De ahí el nombre del oficio.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-6014202143408471031?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/6014202143408471031/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=6014202143408471031' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6014202143408471031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6014202143408471031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/06/blues.html' title='Solamente un blues'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TDQVeAgHOzI/AAAAAAAAAJQ/zHYGm9RvJ0M/s72-c/blues.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-640012606578235493</id><published>2010-06-05T22:19:00.008-05:00</published><updated>2010-06-17T22:51:52.431-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="color: transparent; font-size: 48px; line-height: 40px; text-align: left; text-shadow: 0px 0px 8px rgb(204, 204, 204); display: inline;"&gt;Uno no suele mirarse en el espejo porque guste de admirarse; la mayoría de las veces, sólo necesita reconocerse.&lt;/div&gt;&lt;div style="display: inline; font-size:small;"&gt;Pero los espejos siguen riéndose de Borges.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-640012606578235493?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/640012606578235493/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=640012606578235493' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/640012606578235493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/640012606578235493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/06/uno-no-suele-mirarse-en-el-espejo.html' title=''/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-2752598864986562664</id><published>2010-05-29T02:26:00.434-05:00</published><updated>2010-06-17T18:30:44.139-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apostillas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Búsquedas infinitas'/><title type='text'>A prueba de balas: cómic y cine.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBp65sCHM5I/AAAAAAAAAI4/pnCXWQ1KSoI/s200/mancha.png" width="185" /&gt;&lt;/div&gt;Algunos llaman al cine 'el séptimo arte'. A alguien (fotógrafo, casi seguro) se le ocurrió que la fotografía es el octavo arte; y ya siguiendo con la fiesta taxonómica, alguno más colocó al cómic en el noveno peldaño. El cómic es una expresión artística con mucha frecuencia incomprendida. Ya lo decía Francisco Gabilondo Soler: a las personas serias les ofende que les cuenten las historias con dibujitos.&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin adentrarnos demasiado en los meandros de los géneros, cine, cómic y literatura comparten el propósito general de contarnos historias. Dado el muy particular y casi inamovible lenguaje propio de cada una de estas expresiones, cuando una historia es llevada fuera de su 'hábitat' natural, provoca la misma sensación de vacío que una fiera en un zoológico, o que la poesía traducida. Y claro, en vez de disfrutar el hecho de que alguien se haya tomado la molestia de acercárnosla para que podamos apreciarla, nos quejamos de su interpretación y lo culpamos por la magia perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Novelas y cómics han sido llevados al cine infinidad de ocasiones; quizá del mismo modo que para aquellos que han buceado en las aguas del Caribe ver peces en una pecera de cristal podría resultarles no sólo poco impresionante, sino hasta vulgar, cuando has leído una novela o seguido un cómic, es muy probable que tengas quejas sobre su adaptación al cine. Pero como en casi todo, las excepciones son redentoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hacer la conversión, la mayoría de los personajes provenientes de otros soportes como la literatura, el teatro, o incluso la televisión, adquieren algunas características que los enriquecen, y pierden otras que terminan por empobrecerlos. En el caso del cómic, el mayor escollo para lograr la mutación, es la recreación de la sintaxis, la simulación de las atmósferas narrativas de las viñetas. Nadie dijo que fuera fácil. Aún Hollywood no logra un &lt;i&gt;Tarzán&lt;/i&gt; como el de Burroughs, o un &lt;i&gt;Batman&lt;/i&gt; mínimamente convincente; Ásterix —con todo y Depardieu haciéndola de Óbelix— es un ejemplo de lo complicado que resulta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBkPnhW36jI/AAAAAAAAAIA/quHxA6BpoMY/s1600/sin_city.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBkPnhW36jI/AAAAAAAAAIA/quHxA6BpoMY/s200/sin_city.jpg" width="133" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;h2&gt;Sin City&lt;/h2&gt;&lt;b&gt;El cómic:&lt;/b&gt; Frank Miller estaba en la nómina de ilustradores de Marvel Comics cuando creó esta historia a principios de los noventas. Con varios éxitos de &lt;i&gt;Batman&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Daredevil&lt;/i&gt; en su currícula, hacer una historia negra y en blanco y negro (que no es lo mismo), parecía algo arriesgado para los cánones comerciales estadounidenses. Una ciudad decadente, perdida y llena de anti-héroes, violencia, sexo, drogas, en fin. Lo de cualquier ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La película:&lt;/b&gt; Lo más destacado de la cinta, es el cambio de sentido semántico; en vez  de adaptar el cómic al cine, adaptaron el cine a la estética visual y a  la dinámica narrativa de la historieta, logrando un resultado muy  interesante. De inicio, la fotografía en blanco y negro altamente contrastada con  brochazos de color para dar énfasis a la imagen en momentos clave, fluye  junto con cambios de escena que ocurren literalmente 'en cuadritos'. No importa si sabes o no de qué va, la primera impresión es inequívoca: estás mirando un cómic. Robert Rodríguez&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt; y Quentin Tarantino, un par de especialistas en escenarios surreales con muchos balazos, junto con el propio autor Frank Miller no sólo 'dan vida', sino que hacen converger en un mismo punto cine y cómic, dos lenguajes tradicionalmente paralelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a rel='lightbox' href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBp36UBtL-I/AAAAAAAAAIg/WN_YGqv3ZQY/s1600/boogie1.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBp36UBtL-I/AAAAAAAAAIg/WN_YGqv3ZQY/s1600/boogie1.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 2em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBp36UBtL-I/AAAAAAAAAIg/WN_YGqv3ZQY/s200/boogie1.jpg" width="163" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;h2&gt;Boogie, el aceitoso&lt;/h2&gt;&lt;b&gt;El cómic:&lt;/b&gt;Junto a Inodoro Pereyra, quizá el personaje más conocido de Roberto Fontanarrosa. Un excombatiente de un Vietnam sin cicatrizar aún, se convierte en un mercenario duro, sin más pasión que la sangre y sin más apego que a las armas. Misógino por excelencia, sostiene apenas unas cuantas relaciones desechables que usa para su conveniencia, navegando sin partido entre la mafia y la autoridad, sin más jefe que el mejor postor. &lt;i&gt;"Todo humano me es ajeno, Marcia".&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;- La historieta tiene una poética del dibujo impresionante. Maneja elementos muy cinematográficos como los planos que van y vienen , estos hombrecitos corriendo, las caras de los de atrás. Parecería que es un dibujo sin detalles, ése es su estilo, pero igualmente uno puede ver todo: las casas, las calles; se ven los autos, aun cuando no estén.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;—Maitena&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La película:&lt;/b&gt; Aquí los guionistas enfrentaron a un problema similar al de los de la película de &lt;i&gt;Tom y Jerry&lt;/i&gt;; ¿Cómo hacer un largometraje con una historieta que escencialmente se compone de gags cortos y secuencias autoconclusivas? La producción no contó, como en &lt;i&gt;Sin City&lt;/i&gt; con la aprobación y visto bueno del creador, y encima es mexicana, lo cual también despertó cierto vituperio chauvinista entre los&lt;i&gt; fans&lt;/i&gt;, y comentarios desfavorables de los críticos, quienes además reprochaban que el exceso de sangre y de violencia le hacían perder el 'efecto Fontanarrosa'. Demasiado rígido, diría yo. Primero, porque esto es más un fan-art que un intento de perpetuidad, y segundo porque lo que se llevó a la pantalla grande no era un cómic, sino una tira. Boogie nació en la revista &lt;i&gt;Hortensia&lt;/i&gt;, no en &lt;i&gt;Marvel Comics&lt;/i&gt;. El resultado fue bastante aceptable. Habría que recordarles a esos críticos del Clarín, que la poesía traducida siempre pierde algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a rel="lightbox" href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBqtxNHEYII/AAAAAAAAAJA/dn2r2kJ1Tr8/s1600/v4vendetta.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 3em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBqtxNHEYII/AAAAAAAAAJA/dn2r2kJ1Tr8/s200/v4vendetta.jpg" width="156" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;h2&gt;V for Vendetta&lt;/h2&gt;&lt;b&gt;La película: &lt;/b&gt;En la mayoría de los casos, el mejor efecto se produce cuando dejas que el libro te enriquezca la película, y no cuando por el contrario, la película te empobrece el libro. Miré&lt;i&gt; V for Vendetta&lt;/i&gt; sin conocimiento previo de su origen en el cómic, pero era fácil intuír que había más sobre este singular personaje; muchos aspectos de la historia no 'cerraban', y se notaban algunas subtramas tratadas con una tibieza inusual como para ser simples caprichos del guión. Poco después, el todopoderoso Google se encargó de confirmar mi teoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;El cómic:&lt;/b&gt; Conseguí los diez tomos del cómic original de 1981. La historia nos muestra un futuro distópico: la III guerra mundial ha teriminado en 1997, y sus efectos han sido devastadores. Inglaterra se encuentra sumida en el caos, y el partido laborista tras ganar las elecciones, reestablece el orden convirtiéndose en un estado totalitario. En ese escenario, un partidario de la libertad es un enemigo. El misterioso terrorista conocido como 'V' aparece tras una máscara, y la historia se va revelando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class='cita'&gt;"¿Querías matarme? Bajo esta capa no hay carne ni huesos que matar. Sólo hay una idea. Las ideas son a prueba de balas."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La historia nos ha mostrado que no hace falta algo como una guerra nuclear para que los estados se vuelvan totalitarios, para que los individuos se resistan a ellos, para que (el arquetipo de) la libertad logre abrirse paso. La película (de 2006) hace algunas 'correcciones temporales' indispensables; las computadoras no tienen botones multicolores ni ocupan grandes cuartos, la Guerra nuclear deja de ser necesaria, y tenemos a un 'V' mucho más sofisticado en sus diálgos, mucho más seguro de su capacidad retórica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raras veces buenos, la mayoría, regulares, varias escandalosamente malos, los resultados de cambiar a los personajes de medio y de soporte son muy dispares, pero intentos vamos a seguir viendo muchos. El personaje elegido puede resultar inferior a las expectativas, y ser una decepción generalizada. Una buena historia, en cambio, puede redimirte siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;Sin City, en la &lt;a href="http://www.guiadelcomic.com/comics/sin_city.htm"&gt;Guía del Cómic&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.boogielapelicula.com/" target="blank"&gt;Sitio oficial de la película&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boogie el aceitoso, en la &lt;a href="http://www.guiadelcomic.com/comics/sin_city.htm"&gt;Página de Fontanarrosa&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://video.movies.go.com/sincity/" target="blank"&gt;Sitio oficial de la película&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V for Vendetta en la &lt;a href="http://www.guiadelcomic.com/comics/v_de_vendetta.htm" target="blank"&gt;Guía del Cómic&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://vforvendetta.warnerbros.com/" target="blank"&gt;Sitio oficial de la película&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1)A Robert Rodríguez se le debe juzgar por cintas como &lt;i&gt;El  mariach, &lt;/i&gt;o&lt;i&gt; From Dusk 'till down.&lt;/i&gt; Prefiero creer que tenía  tantas deudas de juego con algún mafioso ultraviolento, que se vio  forzado a dirigir cosas como &lt;i&gt;Spy Kids&lt;/i&gt; para pagarle y salvar su  vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-2752598864986562664?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/2752598864986562664/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=2752598864986562664' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2752598864986562664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2752598864986562664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/05/bulletproof-ideas.html' title='A prueba de balas: cómic y cine.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBp65sCHM5I/AAAAAAAAAI4/pnCXWQ1KSoI/s72-c/mancha.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-2933824780280761698</id><published>2010-05-22T00:30:00.012-05:00</published><updated>2010-07-07T01:20:37.594-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Búsquedas infinitas'/><title type='text'>Paradojas</title><content type='html'>&lt;div class="deco"&gt;¶&lt;/div&gt;Muchas cosas pasaban por mi cabeza cuando comencé a escribir en mi primer blog. Me sentía muy confundido, y tuve necesidad de un sitio dónde desahogarme. Claro que bien pude simplemente abrir una carpeta en mi disco duro y dar rienda suelta a mis emociones en textos llenos de nombres, fechas, lugares y sucesos, pero no. Soy un sujeto bastante más elaborado que eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto desde la perspectiva emocional, la desventaja evidente de un blog, es que &lt;i&gt;cualquiera&lt;/i&gt; puede leerlo; esto no es necesariamente malo. En ocasiones incluso da más confianza desahogarse frente a completos desconocidos, cuyo juicio suele ser más imparcial; sin embargo internet es un sitio sorprendentemente pequeño, así que como medida de protección eché mano de los recursos que tenía; desde las metáforas más arjonescas, hasta de los aforismos más barrocos. El resultado fue un muy prolijo desmadre con todos esos textos escritos desde las vísceras. Pero así salieron muchos de mis demonios, fantasmas y monstruos personales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de años después me sentí capaz de un blog que no requiriera tales complicaciones. Tenía antojo de un &lt;i&gt;blog blanco&lt;/i&gt;, y comencé con este. Me sentí muy cómodo en él. Como en una casa nueva de grandes ventanales, amplios e iluminados espacios y paredes blancas listas para decorar. Seis meses después de haber iniciado, siento mi escritura más libre, más fluída y mucho menos complicada. Pero las estadísticas no mienten: el &lt;i&gt;otro&lt;/i&gt; blog, ese viejo castillo rodeado por un foso de fango, repleto de oscuros y hediondos laberintos que no llevan a ningún sitio, y habitado por seres improbables de pésimos hábitos, tiene muchísimos más &lt;i&gt;hits&lt;/i&gt; y visitas diarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧ &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-2933824780280761698?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/2933824780280761698/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=2933824780280761698' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2933824780280761698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2933824780280761698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/05/paradojas.html' title='Paradojas'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-9082622694503260462</id><published>2010-05-15T02:30:00.003-05:00</published><updated>2010-07-25T01:06:34.646-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciudades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CELPF'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bifurcaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Retratos'/><title type='text'>El llanto de las rejas. (Parte 1)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBMTtR3BoLI/AAAAAAAAAHw/zE1hm4D1F6Y/s1600/delsangels.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" title="Anónimo en Carrer dels Angels, BCN"&gt;&lt;img border="0" height="234" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBMTtR3BoLI/AAAAAAAAAHw/zE1hm4D1F6Y/s400/delsangels.jpg" width="499" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Era quizá la una de la mañana cuando &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;zigzagueando&lt;/span&gt; entre putas y contenedores de basura, me detuve frente al número 44 de Joaquín Costa. La pequeña mica en la entrada confirmaba que esa era la dirección de el &lt;i&gt;Gato arrabalero&lt;/i&gt;, un nombre &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;verdaderamente&lt;/span&gt; &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;ad&lt;/span&gt;-&lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;hoc&lt;/span&gt;. No hubo necesidad de llamar; la pesada puerta de madera estaba entreabierta. El quejido de las gastadas bisagras hizo eco en ese vestíbulo apenas iluminado por la tenue y &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;parpadeante&lt;/span&gt; luz que se colaba de una vieja &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;balastra&lt;/span&gt; colgada 4 pisos más arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tientas por la escalera, llegué al segundo piso. La chica del recibidor se fumaba un cigarro sin filtro y estaba tan absorta en su lectura, que me dio la impresión de que no notó mi presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Buenas noches!—, saludé. No recibí respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;¶&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Por alguna extraña razón cultural, muchos &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;mexicanos&lt;/span&gt; tenemos el defecto de ser demasiado... ¿Cómo decirlo? ¿Protocolarios? En vez de hacer preguntas directas, saludamos, disculpe &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;asté&lt;/span&gt;, de casualidad tal cosa, etc. Quizá por eso es que el modo en que a veces se dirigen a nosotros otros &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;hispanoparlantes&lt;/span&gt;, nos resulta hosco, golpeado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Mientras ordenaba mis ideas, no pude evitar recorrerla con la mirada; el mechón rojo intenso de su cabello, sus labios y uñas pintadas de negro; demasiados &lt;i&gt;&lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;piercings&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; y algunos tatuajes que se dejaban ver bajo la tela traslúcida de su blusa negra y sus medias de red terminadas en unas toscas botas con casquillo y &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;estoperoles&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Buenas noches— repetí, esta vez haciendo énfasis en que era a ella a quien me dirigía. —Estoy buscando a &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;Gabriela&lt;/span&gt; Reyes. Quedamos de vernos aquí en la noche y quisiera saber si llegó ya.—&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin mirarme, respondió: —Allá hay una libreta de tapa guinda con los nombres de las personas han venido aquí. Si se anotó, está. Y si no, junto al mingitorio hay un teléfono de monedas.—&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Gracias, qué amable! —&lt;br /&gt;—&lt;i&gt;Pinche vieja mugrosa&lt;/i&gt;—, pensé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;I.&lt;/div&gt;Eran las 9 de la mañana de una semana antes cuando &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;Gabriela&lt;/span&gt; me llamó desde París. Estuvimos más de una hora al teléfono. Yo sentía algo de apuro por el tema de la larga distancia, aunque a ella parecía no importarle. Hablábamos de cualquier cosa, pero la sentí nostálgica; tras varios años de una relación que sostenía no sé si por amor, costumbre, trabajo, o una mezcla caprichosa de todo eso, había decidido separarse. No le fue fácil. En su proceso de alejarse de todo, cambió de teléfono, de casa, de hábitos y horarios, hasta que finalmente decidió vender su &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;Chevy&lt;/span&gt; y algunas cosas de su recién desmontado departamento, y marcharse a Europa unas semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Oye, no es que no me de gusto que me llames, pero la larga distancia...&lt;br /&gt;—Yo estoy pagando la llamada, ¿ok? Así que deja de fastidiar con eso.&lt;br /&gt;—De acuerdo, pero ¿Sabes? también tengo mucho trabajo pendiente, y me estoy atrasando. ¿Qué te parece si conversamos luego?&lt;br /&gt;—¿Por qué no tomas un avión, y vienes?&lt;br /&gt;—¿Qué dices?&lt;br /&gt;—Eso. Toma un avión, y vente para acá. Mañana me voy a España; vuelo a Madrid, y luego recorreré la costa sur hacia Italia. Podríamos vernos en Barcelona.&lt;br /&gt;—Estás loca si crees que voy a ir...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;II&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;Mientras hurgaba en mis bolsillos buscando monedas para el dichoso teléfono, sonó mi celular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Bueno? ¡Hola! Oye, qué crees. Apenas vengo llegando de Valencia, estoy en la terminal de autobuses. ¿Dónde estás?—&lt;br /&gt;—¡Estoy en &lt;i&gt;&lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;Gat&lt;/span&gt; &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;Raval&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;, donde quedamos de vernos!&lt;br /&gt;—Bueno, dicen que el &lt;i&gt;&lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;Barri&lt;/span&gt; &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;Gothic&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; está a no más de 15 minutos de aquí, así que pide una habitación en lo que llego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revisé cuanto efectivo traía, y me acerqué de nuevo al mostrador. Adivinando mis intenciones, y sin apartar la mirada de su revista, dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ni lo pienses, tío. Estamos llenos.&lt;br /&gt;—Ufa. ¿Conoces algún lugar por aquí cerca donde nos podamos quedar 2 personas?&lt;br /&gt;—Junto al teléfono hay un directorio.&lt;br /&gt;—Gracias de nuevo, ¡Qué linda!—&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dimos con un lugar que estaba a unas calles de allí. Al dueño de la posada le extrañó que quisiéramos una habitación con dos camas; dijo que era más cómodo usar una doble que juntar dos &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;individuales&lt;/span&gt;, pero al final nos consiguió una. Nos dio un juego de llaves, os quedáis en su casa, y volvió a su somier. Eran casi las 3 de la mañana, y el estómago apretaba, así que salimos a buscar algo de cenar. No recuerdo cuánto pagamos por un par de cervezas, unas tapas reblandecidas y algo de arroz que se había quedado pegado en la cacerola, pero me pareció muchísimo. Maldije todo el camino de regreso a la posada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Chingao, esto fue un robo en despoblado. Ni siquiera lo quiero convertir a pesos &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;mexicanos&lt;/span&gt; porque más me voy a &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;encabronar&lt;/span&gt;. Nada más porque ya me cagaba de hambre.&lt;br /&gt;—A mí también me da gusto verte—, dijo &lt;span class="goog-spellcheck-word"&gt;Gabriela&lt;/span&gt; con una sonrisa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-9082622694503260462?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/9082622694503260462/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=9082622694503260462' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/9082622694503260462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/9082622694503260462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/05/lasrejas.html' title='El llanto de las rejas. &lt;i&gt;(Parte 1)&lt;/i&gt;'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBMTtR3BoLI/AAAAAAAAAHw/zE1hm4D1F6Y/s72-c/delsangels.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-2029987289022580434</id><published>2010-05-01T02:15:00.001-05:00</published><updated>2010-07-25T01:06:58.640-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Preámbulos omisibles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circunloquios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apostillas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CELPF'/><title type='text'>Como en las películas francesas...</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TC-pr4K-YFI/AAAAAAAAAJI/0jJAatVYPNo/s1600/Paris_00.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" title="Como en las películas francesas"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TC-pr4K-YFI/AAAAAAAAAJI/0jJAatVYPNo/s200/Paris_00.jpg" width="111" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Después de hacerle el amor, encendió un cigarrillo y lo fumó, pensativo: como en las películas francesas... Luego se levantó del lecho y empezó a vestirse lentamente: como en las películas francesas... La miró, apagó el cigarro presionando fuertemente sobre el cenicero, y salió sin despedirse: como en las películas francesas... Al llegar a su casa, encontró a su mujer acostada con otro: como en las películas francesas...&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Armando Rodríguez Dévora&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Hay tantas formas de ver, entender y hacer cine, como las hay de contar historias. Aunque las sociedades compartimos estereotipos, clichés, anhelos y desazones, al final lo inesperado nunca lo es tanto... como en las películas francesas.&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que los hermanos Lumière inventaran el cinematógrafo, Georges  Méliès los efectos especiales, y tipos como André Bazin, o Gilles  Deleuze sentaran las bases para la teoría del cine moderna, el cine fue  parte indispensable de la vida francesa.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que en todas las películas —incluídas las francesas—, hay comedias románticas cursis (algunas musicales), héroes y antihéroes en secuencias predecibles, el mismo actor haciendo el mismo papel en una decena de cintas del mismo corte, exaltación de valores nacionales en tiempos bélicos, refritos de éxitos &lt;i&gt;hollywoodenses&lt;/i&gt;, y un no tan largo como tedioso etcétera. Si bien los franceses nunca salvaron al mundo de un cataclismo, una invasión extraterrestre, o una nueva e inteligente raza de máquinas vengativas, hay un elemento omnipresente (además de la motoneta o el citröen) en una gran mayoría de ellas: no acaban en nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En principio eso es quizá lo que más trabajo cuesta entender de ellas; uno sabe que la pelicula terminó, sólo porque aparecen los créditos. Ni protagonistas ni antagonistas recibieron lo que merecen, el amor (valor no indispensable, pero muy recurrente) puede triunfar o no, pero nunca se queda en la orilla, y todo seguirá con la pasmosa normalidad con la que comenzó. Todos seguirán siendo pequeñas hiladas de un tejido gigantesco, sin mayor heroicidad, apego a soluciones o planteamientos morales, o pretensiones más allá de la pequeña historia que nos cuentan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordando a los esporádicos lectores de esta bitácora lo mucho que adoro las justificaciones previas y los preámbulos omisibles, uso esta entrada para avisar de la futura presencia de una serie de relatos medio inconexos y sin un final concluyente. Relatos que ocurrieron en algunos lugares que visité, y donde no sólo no se sabe &lt;i&gt;quién ganó&lt;/i&gt;, sino que apenas los más avezados se enterarán de &lt;i&gt;quién jugaba&lt;/i&gt;. Como en las películas francesas. :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-2029987289022580434?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/2029987289022580434/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=2029987289022580434' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2029987289022580434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2029987289022580434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/06/frenchmovies.html' title='Como en las películas francesas...'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TC-pr4K-YFI/AAAAAAAAAJI/0jJAatVYPNo/s72-c/Paris_00.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-8099474341378865786</id><published>2010-04-24T00:42:00.003-05:00</published><updated>2010-05-30T00:58:32.862-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bifurcaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>Las once mil vergas de Apollinaire.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TAH8PTb0B4I/AAAAAAAAAHc/cjyD49X6dGc/s1600/apollinaire.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" title="Apollinaire, por Picasso"&gt;&lt;img border="0" height="158" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TAH8PTb0B4I/AAAAAAAAAHc/cjyD49X6dGc/s200/apollinaire.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En ese continuo afán de experimentación y de afianzar mis habilidades para expresarme con código fuente, buscaba en la web algunos caligramas de &lt;b&gt;Apollinaire&lt;/b&gt;, cuando con mucho sobresalto me encuentro un artículo en un blog que hablaba de &lt;i&gt;Las once mil vergas&lt;/i&gt;... como una pieza de la literatura gay. ¡Válgame! Incluso si tal cosa existe (la literatura gay), semejante apreciación es como decir que los &lt;i&gt;Jackson Five&lt;/i&gt; hacían música negra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque en muchas librerías está bajo la categoría de literatura erótica  (el sistema no les deja continuar sin rellenar ese campo, supongo), el erotismo no está para nada presente. Es una obra completamente pornográfica, aunque cabe señalar que con 'pornográfica', no me refiero al "carácter obsceno que busca ofender a las buenas conciencias" (según la RAE), sino más bien, —y como lo explica Baudrillard— al uso barroco de lo excesivamente descriptivo. De haberse publicado en 2007, habría causado muchísima polémica. Imaginen ahora en el París bohemio de 1907.&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Del mismo modo que El Quijote no debe contarse entre los libros de caballerías, Las once mil vergas no debe ser tomada por una novela pornográfica (si este adjetivo tiene alguna significación precisa). La ausencia de metafísica, seriedad y trascendencia, que impregnan la pornografía de consumo, hace de ésta una obra completamente diferente, terriblemente humorística y sarcásticamente corrosiva. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro tiene otro parecido con lo que comunmente asociamos con porno: Aparecen los protagonistas, y casi de inmediato, sin razón aparente y sin más preámbulos, comienza una metralla de penetraciones, mordiscos, azotaínas, erecciones y sodomías, protagonizadas por nobles, sirvientes, niños, ladrones; hombres, mujeres, animales; por cualquier orificio, con cualquier fluído corporal de por medio. Desde el palacio más lujoso de París, hasta la trinchera más hedionda de la guerra ruso-japonesa sirven de escenario para esta tremenda descarga de gore, perversamente detallada y descrita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a diferencia del porno, la narrativa aquí tiene un extraño efecto: Así como la escena de &lt;i&gt;Kill Bill&lt;/i&gt; donde Uma Thurman pelea contra decenas de enmascarados, y la sangre de sus miembros amputados brota a chorros, consiguiendo un efecto casi teatral, los excesos de Moni Bibescu, el protagonista, ocurren de un modo que por momentos raya en el surrealismo, y que nos ayudan a no apartarnos del hilo de la historia, que tiene un final muy poético, y deliciosamente conclusivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Las once mil vergas&lt;/i&gt; no tienen nada qué ver con el Apollinaire simbolista de los &lt;i&gt;Alcoholes&lt;/i&gt;, el creativo de los &lt;i&gt;caligramas&lt;/i&gt;, o el surrealista de los &lt;i&gt;Poèmes à Lou&lt;/i&gt;, y a diferencia de libros como &lt;i&gt;Justine&lt;/i&gt;, del Marqués de Sade, no busca mostrar horrores, parodiar sociedades, o proponer sofismas para sus anti-héroes. No. Apollinaire no parece tomarse las cosas muy en serio, y nos cuenta una historia que vaga libremente por los entresijos de lo perverso y a capricho de los más irrefrenables placeres. Ya lo decía su paisano Víctor Hugo: "La razón  es la inteligencia en ejercicio, la imaginación es la inteligencia en erección". Absolutamente recomendable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;Las once mil vergas, &lt;a href="http://es.wikisource.org/wiki/Las_once_mil_vergas" target="blank"&gt;en wikisource.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;Algunas &lt;a href="http://goringa.net/post/libros/3380/las-once-mil-vergas-apollinaire-1907.html" target="blank"&gt;citas&lt;/a&gt; del libro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-8099474341378865786?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/8099474341378865786/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=8099474341378865786' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8099474341378865786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8099474341378865786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/05/11k-vergas.html' title='Las &lt;i&gt;once mil vergas&lt;/i&gt; de Apollinaire.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TAH8PTb0B4I/AAAAAAAAAHc/cjyD49X6dGc/s72-c/apollinaire.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-8547008957599956513</id><published>2010-04-17T01:20:00.182-05:00</published><updated>2010-05-29T16:20:53.666-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Búsquedas infinitas'/><title type='text'>La inocencia y los 80s.</title><content type='html'>&lt;h4&gt;En uno de esos caprichos del azar, encendí la radio, y sonaba The power  of love. Sentí un irrefrenable deseo de subirme a un DeLorean, y volver  a los 80s.&lt;/h4&gt;Hay una parte de la historia —la escrita por los historiadores—, que habla de los acontecimientos principales, de las geografías y las políticas, del arte y la sociedad. Paralelamente, las juventudes van construyendo eso que después se llama cultura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Los sesentas: minifaldas y anticonceptivos.&lt;br /&gt;Los setentas:  drogas recreativas, haz el amor y no la guerra.&lt;br /&gt;Los ochentas:  autos, moda y rock and roll. (Uo-uo)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Los sesentas trajeron una necesaria ruptura a la rigidez de los modelos de pensamiento que prevalecían entonces. Los ideales iban en ascenso. No es casualidad que en todo el mundo hayan surgido movimientos sociales y culturales con raíces y metas casi idénticas;  al grito de &lt;i&gt;la imaginación al poder&lt;/i&gt;, los jóvenes salieron a conseguir libertad. Y una vez ganada, decidieron probar sus placeres y sus excesos durante la década de los setentas; se llegó entonces a la cima de la parábola, y el inevitable cuesta abajo durante los ochentas y noventas. Pero para los que vivimos esa época, fue como descender de una montaña rusa: lejos de pensar en decadencias, simplemente alzamos los brazos y gritamos felices, inocentes.&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran tiempos de guerra fría: la amenaza nuclear generaba tensión, aunque finalmente nadie se animó a &lt;i&gt;apretar el botón rojo&lt;/i&gt;. El accidente de Chernobyl alertó a la humanidad sobre los peligros de ponerse a jugar con los átomos. La guerra entre Irán e Irak superó el millón de muertos, y las dictaduras militares latinoamericanas comenzaron a caer, como también cayeron el socialismo, el muro de Berlín, la Unión Soviética. Algunos decían que el SIDA era el castigo divino a toda la promiscuidad sexual que inició la década anterior, mientras Madonna cantaba &lt;i&gt;Like a virgin&lt;/i&gt;. África padece una hambruna terrible, y los 'artistas del mundo' (Michael Jackson negro incluído) cantan en coro &lt;i&gt;we are the world&lt;/i&gt;, y venden montón de playeras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Oh, girls just wanna have fun&lt;/i&gt;, cantaba desenfadada Cindy Lauper —la Gloria Trevi región 1—, y creo que sin pretenderlo, esa frase define mucho de la actitud ochentera: ¿Sabes qué? Sí. Hay un montón de problemas en el mundo, se que tenemos la tarea de finiquitar los ideales sesenteros de nuestros padres, pero por lo pronto, &lt;i&gt;we just wanna have fun. Siempre sonríe, y la fuerza estará contigo.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Pero cómo rayos le cambiaban a la tele cuando no había  control remoto?— me preguntaba azorada Valentina, para quien el &lt;i&gt;zapping&lt;/i&gt; y el &lt;i&gt;zipping&lt;/i&gt; son lo más natural del mundo. Ni antes ni después de los ochentas la &lt;i&gt;caja idiota&lt;/i&gt; tuvo nunca tanta influencia en la cultura, tanta credibilidad y capacidad de manipulación. A pesar de contar con unos cuantos canales, el rey midas televisivo permitió la proliferación de grupos prefabricados, ideales esterilizados y empaquetados, y formas de pensar convenientes para el &lt;i&gt;establishment&lt;/i&gt; y seguros para las buenas conciencias. Una audiencia virgen, expectante y sin compromiso aparente. Claro que también existían movimientos contraculturales y gente que escuchaba &lt;i&gt;Rock101&lt;/i&gt; en vez de a la &lt;i&gt;Banda Timbiriche&lt;/i&gt;, pero vamos. Si lo dijeron Jacobo Zabludowsky, Guillermo Ochoa (el conductor, no el portero), o Raúl Velasco, seguro es verdad. ¿Publicidad y mensajes subliminales? Anda ya. No hacen falta. Fuimos zombies por decisión propia, podíamos tranquilamente hipotecar nuestra conciencia a cambio de unas entradas para el cine. Éramos inocentes, insisto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a rel='lightbox' title='El autor del Blog, en 1980' href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TAGE-Q_Ud7I/AAAAAAAAAHU/Er-vKxMLzf4/s1600/1980.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TAGE-Q_Ud7I/AAAAAAAAAHU/Er-vKxMLzf4/s200/1980.jpg" width="141" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Aunque los niños ochenteros usábamos los pulgares más para hacer &lt;i&gt;palomas y calacas &lt;/i&gt;con las canicas que &lt;i&gt;fatalities&lt;/i&gt; en los videojuegos, asistimos con singular alegría al nacimiento de éstos. ¿Ver a dos ninjas pelear hasta sacarse las entrañas? Un ser amarillo perseguido por fantasmas, o una nave enmedio de los asteroides significaban suficiente aventura. No teníamos tantos ideales, pero éramos más soñadores. Al final de la década, con la caída de los regímenes socialistas de Europa Oriental, recuperamos un poco la conciencia social; despertamos y nos asustamos un poco al pensar que el incipiente fin del siglo traería cosas menos divertidas que los autos y las patinetas voladoras. Me encantaría concluír que fuimos una generación que nunca dejó de soñar del todo, pero tristemente debo corregir y afirmar que somos una generación que no ha dejado de comprar sueños ya hechos. Fuimos inocentes, insisto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;Más que un blog, un &lt;a href="http://ochentas.com.mx/" target="blank"&gt;viaje a los ochentas en México&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nostalgia80.com/" target="blank"&gt;Nostalgia 80s. Título autoexplicativo.&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-8547008957599956513?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/8547008957599956513/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=8547008957599956513' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8547008957599956513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8547008957599956513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/04/80s.html' title='La inocencia y los 80s.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TAGE-Q_Ud7I/AAAAAAAAAHU/Er-vKxMLzf4/s72-c/1980.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-8299560775536840948</id><published>2010-04-10T20:30:00.006-05:00</published><updated>2010-09-05T21:08:51.505-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>La verdad de las mentiras</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S_DPbKHqxjI/AAAAAAAAAHM/G_W7AxuSC40/s1600/mat.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="160" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S_DPbKHqxjI/AAAAAAAAAHM/G_W7AxuSC40/s200/mat.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Yo no fuí!— exclamó.&lt;br /&gt;—¿Entonces?— Inquirí.&lt;br /&gt;—Bueno, sí. ¡Pero no fue mi culpa! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuché con atención la historia de un insecto pequeñito que amenazó con devorar lentamente el sillón; de cuán escurridizo era como para dejarse atrapar, y del porqué Matilde decidió usar un marcador negro para dibujar una telaraña para confundirlo, y una enorme araña para disuadirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Ah sí? ¿Y cómo sabías que el insecto pretendía devorar el sillón?&lt;br /&gt;—Sus papás se enojaron con él, y lo dejaron sin comer, al pobrecito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas horas más tarde, arrodillado frente al sillón, y tratando de componer el desperfecto con varios tipos de limpiadores domésticos, conversaba con mi mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No deberías celebrarle tanto el que diga mentiras; eso la puede llevar a creer que de algún modo es bueno, y...—&lt;br /&gt;—Yo sé, yo sé —interrumpí —Pero es que no me dijo ninguna mentira; admitió que fue ella, y sólo me dio sus razones; no soy capaz de cuestionar la validez de las mismas—&lt;br /&gt;—Pues tú sabrás. Pero a mí no me encanta que use esas historias como coartada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ok, lo hablaré con ella— dije, pero por las dudas, dejé un poco de tela de sillón sin mojar. No sea que el insecto se levante hambriento a medianoche. :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La verdad es una cosa subjetiva, y muy difícil de verificar. Decía Abel Quezada, la verdad es tan cruel que por eso sólo puede tener súbditos y no amantes. Y cada vez que la humanidad eligió no quedarse con la verdad, surgieron esas hermosas y adoradas mentiras; la música, el arte, la ficción. Todas esas mentiras que durante siglos alimentaron el espíritu de los hombres aún en los tiempos más oscurantistas, aún con la prohibición de las dictaduras más totalitarias, que comprendían el peligro de que la gente imaginara cosas; la imaginación es un camino hacia la libertad, y que la gente probara los placeres de la libertad era algo que no podían permitirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero así como no hay una verdad absoluta, del mismo modo siempre hay algo de verdad en las mentiras. Las mentiras son retratos personales entreverados a las verdades colectivas; así como en &lt;i&gt;Donde Mejor Canta un pájaro&lt;/i&gt; de Jodorowsky, o en &lt;i&gt;The Big Fish&lt;/i&gt;, los protagonistas eligen tergiversar la verdad, llevarla de paseo por la ruta de la fantasía y hasta del sinsentido, para presentarla de un modo más reconfortante. ¿A quién le importa corroborar la verosimilitud de los datos presentados cuando el hilo conductor es atrapante? No es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta. Ya lo decía Valle Inclán: "&lt;b&gt;Las cosas no son como las vemos, sino como  las recordamos&lt;/b&gt;". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;La verdad de las mentiras&lt;/i&gt;, es un libro que —según mi limitada perspectva—, demuestra que lo de Vargas Llosa es el relato, no el ensayo. Pero así como Abel Quezada, que siempre pintó por gusto y no por oficio, en este libro, el autor de &lt;i&gt;La ciudad y los perros&lt;/i&gt; en vez de simplemente escribir un libro sobre libros, se permite un recorrido por sus obras favoritas, y nos regala una interpretación que, como el insecto de Matilde, es una mentira muy íntima y muy válida, que hace que cada una de sus líneas valga mucho, muchísimo la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;&lt;a href="http://www.hacer.org/pdf/Vargasllosa07.pdf" target="blank"&gt;La verdad de las mentiras. (Versión PDF)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.letraslibres.com/index.php?art=7839" target="blank"&gt;La verdad de las mentiras. (Artículo en Letras Libres)&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-8299560775536840948?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/8299560775536840948/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=8299560775536840948' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8299560775536840948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8299560775536840948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/04/la-verdad-de-las-mentiras.html' title='La verdad de las mentiras'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S_DPbKHqxjI/AAAAAAAAAHM/G_W7AxuSC40/s72-c/mat.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-8823003007220151569</id><published>2010-04-03T01:39:00.268-06:00</published><updated>2010-11-05T16:08:58.763-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apologías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ilustradores'/><title type='text'>¡Pero preguntá por Quino, che!</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8Ja3jQg29I/AAAAAAAAAGc/zQJrlfvhDrQ/s1600/quino-self.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" title="Joaquín Salvador Lavado - Quino"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8Ja3jQg29I/AAAAAAAAAGc/zQJrlfvhDrQ/s320/quino-self.jpg" width="73" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calvo y cincuentón, corrió quizá 80 metros para alcanzarme; advertí sus ganas de criticar mi pedantería gratuita; pero lucía muy agitado como para ello, así que simplemente apoyó las manos sobre sus rodillas antes de espetarme: —Por supuesto que tengo. ¡¡Pero preguntá por Quino, che!!—&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me quedó otro remedio que volver al lado de ese vendedor a la librería de donde minutos antes había salido quejándome: —¿Cómo? ¡No puedo creer que en pleno Buenos Aires no tengan libros de&lt;b&gt; Joaquín Salvador Lavado&lt;/b&gt;! Pero en su caso, no es como preguntar por Neftalí Ricardo Reyes, o Doroteo Arango, nombres que casi todo mundo sabe asociar a su pseudónimo famoso. Mendocino, argentino, latinoamericano, universal. Quino es siempre Quino. Simplemente Quino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No hay —que yo sepa— algún libro sobre la vida y obra de este excelso   ilustrador. En cambio, hay prólogos y prólogos (y hasta donde sé   ¡ninguno escrito por Monsiváis!) sobre su trabajo; no importa cuánto se   hable o se escriba acerca de él, siempre quedará una sensación de que  la  descripción fue demasiado corta.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="apostilla"&gt;Quino nació en Mendoza siendo el hijo más pequeño de una familia de inmigrantes andaluces; y desde chico le llamaban así, para distinguirlo de su tío Joaquín, un ilustrador quien le despertó su vocación de dibujante desde los tres años. Entró a la escuela de Bellas Artes de Mendoza en 1945, el año que falleció su madre. 3 años después queda huérfano, y decide abandonar la escuela, para probar —sin éxito— publicar su trabajo en editoriales porteñas. Tras concluír su servicio militar obligatorio en 1954, decide mudarse a Capital Federal, y se establece en condiciones paupérrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá con el esfuerzo extra que ponen aquellos a quienes el hambre acecha, esta vez sí logra publicar regularmente en algunos medios como &lt;i&gt;Rico Tipo&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Tía Vicenta&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Dr. Merengue; &lt;/i&gt;para 1958 ya era un dibujante más o menos conocido, y tuvo así oportunidad de ilustrar varias campañas publicitarias. Se casó en 1960 con Alicia Colombo, y para 1963 salió "Mundo Quino", un libro con prólogo de Miguel Brascó, que es la primera compilación de su trabajo. El mismo Brascó lo conecta con Agens Publicidad, agencia que en aquel entonces estaba por lanzar una campaña para los nuevos productos electrodomésticos &lt;i&gt;Mansfield&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agens tenía un concepto más o menos claro para su campaña: buscaban un dibujante que creara una historieta «mezcla de Blondie  y Peanuts», y que el nombre de su personaje principal, comenzara con la letra 'M', para poder asociarlo con la marca.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea porque una librería mediana situada a apenas unos locales de Galerías Pacífico, sobre la turística y peatonal Florida no puede darse el lujo de perder clientes, o porque mi comentario puso su orgullo en entredicho, pero una vez en el local, el vendedor me ofreció varias compilaciones de Quino, y el ineludible "Todo Mafalda", de ediciones la Flor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mafalda es el único personaje (como tal) de Quino, y sin duda punta de lanza en su salto a la universalidad. Como la mayoría de los nacidos después de la fecha de su primera aparición (1963), ví las tiras cuando niño, ya en tomos perfectamente compilados. Pero en su momento me resultaron (al igual que los Peanuts) niños cuyas problemáticas no correspondían a 'niños reales' —de los ochentas—, y tuvieron que pasar algunos años y viajes a Buenos Aires para comprenderla mejor. Me detengo aquí mismo; Mafalda merece, ella sola, otra entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quino se desmarca del arte, y se define a sí mismo como dibujante. Un ilustrador de esos que, parafraseando a Bertolt Bretch &lt;i&gt;ilustran toda la vida, y se vuelven imprescindibles&lt;/i&gt;. Los sesentas fueron una década muy agitada; con manifestaciones colectivas como movimientos estudiantiles y protestas contra guerras injustas, e individuales como la minifalda o la píldora anticonceptiva, los jóvenes de todo el mundo lanzaron su grito de libertad. Las viñetas de Quino rara vez contienen palabras o diálogos, y su potente retórica visual es a la vez humor y a la vez una aguda crítica que en muchos casos permanece vigente hasta nuestros días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definirlo como &lt;i&gt;humorista&lt;/i&gt; es reducirlo; amén de la altísima cuota de inteligencia que el humor requiere, hay bastante más en su trabajo que la provocación de la sonrisa efímera. Pensar en él como un filósofo, un cronista de la realidad o algo parecido resultaría más que excesivo, y un tanto ajeno a la naturaleza y al espíritu de lo que dibuja. En el prólogo de &lt;i&gt;Mundo Quino&lt;/i&gt; de 1963, Miguel Brascó afirma que Quino dibuja como un poeta, con imágenes metafóricas que sorprenden a la realidad con sus incongruencias más sutiles. Para prólogos de ediciones posteriores, añade que, como suele ocurrir, los poetas acceden con los años a las narraciones en prosa. Su apetencia expresiva va evolucionando, y sus dibujos parecen más bien una novela balzaciana por entregas. Los años fueron haciendo de él un dibujante más maduro, y a la vez un crítico más detallado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una librería es un sitio donde las tentaciones están muy a mano. Esa ocasión, me hice de algunas ediciones sobre personajes que en algún momento me daré tiempo de mencionar. Pero en el caso de Quino, y el enorme volumen de &lt;i&gt;Esto no es todo&lt;/i&gt;, se aprecia toda esa evolución de la que habla Brascó. A veces elige personajes únicos que habitan una página casi blanca, y a veces elige crear escenarios complejísimos, casi cinematográficos. Desde sus primeros dibujos, donde usa una línea muy gruesa y a veces hace sus grises en aguada, hasta algunos de los más recientes, donde emplea ashurados y líneas tan finas como los instrumentos de dibujo le permiten, su obra sigue emanando un poco de ese espíritu poético e inocente, de esa crítica aguda al &lt;i&gt;establishment&lt;/i&gt;, y ese grito de horror y de protesta por la guerra, la injusticia, la sinrazón humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8t5LJsQJYI/AAAAAAAAAGk/dWhk0N1rFPc/s1600/q01.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[quino]" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8t5LJsQJYI/AAAAAAAAAGk/dWhk0N1rFPc/s320/q01.jpg" width="248" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8t5z5QQGsI/AAAAAAAAAGs/sFx7ZDqGUnI/s1600/q02.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[quino]" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8t5z5QQGsI/AAAAAAAAAGs/sFx7ZDqGUnI/s200/q02.jpg" width="155" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8t7ckk3MVI/AAAAAAAAAHE/zbPevgyVAp4/s1600/q03.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[quino]" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8t7ckk3MVI/AAAAAAAAAHE/zbPevgyVAp4/s200/q03.jpg" width="155" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8t7JPL5kdI/AAAAAAAAAG8/sBUOAY_5fes/s1600/q07.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[quino]" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8t7JPL5kdI/AAAAAAAAAG8/sBUOAY_5fes/s200/q07.jpg" width="155" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="display: none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8t7AY9Xm1I/AAAAAAAAAG0/lshAb6NRuqQ/s1600/q05.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox[quino]" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8t7AY9Xm1I/AAAAAAAAAG0/lshAb6NRuqQ/s200/q05.jpg" width="155" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Como en el epílogo de una novela negra, muchos de los que en los sesentas fueron jóvenes e izaron estandartes y pancartas, terminaron o formando parte de aquello contra lo que protestaban, o convertidos en verdaderos &lt;i&gt;hippies&lt;/i&gt; trasnochados. Pocos como Quino, conservaron esa inocencia, rebeldía y ánimo de protesta inteligente. Son los que al igual que Mafalda y demás criaturas adyascentes, nunca han dejado de soñar, y cada tanto nos obsequian un pedacito de su sueño, donde el mundo es un lugar bello, que siempre puede ser mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-8823003007220151569?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/8823003007220151569/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=8823003007220151569' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8823003007220151569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8823003007220151569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/04/quino.html' title='¡Pero preguntá por Quino, che!'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S8Ja3jQg29I/AAAAAAAAAGc/zQJrlfvhDrQ/s72-c/quino-self.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-5233861906510561336</id><published>2010-03-27T09:30:00.208-06:00</published><updated>2010-04-05T00:19:36.534-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Búsquedas infinitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>Estampas aleatorias de soledad.</title><content type='html'>&lt;div class="deco"&gt;¶&lt;/div&gt;Fue una semana algo difícil; estuve meditativo y dubitabundo, así que casi en automático, abrí mi blog de berrinches para vaciar allí algún texto, sabiendo que escribir es un proceso que exorciza mis demonios. Como de costumbre, las palabras no fluían como yo esperaba, y en sustitución, recordé algunas imágenes. Imágenes que son las que primero llegan cada vez que pienso en la soledad, y que tenían mejor cabida en la temática de esta bitácora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a 94="" href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S7k6CKeQ9HI/AAAAAAAAAGE/yX3QEvrvTec/s1600/baggio94.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" title="Roberto Baggio, USA 94"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S7k6CKeQ9HI/AAAAAAAAAGE/yX3QEvrvTec/s200/baggio94.jpg" width="145" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Toma 1:&lt;/b&gt; Es el turno de Roberto Baggio. Sabe de la responsabilidad que tiene en los pies. Se perfila, patea, ¡Y vuela su disparo! Las cámaras de televisión siguen a Taffarel quien alza los brazos y corre hacia el centro del campo a abrazarse con Cafú, Romario, Bebeto, y el resto de los brasileños que paulatinamente se suman al festejo del tetracampeonato. Una cámara de cine, en cambio, queda siempre fija sobre el 10 de Italia. Permanece nítido en el primer tercio de esa toma; como fantasmas fuera de foco, transitan a lo lejos casacas verdeamarelhas, casacas de colores chillones, hombres de pantalón largo, confetis y otras luces, y Baggio permanece allí. Con los brazos en la cintura, y la mirada clavada en el césped del coliseo de Los Ángeles, durante segundos que parecen interminables. Es la viva imagen de la soledad.&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S7lyE8t4efI/AAAAAAAAAGU/mG-gK_nJUCg/s1600/filder.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" title="El filder del destino (detalle). Abel Quezada, 1972"&gt;&lt;img border="0" height="186" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S7lyE8t4efI/AAAAAAAAAGU/mG-gK_nJUCg/s200/filder.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Toma 2:&lt;/b&gt; La primera vez que ví &lt;i&gt;El fílder del destino&lt;/i&gt;, cuadro de Abel Quezada, tenía 10 ó 12 años. Y me hice quizá la misma pregunta que todo el mundo. ¿Y este qué espera? Me parecía una cuadro demasiado grande, para un personaje tan pequeño. No hay público, no hay más que césped y horizonte. El fílder, acompañado únicamente de su sombra, mira hacia un vacío infinito, inmenso. Quezada no era en aquel entonces uno de mis pintores favoritos, así que pasé un poco de largo el resto de la exposición. Pero en más de una ocasión, me sentí así de solo, así de identificado con esa imagen. Así fue que se quedó en mi memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S7k7AFomSLI/AAAAAAAAAGM/EZNhMIvWYow/s1600/cms.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S7k7AFomSLI/AAAAAAAAAGM/EZNhMIvWYow/s200/cms.jpg" width="126" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Toma 3&lt;/b&gt;: «Si le temes a la soledad, entonces no te cases» aconsejaba Chéjov. Tomando esto como pretexto, Marcela Serrano compila y prologa un libro llamado &lt;b&gt;Cuentos de mujeres solas&lt;/b&gt;. Reúne escritos además del escritor ruso, de gente como Carlos Fuentes, Oscar Wilde, o Eça de Queiroz; Muchos de los cuentos —escritos por hombres—, se refieren a la soledad de las mujeres desde el punto de vista de la ausencia del hombre. Mujeres que creen, que esperan, que desoyen, y que en algún momento se sienten timadas al perder su juventud y belleza, y un con un corazón baldío de amor eterno. Pero también hay historias sobre ésa soledad que implica haber nacido en un mundo que les es ajeno, en donde no encajan, en donde desde el nacimiento se vuelven seres de segunda, y se ven condenadas a vagar en un espacio ya apropiado por otros, donde no son bienvenidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Este libro es un encuentro amoroso y solidario con diferentes tipos de mujeres que nos regalan aquello que sólo la literatura hace posible: traspasar los límites de nuestra propia vida para penetrar en una ajena, la de cualquiera de ellas, y dar lugar al fenómeno de identificación que nos posee: toda mujer reconoce en la otra, aunque sea con temor, una probabilidad de sí misma.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Son cuentos de varias épocas, y claro que las relaciones y expectativas femeninas algo han cambiado en estos últimos 200 años. La compilación no es de Jibrán Jalil Jibrán, ni trae consigo algún mensaje implícito o explícito, ni sirve de caldo de camarones para el alma; es simplemente que aunque &lt;i&gt;a las mujeres no hay que entenderlas, sino quererlas&lt;/i&gt;, siempre es útil tener alguna —mínima— referencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧ &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;(1)Esta toma es parte de un documental hecho en cine por un par de  cineastas alemanes independientes sobre el mundial de Estados Unidos 94.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-5233861906510561336?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/5233861906510561336/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=5233861906510561336' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5233861906510561336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5233861906510561336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/03/soledad.html' title='Estampas aleatorias de soledad.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S7k6CKeQ9HI/AAAAAAAAAGE/yX3QEvrvTec/s72-c/baggio94.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-3955485518432193603</id><published>2010-03-20T23:06:00.379-06:00</published><updated>2010-04-04T20:11:55.071-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Preámbulos omisibles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Búsquedas infinitas'/><title type='text'>Chilangos</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S7L-GbmuN3I/AAAAAAAAAF0/IyHj6NlxFiY/s1600/df.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S7L-GbmuN3I/AAAAAAAAAF0/IyHj6NlxFiY/s200/df.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Conversando con un amigo chileno fan de &lt;i&gt;Café Tacuba&lt;/i&gt;, en algún momento llegamos al tema de la &lt;i&gt;Chilanga Banda&lt;/i&gt;. Con el gusto que da responder algo que sabes (como cuando te preguntan por una calle —y no necesitas inventar dónde está—), abundaba alegremente sobre sutilezas y matices de la canción; &lt;i&gt;chundo, cholo, teporocho; chafirete, chota, talacha&lt;/i&gt;, en fin. No obstante, los problemas empezaron con la pregunta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;—¿Pero 'chilango' qué es? ¿Un mote, o un gentilicio?—&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;♬&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Ya chole chango chilango; ¡Que chafa chamba te chutas!&lt;br /&gt;No checa andar de tacuche, y chale con la charola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No existe un gentilicio para los nacidos en una ciudad que tiene el mismo nombre que el país. Los gentilicios, —según la academia— se componen  de topónimo (región), más sufijo de procedencia. Así, 'veracruzano' o 'jalisciense' son gentilicios, mientras que 'jarocho' o 'tapatío' son simples motes. Pero ninguno tiene la carga peyorativa que tiene el término 'chilango'. La mayoría de las razones se sustentan en el mal endémico de las capitales: el centralismo, la aglomeración, y todos sus excesos derivados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Creo que México es un pueblo muy orgulloso de su historia. Todos los mexicanos que conozco, saben mucho de su historia y sus raíces. Ojalá acá todos fuéramos así.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;—Conversación fortuita a propósito del Chavo del 8, con un taxista en Santiago.&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Linguistas, historiadores y eruditos no se ponen de acuerdo en los orígienes del término. No hay siquiera una raíz etimológica razonablemente válida. Sugiere Gabriel Zaíd (regio), que el término viene del maya &lt;i&gt;xilaan&lt;/i&gt;, que significa desgreñado; en ese mismo ensayo, cita que César Corzo (chiapaneco) propone la voz náhuatl &lt;i&gt;chilan-co&lt;/i&gt; —"donde están los colorados"— (que seguramente usaban los tlaxcaltecas rubios de ojos verdes, o vaya uno a saber). Luego, está la teoría de 'cilanco', que es el salitre que deja un lago al desecarse... salvo porque en aquellas épocas, el lago estaba a todas aguas. La versión de Carmen Nieva López, estudiosa de la cultura nahua, de que el término viene de &lt;i&gt;ixachilan&lt;/i&gt; (inmensidad), y por ende &lt;i&gt;ixachilanca&lt;/i&gt;, 'habitante de la región inmensa', es quizá la que menos peros tiene, pero tampoco puede ser definitiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre el homónimo con el país, la ambigüedad histórica de sus límites, y su función como sede de los poderes de la federación, es difícil encontrar un apelativo adecuado. ¿Capitalino? Demasiado genérico; ¿Defeño? Impensable. Es darle demasiada validez a unas siglas administrativas, y que encima no son únicas (Brasilia, D.F. es un ejemplo). La ciudad comezó a expandir sus límites sobre los pueblos aledaños, y devoró azcapotzalcas, tlatelolcas, culhuacanos, xochimilcas, tlalpeños (sí, los inventores de dicho caldo) y demás, que pasaron a ser simplemente chilangos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo el mundo ocurre lo mismo: Los oriundos de las grandes aglomeraciones urbanas, no son bien vistos por la gente de ciudades pequeñas. Las problemáticas y dinámicas de uno y otro sitio suelen ser&amp;nbsp; como mínimo, diametralmente opuestas. Afirmar que una es mejor que otra, es demasiado subjetivo, pero tremendamente divertido: los chilangos no entendemos el concepto "día caluroso", así como la gente de otras regiones no comprende el término "tráfico intenso". La gente que se desespera cuando pedimos &lt;i&gt;quesadillas de queso&lt;/i&gt;, es porque sólo conoce las que son preparadas con tortilla, y no las de masa. Acá &lt;i&gt;disparamos&lt;/i&gt; en vez de &lt;i&gt;pichar&lt;/i&gt;, nos &lt;i&gt;pasamos de lanza&lt;/i&gt; en vez de &lt;i&gt;bañárnosla&lt;/i&gt;, lo chistoso no &lt;i&gt;es cura&lt;/i&gt; sino &lt;i&gt;cagado&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;chupamos&lt;/i&gt; en vez de &lt;i&gt;pistear&lt;/i&gt;, no vamos al &lt;i&gt;jale&lt;/i&gt; sino a la &lt;i&gt;chamba&lt;/i&gt;; &lt;i&gt;cabuleamos&lt;/i&gt; en vez de &lt;i&gt;tirar carro&lt;/i&gt;, y desde luego, no&lt;i&gt; feriamos, parqueamos, pichoneamos,&lt;/i&gt; y un larguísimo etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí es un hecho, es que la gente de provincia no sabe alburear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-3955485518432193603?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/3955485518432193603/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=3955485518432193603' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3955485518432193603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3955485518432193603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/03/chilango.html' title='Chilangos'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S7L-GbmuN3I/AAAAAAAAAF0/IyHj6NlxFiY/s72-c/df.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-3780098284663316807</id><published>2010-03-13T00:56:00.008-06:00</published><updated>2010-03-24T22:50:44.569-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vituperios'/><title type='text'>¿Piratear o compartir?</title><content type='html'>&lt;h4&gt;Yo no compro copias. No me gusta; va contra mis principios.&lt;/h4&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S34uZPE-dHI/AAAAAAAAAEM/7_rTlGrvt4o/s1600/piratas.gif" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S34uZPE-dHI/AAAAAAAAAEM/7_rTlGrvt4o/s200/piratas.gif" width="198" /&gt;&lt;/a&gt;Pero está lejos de ser por alguna cuestión de moral mal entendida; no es porque quiera evitar sentirme aludido con los ridículos spots de &lt;i&gt;tenemos un papá pidata&lt;/i&gt;. Porque para empezar, el término "pirata", fue hábilmente sacado de contexto por los dueños de la industria, para criminalizar a quienes se dedican a vender copias de sus productos. Llevaron un esfuerzo legítimo por defender sus intereses al límite de lo creíble. Pasaron de alegar lo justo, a hacerse pasar por víctimas. Recurrieron al chantaje, al sinsentido, y a cualquier cantidad de tretas semánticas que volvieron su argumento insostenible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Cuando compras &lt;i&gt;Nike&lt;/i&gt;, no sólo estás comprando ropa deportiva: Estás comprando prestigio, estás comprando calidad, tecnología, innovación. Si compras en cambio &lt;i&gt;niki&lt;/i&gt;, o &lt;i&gt;mike&lt;/i&gt;, no sólo estás comprando un producto de menor calidad, sino que estás "destruyendo fuentes de trabajo". Y me pregunto... ¿Los tenis &lt;i&gt;mike&lt;/i&gt; se cosen solos, o cómo? De acuerdo. Puede no ser el mejor ejemplo. Intentemos otro: Cuando compras un medicamento &lt;i&gt;Schering-Plough&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Pfizer&lt;/i&gt;, es cierto que parte del dinero que pagas es para publicidad (ah, qué bonito es ese jingle de &lt;i&gt;Russian Red&lt;/i&gt;); pero otra parte, sirve para &lt;b&gt;investigación&lt;/b&gt;. Investigación que los laboratorios que sólo replican no hacen. Entonces me pregunto ¿Por qué no hay un spot que diga algo como "Cada vez que compras un medicamento del &lt;i&gt;Doctor Simi&lt;/i&gt;, estás matando a un científico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que entre 'genérico intercambiable', y 'pirata', no hay más distancia que la meramente semántica. Parece que vender &lt;i&gt;lo mismo, pero más barato&lt;/i&gt;, es un crimen si no se trata de un producto de primera necesidad, y el entretenimiento es una cosa superflua. Copiar un medicamento, es social y comercialmente aceptado. Copiar datos digitales, es equivalente a ponerse un parche en el ojo, y asaltar un barco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;Un asunto de tecnología&lt;/h3&gt;Maldecir el hecho de que la tecnología ponga el entretenimiento al alcance de muchos, no es una cosa nueva; supongo que los dueños de las salas de conciertos pusieron el grito en el cielo cuando inventaron el gramófono. Cada vez que alguien compraba un disco, era (al menos) un boleto vendido menos a la presentación pública del artista. A finales de los años ochenta, copias de obras fonográficas o videográficas se vendían en las calles, a mucho menor precio que sus contrapartes originales. Sin embargo, la calidad de la grabación iba disminuyendo a cada copia, por lo que todavía tenía sentido preferir los originales. Con las copias digitales esto no pasa. Pero aún así, &lt;b&gt;yo no compro copias.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;Compartir, no comprar&lt;/h3&gt;Hay discos que me gustan tanto, que casi irremediablemente compro el CD. No hay más; me gusta pagar por un producto que viene impreso, en su cajita, y con su cuadernillo también perfectamente impreso. No soy exactamente un melómano, así que mi colección de música no necesita más de 10GB, ya en mp3. Hay material, sin embargo, que es imposible conseguir en tiendas; El &lt;i&gt;silencio de los Balcanes&lt;/i&gt;, de Bregovic, por ejemplo, es inconseguible en Serbia; ya no hablemos de este lado del Atlántico. Y gracias al P2P es que he podido escucharlo y disfrutarlo. Si tales redes existen, es porque la gente comparte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo entonces, que compartir es la clave. No tengo conflicto moral alguno en poseer copias de cierto tipo de archivos electrónicos. Lo que definitivamente no hago, es &lt;b&gt;pagar por copias&lt;/b&gt;. No le doy mi dinero al tipo que vende CDs o DVDs en la calle, como tampoco se lo doy al &lt;i&gt;iTunes store&lt;/i&gt;, pues al final del día, lo que me están vendiendo, son &lt;b&gt;copias&lt;/b&gt;. Apple viola tantas leyes y derechos morales vendiendo música que sólo se puede reproducir con SU software y en SUS dispositivos, como el tipo que se compra un DVD, &lt;i&gt;rippea&lt;/i&gt; un millón de copias, y las vende afuera del metro. Aunque eso sí, 'clonar' un DVD de Luis Miguel en concierto, o el último CD de Paulina Rubio, sí que debería ser tipificado como crimen...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-3780098284663316807?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/3780098284663316807/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=3780098284663316807' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3780098284663316807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/3780098284663316807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/03/pirateria.html' title='¿Piratear o compartir?'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S34uZPE-dHI/AAAAAAAAAEM/7_rTlGrvt4o/s72-c/piratas.gif' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-6595361396986171177</id><published>2010-03-06T00:09:00.001-06:00</published><updated>2010-03-22T14:57:59.638-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apologías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>Fábulas y ficciones de colores</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S5fG9HABGMI/AAAAAAAAAE8/2eS6b9CwSuM/s1600/mbde.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" title="Augusto, Jorge Luis y Alejandro"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S5fG9HABGMI/AAAAAAAAAE8/2eS6b9CwSuM/s320/mbde.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Si algo detesto de los libros largos y pintar al óleo, es que son tareas que implican días enteros. Claro, la satisfacción suele ser proporcional al tiempo invertido, pero no siempre me siento tan dispuesto a entregarme a tales cosas. En ese sentido, adoro casi tanto los cuentos como los rotuladores. Un libro de cuentos, es como un estuche de rotuladores: puedo elegir cualquiera, comenzar desde allí, y tener un resultado diferente cada vez. Para este dibujo, un amarillo del imprescindible Borges, un azul del gratificante Monterroso, y un naranja del diversificado Jodorowsky...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;La oveja negra&lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;Augusto Monterroso&lt;/h4&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S5dI8HKPQeI/AAAAAAAAAE0/PwDqt1l5mTM/s1600/la-oveja-negra-1.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S5dI8HKPQeI/AAAAAAAAAE0/PwDqt1l5mTM/s200/la-oveja-negra-1.jpg" width="138" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Escencialmente, un libro de fábulas. De fábulas imprescindibles, de una profunda y delicada crueldad. Si las fábulas pretenden enseñar como las minifaldas, la prosa de Monterroso es como uno de esos vestidos elegantes largos, con una muy sugestiva apertura que deja ver un poco más arriba de la rodilla. Sugiere más de lo que muestra, y eso lo vuelve fascinante. Es este un claro ejemplo de la cita de Cortázar sobre la contundencia necesaria en un cuento. Además de la &lt;i&gt;oveja negra&lt;/i&gt;, residen aquí el multimentado &lt;i&gt;Dinosaurio&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;el bien y el mal&lt;/i&gt;, los &lt;i&gt;espejos borgianos&lt;/i&gt;, y otros animales recurrentes del género literario. &lt;i&gt;«Los animales se parecen tanto al hombre, que a veces es imposible distinguirlos de éste»&lt;/i&gt; Hay que saber lo que dicen de este libro tipos como Fuentes, García Márquez, o hasta Asimov. Hay un enlace a la versión electrónica al final de la página. No hay pretexto para no leerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;Historia universal de la infamia&lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;Jorge Luis Borges&lt;/h4&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6b8-HYq4FI/AAAAAAAAAFU/qJlN1RaIjaI/s1600/borges.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6b8-HYq4FI/AAAAAAAAAFU/qJlN1RaIjaI/s200/borges.jpg" width="136" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La primera vez que leí este libro, me sentí un poco abrumado. No estaba acostumbrado a este estilo narrativo suyo donde si bien no hay desperdicio de palabras, hay una saturación de elementos que obligan a hacer una pausa. Historias de infamia situadas en contextos sumamente precisos, y que lejos de implicar condena o moraleja, son un juego alegórico de temas e ironías muy sutilies sobre la condición humana. Según el propio Borges, el barroco es aquel estilo que deliberadamente agota, o quiere agotar, sus posibilidades, y que linda con su propia caricatura. Y en este libro, es el escritor tímido que se ha distraído tergiversando historias en vez de idear sus propios cuentos. Otro libro donde el género humano es puesto en entredicho, sin ningún propósito didáctico aparente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;El tesoro de la sombra&lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;Alejandro Jodorowsky&lt;/h4&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6cDZj4AF4I/AAAAAAAAAFc/fRMbuE9kbeU/s1600/jodo.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6cDZj4AF4I/AAAAAAAAAFc/fRMbuE9kbeU/s200/jodo.jpg" width="129" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En más de una ocasión he sido protagonista de bizantinas discusiones acerca del genio de Jodorowsky; aunque me gustan un par de cintas de él, me niego a aceptarlo como cineasta de culto; como tarotista, psicomago, consejero espiritual y demás, me parece un completo farsante. En mi apreciación tiene mucho qué ver que leí primero las &lt;i&gt;fábulas pánicas&lt;/i&gt;, y después, mucho después, vi &lt;i&gt;El Topo&lt;/i&gt;. En &lt;i&gt;Donde mejor canta un pájaro&lt;/i&gt;, Jodorowsky propone ficciones similares a la de la película &lt;i&gt;El gran pez&lt;/i&gt;; hay muchas maneras de contar las cosas, y la fantasía siempre es un camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;El tesoro de la sombra&lt;/i&gt; fue antes. De hecho, algunas de las historias y personajes de &lt;i&gt;fábulas pánicas&lt;/i&gt; y de los cómics que editaría después al lado de ilustradores de la talla de Moebius, o de Peláez, están esbozadas en este libro. Jodorowsky obvia muchas convenciones estructurales, y dispara a quemarropa. Las novelas son como árboles; tardan mucho más tiempo que los cuentos, que son como flores, que tienen menos tiempo para abrirse y soltar su aroma. Los cuentos de &lt;i&gt;El tesoro de la sombra&lt;/i&gt;, son como semillas; ficciones, secuencias que pueden dar lugar a historias mucho más elaboradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son estos 3 libros que me gustan mucho. Son un excelente receso por si te acabas de leer una novela de 1500 páginas, y un excelente comienzo a grandes portentos imaginarios, si es que tienes ganas de escribirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;En Google libros, &lt;a href="http://tinyurl.com/yfh5osh" target="blank"&gt;La Oveja negra y demás fábulas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Reseña: &lt;a href="http://tinyurl.com/5p3c6g" target="blank"&gt;Historia Universal de la infamia&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Reseña: &lt;a href="http://tinyurl.com/yhffz9x" target="blank"&gt;El tesoro de la Sombra&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-6595361396986171177?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/6595361396986171177/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=6595361396986171177' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6595361396986171177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6595361396986171177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/03/cuentos.html' title='Fábulas y ficciones de colores'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S5fG9HABGMI/AAAAAAAAAE8/2eS6b9CwSuM/s72-c/mbde.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-6455992725031963282</id><published>2010-02-27T22:15:00.015-06:00</published><updated>2010-03-19T19:20:22.050-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circunloquios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apostillas'/><title type='text'>Escribir ahora, morir después.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S4S06PfbPxI/AAAAAAAAAEc/CTH433zoZJQ/s1600/front.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" title="De la extinta revista Fronteras"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S4S06PfbPxI/AAAAAAAAAEc/CTH433zoZJQ/s200/front.jpg" width="93" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Estaba releyendo hace poco el post de las &lt;a href="http://jorgefrech.info/2009/09/diez-cosas-por-hacer-antes-de-morir.html" target="blank"&gt;"Diez cosas qué hacer antes de morir"&lt;/a&gt; en el blog de Frech. Casi por antonomasia, llegué al cliché de &lt;i&gt;sembrar un árbol, tener un hijo y escribir un libro&lt;/i&gt;. Fue un buen sitio donde estacionar mis reflexiones. Ya he sembrado algunos árboles, así que puedo dar ese punto por cumplido. Soy papá de dos niñas a las que adoro, y podría abrirme un blog (sí, otro) para hablar del tema, así que según el propósito de esta entrada, punto cumplido, también. Resta entonces el tema del libro. ¿Es tan difícil escribir un libro? Consulté al oráculo &lt;i&gt;(Google)&lt;/i&gt;, y me encontré con muchas opiniones interesantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quitando textos en blogs, redes sociales y comunidades en línea, mi currícula literaria (¡ja!) se reduce a unos cuantos cuentos que escribí con esa vieja fórmula de la inspiración: tuve alguna idea, y la escribí más por no olvidarla, que por pretender que trascendiera. Hace poco, mi prima Nobabi me sugirió que participara en un concurso de cuentos. Pensé que era buena idea, así que puse manos a la obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en toda tarea creativa, llegó un momento en el que no supe exactamente qué hacer con la historia. Me detuve un momento a &lt;i&gt;googlear&lt;/i&gt; (¡cómo me gusta ese verbo!) buscando métodos, técnicas, y similares, y me encontré con varias joyas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;Consejos sobre el arte de escribir cuentos&lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;Roberto Bolaño.&lt;/h4&gt;Como ya tengo 44 años, voy a dar algunos consejos sobre el arte de escribir cuentos.&lt;br /&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;span style="font-size: 95%;"&gt;&lt;i&gt;(*) Estos consejos, los encontré en un foro de literatura plagado de HOYGANS. Llegó un momento, en que los comentarios de estas aberraciones del interné, fueron más divertidos que la misma lista de consejos: ¡Muy mal el autor! ¿Cómo se atreve a 'desrecomendar' a un colega escritoooor?&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;10 secretos&lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;Pablo Nicoli Segura&lt;/h4&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;El inicio debe atrapar al lector, la Metamorfosis de Kafka es un buen ejemplo. “Cuando Gregorio Sansa despertó se vio convertido en un monstruoso insecto…”&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La técnica del dato escondido siempre da buen resultado. Es decir, hacerle oler, luego lamer el chocolate al lector e írselo entregándoselo por dosis a lo largo del escrito, hasta que finalmente llegue a lo más delicioso, el relleno.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Salvo que dominemos la belleza absoluta de la palabra, sin pasarnos de un género a otro (de narrativa a poesía) trabajemos nuestro cuento en base a buenos argumentos. Si conseguimos contarle oralmente nuestra historia a alguien y esta gusta por su trama, habremos ganado el 50% de la batalla. Iniciaremos con ventaja.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Olvidemos las presentaciones inútiles de los personajes o sus quehaceres cotidianos, presentemos desde un inicio la acción, el conflicto.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Si una palabra puede ser quitada de nuestro cuento y no afecta en nada su estructura, entonces quitémoslas. Seamos breves y precisos en lo que decimos. El cuentista debe ser un ahorrador de palabras.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;No utilicemos muchas veces la misma palabra; utilicemos sinónimos para enriquecer el lenguaje.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;-Narrar en primera persona siempre logrará una narración más convincente.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;-Consultemos la apreciación sobre los finales de nuestros cuentos con nuestros amigos o personas que lean o escriban. García Márquez lo hacía a veces, ¿por qué no nosotros? No olvidemos que generalmente el final es lo que quedará revoloteando o no en la mente del lector.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El final debe ser una cachetada al lector, o un jaque mate. La novela gana la contienda por puntos, el cuento por N.K (Cortázar).&lt;/li&gt;&lt;li&gt;A veces un buen final resulta de otra técnica conocida como el engaño. “La encontraron muerta, aplastada sobre la alfombra y la habitación estaba cerrada por dentro” (al final del cuento y de todas las averiguaciones del investigador, resulta que la víctima era una mosca).&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;span style="font-size: 95%;"&gt;&lt;i&gt;(*) Varios HOYGANS discutían alegremente en ese foro; hablaban de que los consejos de Bolaño eran pura KK (sic), y que la onda era escribir con el alma, y con el corazón, hasta que (sin éxito, por supuesto), el autor de esta lista quiso explicarles el significado del sarcasmo. Nunca falla que están los foreros en plena campal, y llega alguien a lamentarse de la pléyade de idioteces que se dicen, a poner un comentario inteligente, y de paso a acabar con la diversión.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;Decálogo&lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;Julio Ramón Ribeyro&lt;/h4&gt;&lt;ol&gt;&lt;li&gt;El cuento debe contar una historia. No hay cuento sin historia. El cuento se ha hecho para que el lector a su vez pueda contarlo.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La historia del cuento puede ser real o inventada. Si es real debe parecer inventada y si es inventada real.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El cuento debe ser de preferencia breve, de modo que pueda leerse de un tirón.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La historia contada por el cuento debe entretener, conmover, intrigar o sorprender, si todo ello junto mejor. Si no logra ninguno de estos efectos no existe como cuento.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El estilo del cuento debe ser directo, sencillo, sin ornamentos ni digresiones. Dejemos eso para la poesía o la novela.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El cuento debe sólo mostrar, no enseñar. De otro modo sería una moraleja.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El cuento admite todas las técnicas: diálogo, monólogo, narración pura y simple, epístola, informe, collage de textos ajenos, etc., siempre y cuando la historia no se diluya y pueda el lector reducirla a su expresión oral.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El cuento debe partir de situaciones en las que el o los personajes viven un conflicto que los obliga a tomar una decisión que pone en juego su destino.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;En el cuento no debe haber tiempos muertos ni sobrar nada. Cada palabra es absolutamente imprescindible.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;El cuento debe conducir necesaria, inexorablemente a un solo desenlace, por sorpresivo que sea. Si el lector no acepta el desenlace es que el cuento ha fallado.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;La observación de este decálogo, como es de suponer, no garantiza la escritura de un buen cuento. Lo más aconsejable es transgredirlo regularmente, como yo mismo lo he hecho. O aún algo mejor: inventar un nuevo decálogo.&lt;/li&gt;&lt;/ol&gt;&lt;span style="font-size: 95%;"&gt;&lt;i&gt;(*) Para cuando alguien aportó esta lista del escritor peruano, los HOYGANS —que son criaturas que se aburren pronto— se habían ido a trollear a otro sitio. La sabiduría suele ahuyentar a las masas.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La búsqueda me llevó a través de textos de Cortázar hasta Baudelaire, de Borges a Chejóv, hasta que, absorto en mi lectura, recordé que debía seguir con mi cuento pues la hora límite se acercaba. Escribir es un oficio, y como todo oficio, requiere práctica, constancia y autocrítica. Muchos quisiéramos escribir un libro. Pero decir "voy a escribir un libro", es equivalente a decir "voy a correr el maratón". Salvo que seas Samuel Kamau, Si te levantas un día por la mañana, y quieres correr 42km, probablemente te sientas frustrado antes de completar la milla. Se necesita ir paso a paso, tener un plan, alcanzar y trazarse metas cada vez más altas, etc. Eso sin duda lleva tiempo. La gente que no ha escrito un libro, es porque quizá simplemente no ha comenzado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;&lt;a href="http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/tecnicos.htm" target="blank"&gt;Sobre el arte de narrar&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-6455992725031963282?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/6455992725031963282/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=6455992725031963282' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6455992725031963282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6455992725031963282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/02/antes-de-morir.html' title='Escribir ahora, morir después.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S4S06PfbPxI/AAAAAAAAAEc/CTH433zoZJQ/s72-c/front.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-4994859355351038061</id><published>2010-02-20T21:24:00.001-06:00</published><updated>2010-03-22T21:25:03.925-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Discos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apologías'/><title type='text'>El Raro del Cuarteto de Nos</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6eu66B1DGI/AAAAAAAAAFk/mhfwRcdSFr4/s1600/cuarteto.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;" title="Raro (2006)"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6eu66B1DGI/AAAAAAAAAFk/mhfwRcdSFr4/s200/cuarteto.jpg" width="190" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En uno de esos días de zapping por la banda de FM durante el intenso tráfico de la ciudad, me encuentré con unas coplas rockeronas; verso de nonasílabos, verso de endecasílabos; terminados todos en rima consonante y muy casual.&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;♪ Yendo un weekend a lo de Damián&lt;br /&gt;♬ tenía urgencia de hablar con el man&lt;br /&gt;♪ caminé porque pinché mi van&lt;br /&gt;♬ vi una mina de la que soy fan...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traté de reconocer a la banda argentina de la que se trataba, —una obviedad dada la pronunciación del "Shendo un weeken"—; no reconocí, así que esperaba escuchar su nombre. Por desgracia, era aquella una emisora de radio de ésas cuyo random es demasiado elevado, y tras 4 ó 5 canciones más, pusieron la barra de comerciales sin decir nada acerca ni de la rola, ni del grupo. ¡Demonios!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días después, fue el random del iPod de mi hermano el que trajo a mis oídos esa canción. Ahí supe que se trataba del Cuarteto de Nos, una banda uruguaya que no es nada nueva. Escuché su disco "Raro", y no tardó en volverse parte fundamental de mi &lt;i&gt;playlist.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No soy lo que se dice un melómano —toda, toda mi biblioteca musical de  iTunes, cabría en un iPod de los chicos, con espacio de sobra—; &lt;i&gt;Raro&lt;/i&gt; es un disco magnífico, así que pregunté a gente que maneja toda esa jerga de eruditos bajo qué estilo podría entrar este álbum. &lt;i&gt;¿Alternativo? ¿Soft-indie-grunge-punk? ¿Comedy Rock?&lt;/i&gt; (¿te cae que existe eso?) La gran mayoría de las respuestas me recuerdan por qué odio las clasificaciones musicales tan complicadas, en un disco que encuentro perfectamente pop. Entiendo que en un mundo donde existen Paulina Rubio o Ricky Martin, declararse pop sea equivalente a declararse retrasado mental, pero ¡El Pop no tiene la culpa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;♪ Si será así que lo jodí&lt;br /&gt;al diablo cuando le vendí&lt;br /&gt;mi alma que no vale un billete&lt;br /&gt;se la canjeé por un clarete;&lt;br /&gt;ni honorario, ni voluntario&lt;br /&gt;soy un sicario y cobro salario&lt;br /&gt;y no pidan solidaridad&lt;br /&gt;que yo no hago caridad&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;La música tiene grandes momentos, usa estructuras muy clásicas de rock, y algunas heredadas de ritmos negros como el Jazz o hasta el hip hop. Pero lo que verdaderamente atrapa son sus letras. Situaciones que bien son un retrato de la llamada 'generación X'; figuras inverosímiles, retórica inédita, decadencia vivencial y divertida, y perfectamente construída, encima. Otra mentada de madre para las rimas de Arjona, caray.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya dije, me siento totalmente incapaz de hacer una crítica útil de este disco. Sólo diré que es uno de esos álbumes que no 'pongo mientras hago otra cosa', sino que me sirvo un café, y me detengo a disfrutar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;&lt;a href="http://www.cuartetodenos.com.uy/" target="blank"&gt;Página oficial&lt;/a&gt; del Cuarteto de Nos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-4994859355351038061?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/4994859355351038061/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=4994859355351038061' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4994859355351038061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4994859355351038061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/02/raro.html' title='El &lt;i&gt;Raro&lt;/i&gt; del Cuarteto de Nos'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6eu66B1DGI/AAAAAAAAAFk/mhfwRcdSFr4/s72-c/cuarteto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-4477760095492219218</id><published>2010-02-13T18:55:00.001-06:00</published><updated>2010-03-18T01:40:48.514-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apostillas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vituperios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bifurcaciones'/><title type='text'>El final de La Sirenita de Andersen</title><content type='html'>—Mañana iré a la ciudad. ¿Qué quieren que les traiga?— Las hijas de su nueva mujer piden vestidos, joyas y accesorios; su hija, simplemente una ramita. A su regreso, mientras las hermanas se prueban sus vestidos, la pequeña  siembra la ramita en la tumba de su madre, y ésta florece hasta convertirse en un hermoso árbol, al cual la niña le cuenta todas sus penas. A veces, se aparece un pájaro blanco que le cumple algunos deseos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;¿&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Cómo un árbol y un pájaro blanco se convierten en una señora regordeta con capa azul que canta 'divi-divadi-dibú'? Cenicenta es el arquetipo de los cuentos —precisamente— de hadas. Las historias van modificándose según la tradición oral, o los caprichos de la multinacional del entretenimiento que los retrate. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Muchos de los cuentos para niños, son pasteurizados para quitarles el peso de una violencia a veces no sólo innecesaria, sino inadmisible para esta época: Es decir, no es necesario sacar a la abuela de &lt;i&gt;Caperucita&lt;/i&gt; del estómago del lobo; basta con decir que no la engulló, sino que la escondió en el armario. Criticar a los guionistas de Disney es un lugar demasiado común. Pero el modo en como empobrecen &lt;i&gt;La Sirenita&lt;/i&gt; de Andersen, es de llamar la atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6GaQG2AVnI/AAAAAAAAAFM/L1uaN8aaiPQ/s1600/sir2.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="343" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6GaQG2AVnI/AAAAAAAAAFM/L1uaN8aaiPQ/s640/sir2.jpg" width="520" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el final que se inventa Disney para satisfacer sus propias fórmulas (probadas con éxito durante casi un siglo), la sirenita se casa con el príncipe; seguramente engorda, se llena de hijos, y termina viviendo de sus rentas, o volviéndose una activista de Greenpeace. Nada menos fantástico que eso. Quizá no es fácil digerir a la primera un relato del calibre que nos propone Andersen. Después de que el príncipe se casa con la que siempre fue su prometida, la sirenita tiene oportunidad de revertir el hechizo apuñalando al príncipe. Pero está demasiado deprimida como para pensar en siquiera hacerle daño, así que no lo hace, y opta por cumplir su condena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la primera lectura del final, nuestro personaje se convierte en espuma de mar. Espuma que por siempre acaricia y humedece la arena y es un encuentro húmedo e infinito, tremendamente simbólico de los dos mundos contiguos, pero claramente diferenciados que se muestran en la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;«...Oyéronse de nuevo en el buque los cantos de alegría: vio al Príncipe y a su linda esposa mirar con melancolía la espuma juguetona de las olas. La Sirenita, en estado invisible, abrazó a la esposa del Príncipe, envió una sonrisa al esposo, y en seguida subió con las demás hijas del viento envuelta en una nube color de rosa que se elevó hasta el cielo...»&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice Abel Quezada, que las historias de amor fallidas, terminan en poesía, en arte. Y que las exitosas, en cambio, terminan en matrimonio, hijos, sobrepeso. La primera vez que leí &lt;i&gt;La sirenita&lt;/i&gt;, sentí que se trataba de un final muy triste. Después, noté que fue un final realmente intenso; a veces es más fácil sentirse identificado con lo fallido. Las cosas no siempre salen como uno quiere, y entender eso es parte del proceso de crecer. No sé si después de leerlo me hice un poco adulto. Lo que sé, es que este relato cambió mi manera de enfrentar los cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;&lt;a href="http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/euro/andersen/sirenita.htm" target="blank"&gt;La sirenita, de Andersen&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://tinyurl.com/yz27afm" target="blank"&gt;El manuscrito original&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-4477760095492219218?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/4477760095492219218/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=4477760095492219218' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4477760095492219218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4477760095492219218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/03/sirenita.html' title='El final de &lt;i&gt;La Sirenita&lt;/i&gt; de Andersen'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6GaQG2AVnI/AAAAAAAAAFM/L1uaN8aaiPQ/s72-c/sir2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-7918735102992589885</id><published>2010-02-06T02:30:00.154-06:00</published><updated>2010-03-13T18:22:19.860-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vituperios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Simulaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>Avatar: ese vituperio narrativo millonario.</title><content type='html'>&lt;div class="deco"&gt;¶&lt;/div&gt;A propósito del simulacro, Baudrillard alguna vez mencionó la facilidad de acceso a la tecnología como uno de los mayores escollos para la creación artística. Hasta el siglo pasado, el desarrollo tecnológico ocurría a un ritmo que permitía al arte adaptarse a sus formas, y modificar su lenguaje para permitirse nuevas propuestas. Cuando el Daguerrotipo se hizo popular y la gente comenzó a tomarse fotos, los retratistas al óleo temieron la devaluación de su talento; algunos tecnócratas incipientes vaticinaron incluso la desaparición de la pintura. No contaban con la astucia de Picasso, Kandinsky, o Klee, desde luego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante una representación teatral, un ballet chino escenifica la nave &lt;i&gt;Victoria&lt;/i&gt; durante una tormenta; una sola, mínima bailarina, se mueve como empujada por las caprichosas olas, y ondeando una manta de seda con sus manos, nos transmite la furia del viento que azota las velas. Los espectadores están inmersos en el drama; el destino es incierto. Es fácil imaginar el resultado si esta misma historia fuese contada con los excesos &lt;i&gt;Holliwoodenses&lt;/i&gt;; escenarios hiperreales, construídos y supervisados con máximo detalle; secuencias superproducidas con exactitud en milisegundos, inversiones millonarias recuperadas con éxito. A veces, y con algo de suerte, eligen una buena historia como pretexto para semejante derroche de recursos. A veces, todo sale mal, y ocurren cosas como &lt;b&gt;Avatar&lt;/b&gt;, de James Cameron...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;«[Cameron] lleva al cine de ciencia-ficción al siglo XXI con la maravilla deslumbrante que es "Avatar".[...]Cada bit de tecnología en 'Avatar' sirve a un propósito aún más grande; a una profunda historia de amor.»&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Kirk Honeycutt  (The Hollywood Reporter)&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, es muy complicado confiar en la crítica de alguien que dice apellidarse "Honeycutt", aunque los ignominiosos elogios y el inevitable marketing tampoco son como para rasgarse las vestiduras; esto es un negocio, y se trata de que reditúe, aunque los espectadores terminen sintiéndose defraudados. Avatar y el Real Madrid son dos casos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;...se podría pensar que en Avatar la espectacularidad técnica es inversamente proporcional a su elementalidad dramática. Quizá nunca hubo tantos recursos económicos, tanto despliegue material, tanto talento, incluso, al servicio de tan poca sustancia...los momentos puramente de acción lucen irreprochables, todo lo demás en cambio parece más bien vulgar, pedestre, incluso cursi.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Luciano Monteagudo Pagina/12&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La academia de las ciencias y las artes cinematrográficas, se limitó a otorgarle a esta película los premios "técnicos" que sin duda merecía: mejor foto, mejor dirección de arte, y mejores efectos visuales. Impensable nombrar &lt;b&gt;Avatar&lt;/b&gt; como "Mejor película", o a Cameron como "Mejor director"; tal cosa habría lastimado seriamente su credibilidad, cosa tan invaluable para toda instancia —supuestamente— crítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Trabajaba yo en un teatro de medio tiempo, y ocasionalmente apoyaba en lo que hacía falta. Un día antes del estreno, el atuendo angelical no estaba completo, así que les ofrecí ayuda para confeccionar sus aureolas. Dos círculos de alambre unidos por un travesaño, a los que había que pegar hilo de escarcha dorado. Dispuse del hilo sólo en el círculo superior, pues concluí que eso daría el efecto de que la aureola efectivamente flotaba sobre la cabeza del ángel-actor. Pero Rafael me dijo que forrara &lt;b&gt;toda&lt;/b&gt; la estructura de dorado, inclusive el alambre perpendicular. Asentí, aunque no pude evitar la pregunta: —¿No se vería &lt;i&gt;más real&lt;/i&gt; así como está ahora? —Seguramente, replicó. Pero eso es justo lo que no queremos, que se vea más real; se tiene que ver completamente real, o totalmente falso. En vestuario, los términos medios, distraen a la gente de la historia que estamos contando, que es lo que en realidad importa.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Uno suele ir a una sala cinematográfica sin expectativas más allá del entretenimiento. —Quizá por eso hay cine catalogado como "de arte" (para entendidos y &lt;i&gt;hipsters&lt;/i&gt;).— Sin menoscabo de la parte visual,&amp;nbsp; el cine debería buscar llegar más a las emociones que a los sentidos. En las historias de ciencia ficción, regularmente hay algún momento en donde los científicos cuerdos alertan sobre que "&lt;b&gt;la tecnología está avanzando más rápido que nuestra sabiduría para manejarla&lt;/b&gt;"; pero los más ambiciosos ignoran la advertencia, y &lt;i&gt;dan el siguiente paso&lt;/i&gt;, con consecuencias funestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El uso recurrente e indiscriminado de grandiosos efectos especiales reduce progresivamente nuestra capacidad de sorpresa, a la vez que pone en evidencia las carencias de la historia que se está contando. Con una &lt;i&gt;sonrisa colgate&lt;/i&gt;, James Cameron narra en una entrevista todo el tiempo que tomó &lt;b&gt;"crear el concepto"&lt;/b&gt; de Avatar: tomar las historias de Gonzalo Guerrero, Pocahontas, y/o Danza con lobos, pintar las plantas de rosa y a los indígenas hippies de azul, situar los sucesos en un planeta con nombre de un trío de baladistas de los ochentas, y seguir una trama exasperantemente previsible.&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;«&lt;i&gt;Lo que vi en la cinta de George Lucas (refiriéndose a Star Wars, de 1977) no lo había visto nunca en mi  vida. Lo que yo quiero dar al público es una experiencia similar&lt;/i&gt;».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este mundo de ilusiones y de sueños que es Hollywood, es difícil saber si esa declaración de Cameron es parte del marketing de la película, o si en realidad piensa eso. El vituperio narrativo de &lt;i&gt;Rambo&lt;/i&gt;, quedaba al menos justificado por el aparato de propaganada yanqui durante la guerra fría. Queda muy claro que Avatar no sólo no pasará a la historia del cine, sino que será rápidamente olvidada. Para algo que costó más de 200 millones de billetes verdes, debería ser un fiasco. Pero ni siquiera es eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;div class="nota"&gt;No es educado incluír spoilers en una entrada de blog; ni siquiera en uno con pocos hits como este. Lo que es de verdadero mal gusto, es hacerlo en la misma sala de proyección; los primeros 15 minutos de Avatar, son un spoiler de los  siguientes 85.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-7918735102992589885?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/7918735102992589885/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=7918735102992589885' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/7918735102992589885'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/7918735102992589885'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/02/avatar.html' title='&lt;i&gt;Avatar&lt;/i&gt;: ese vituperio narrativo millonario.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-8576405368554969691</id><published>2010-01-30T02:49:00.000-06:00</published><updated>2010-02-04T01:43:01.013-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ciudades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paronomasias'/><title type='text'>México-Tlatelolco: Un espacio para la memoria.</title><content type='html'>&lt;div class="deco"&gt;¶&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;“Si han de entrar en tierra de guerra primero aprenden el lenguaje de aquella gente, y toman el traje de ella, para que no parezca que son extranjeros sino que son naturales”.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;i&gt;Sahagún (ibid., pp. 67-68)&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Según se avanza con rumbo norte, el Paseo de la Reforma va dejando de parecerse al sueño de Don Porfirio. Hay que doblar a la izquierda sobre la ribera del eje 2 norte. El que antes fuera un muro de serpientes, ahora simplemente es una valla peatonal que cuida a los transeúntes de la furia del arroyo vehícular sobre &lt;i&gt;Manuel González&lt;/i&gt;.&amp;nbsp; Hay que cruzar la pluma antes de atracar al pie del &lt;i&gt;Sitio de Cuautla&lt;/i&gt;. La primera sensación al entrar al edificio es inequívoca; ni en el vestíbulo ni en el ascensor que conduce al penúltimo piso han terminado los años sesenta. A la sombra, el interior es blanco y negro. Y por los reductos donde el sol se cuela, las imágenes son como de una &lt;i&gt;polaroid&lt;/i&gt;, y demoran un poco antes de aparecer con su tibia palidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El departamento de Norma es pequeñito; lo ha comprado hace no mucho, y poco a poco lo está poniendo confortabilísimo. Tiene un sofá cama un escritorio y un comedor con 4 sillas. Cuenta con electricidad y agua corriente, y aunque la cafetera derrama un poco, funciona sin problemas. Aún no hay cortinas, así que sólo hace falta caminar hacia la ventana para tener una vista muy amplia del conjunto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como Don Quijote y Sancho, los edificios &lt;i&gt;Chamizal&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Aguascalientes&lt;/i&gt;    se yerguen hacia el poniente. A continuación, el frontón del teatro    Isabela Corona. Por detrás del edificio del IMSS, se asoma el    campanario de la Iglesia de Santiago Tlatelolco, que sin embargo luce    mínimo ante la enormidad del que antes fuera el edificio de la    Secretaría de Relaciones Exteriores; luego, la silueta borrosa de la    Torre Latinoamericana nos recuerda lo lejos que queda    México-Tenochtitlán. Hacia el suroriente, y por detrás del interminable &lt;i&gt;Tamaulipas&lt;/i&gt;,    Un &lt;i&gt;Cuauhtémoc&lt;/i&gt; altivo y desafiante resguarda la frontera    tlatelolca, junto a los huecos sobre los que alguna vez se levantaron  el   &lt;i&gt;Puebla&lt;/i&gt; y el &lt;i&gt;Jalisco&lt;/i&gt;. Y hacia el otro costado, El &lt;i&gt;Veracruz,    &lt;/i&gt;el&lt;i&gt; Coahuila&lt;/i&gt; y el &lt;i&gt;Zacatecas&lt;/i&gt; extrañan siempre al &lt;i&gt;Oaxaca&lt;/i&gt;, otro de los caídos en  1985.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí las piedras no son simples testigos de la historia. Son sangre y argamasa de una fortaleza irreductible. Cae la noche sobre Nonoalco-Tlatelolco. Silenciosos, los ángeles llegan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;~&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Los ángeles nuevos no bajan del cielo: salen de las piedras; sus movimientos son torpes y se ayudan unos a otros a ponerse de pie. Son ángeles jóvenes, mezcla de asfalto y piedras.&lt;br /&gt;&lt;div class="cita" style="text-align: right;"&gt;Edgar Clément - Operación Bolívar&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Con las piedras que levantaron los llegados de Aztlán, hicieron suyo el lugar del montículo de arena, al que llamaron Xaltelolco. Y desde entonces compartieron su destino con Tenochtitlán. Ciudades vecinas, a veces rivales, pero hermanas por siempre. Las piedras de Tlatelolco siguen allí; con restos de la sangre derramada del pochteca de 1340, del tlatoani de 1521, del estudiante de 1968, del inquilino de 1985. A golpe de antorcha, de cañón o terremoto, la ciudad fue derribada más de una vez, y más de una vez se levantó. Tenochtitlán perdió su nombre y su grandeza; Tlatelolco en cambio, supo permanecer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía mucho tiempo sin venir. El departamento fue de mis abuelos, y sus hijos —mis tíos— lo habitaron en diversas etapas y ocasiones. Amén de la discusión en donde cada uno jura que lo tuvo &lt;i&gt;más chingón&lt;/i&gt; que los demás, Norma lo está convirtiendo en un oasis, un refugio para darse a la tarea de escribir y de pensar. Es preciso perderse en el laberinto de pasillos techados; más que los —así llamados— "lugares de memoria" que ostentan una placa, son los muros salpicados de historia, de graffiti, y pegatinas que anuncian con su grito silencioso que Tlatelolco vive. Como en la &lt;i&gt;Operación Bolívar&lt;/i&gt;, es preciso el ejercicio de la memoria para no empobrecer la grandeza de nuestro legado. Muero de ganas por leer las historias que Norma escribirá desde este sitio. :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-8576405368554969691?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/8576405368554969691/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=8576405368554969691' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8576405368554969691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8576405368554969691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/02/tlatelolco.html' title='México-Tlatelolco: Un espacio para la memoria.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-8961540838236762356</id><published>2010-01-23T01:37:00.184-06:00</published><updated>2010-02-05T21:37:28.396-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>Las princesas son contagiosas.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a rel="lightbox" title="Princesas" href="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S2p5NXAicHI/AAAAAAAAADk/YcrloK4v8sI/s1600/princesas.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S2p5NXAicHI/AAAAAAAAADk/YcrloK4v8sI/s200/princesas.jpg" width="178" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;A Valentina le encantan los libros. Tiene ya un par de estantes repletos, y su colección va creciendo junto con ella. Sin embargo, presto siempre especial atención a los libros que tiene en su buró. Los más maltratados, los que se lleva a leer al baño (no porque tenga el horrible hábito de hacer algo mientras va, sino porque el baño es un sitio donde puede encerrarse a leer sin que nadie la moleste), o a esas aburridas reuniones de adultos de las que no tiene escapatoria.&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede parecer una obviedad; pero cuando un libro es escrito por un escritor, diseñado por un diseñador, e ilustrado por un ilustrador, los resultados son fascinantes. Y tristemente, esta afortunada combinación ocurre menos seguido de lo que debería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;Princesas &lt;i&gt;(olvidadas o desconocidas)&lt;/i&gt;&lt;/h3&gt;Trato de que Valentina elija libremente cada vez que nos detenemos en una librería; sin embargo, no puedo evitar protestar cuando de repente se quiere llevar publicaciones con &lt;i&gt;Mickey Mouse&lt;/i&gt;, o &lt;i&gt;Winnie Pooh&lt;/i&gt;; enmedio de una de ésas discusiones, me encontré con este hermoso libro escrito por &lt;b&gt;Philippe Lechermeier&lt;/b&gt;, e ilustrado por &lt;b&gt;Rébecca Dautremer&lt;/b&gt;, así que se lo sugerí. Pero ella estaba muy enojada conmigo como para escuchar cualquier cosa. Así que lo llevé para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sólo leer la contratapa, se sospecha que es un libro diferente; aquí aparecen Cenicienta y algunas otras celebridades; pero sobre todo, hay princesas desconocidas, princesas injustamente olvidadas. Hay cofres, hay jardines, un príncipe y mariposas negras. Hay amor, como siempre. Pero no hay sólo eso. La princesa &lt;i&gt;Farragosa&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Caprichosa&lt;/i&gt;, y &lt;i&gt;Varaseca&lt;/i&gt;; &lt;i&gt;Katapum, Dorremí, Barba Dulce&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Tacatá&lt;/i&gt;; &lt;i&gt;Deletrea de Eritrea&lt;/i&gt;, y tantas otras tan maravillosas ¡y tan poco mencionadas en otros cuentos! Este es uno de ésos raros libros que bien puedes leer de corrido, o simplemente comenzarlo en una página al azar, y dejarte guiar por los enlaces y el tejido. Lo tuve en mi buró algunos días, antes de que desapareciera misteriosamente. :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;El taxi de los peluches&lt;/h3&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a rel="lightbox" title="El Taxi de los peluches" href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S2qABcKtMRI/AAAAAAAAADs/vo0bB05RyOo/s1600/taxi.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S2qABcKtMRI/AAAAAAAAADs/vo0bB05RyOo/s320/taxi.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;Lorenzo Orejas&lt;/i&gt; no se creía ni el campeón de los juguetes, ni un peluche de oro. Disfrutaba del cariño de Natalia, y no se molestaba cuando ella elegía otro muñeco para dormir. Nada malo había pasado en su vida, hasta que un día se perdió. ¿A dónde van todos los peluches perdidos? Este es un cuento de &lt;b&gt;Juan Villoro&lt;/b&gt;, ilustrado por &lt;b&gt;Diego Álvarez&lt;/b&gt;, de cuyo trabajo me encantan las texturas y los claroscuros; son como un óleo que no ha terminado de secar, y que se mueve al ritmo de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este título venía en la lista de libros escolares, así que lo compramos junto con todos esos tediosos libros escritos por pedagogos, educólogos y psico-loquesean. Lo leímos juntos antes de ponerle su riguroso plástico protector y la etiqueta con su nombre. No es raro escuchar a Valentina decir emocionada: —¡Hoy no tengo tarea! ¡Sólo nos dejaron leer un par de libros!—&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;Canciones de cuna para dormir cachorros&lt;/h3&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a rel="lightbox" title="Canciones de cuna" href="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S2s93v5Dn_I/AAAAAAAAAD8/aKPEGAqIDr4/s1600/cachorros.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S2s93v5Dn_I/AAAAAAAAAD8/aKPEGAqIDr4/s320/cachorros.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;♬ &lt;i&gt;Cuando tu canto, tucán, suena pequeño&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; es porque trae, tucán, un lindo sueño.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un álbum de canciones musicalizadas e interpretadas por &lt;b&gt;Julieta Szewach&lt;/b&gt;, acompañadas de un libro con deliciosas ilustraciones de &lt;b&gt;Rodrigo Folgueira&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;Poly Bernatene&lt;/b&gt;; es tan completo y tan bien hecho, que pareciera producido por una multinacional del entretenimiento. Nah. Imposible: Disney ha logrado empaquetar y producir en serie casi todo, menos cosas como el amor con que &lt;b&gt;Silvia Schujer&lt;/b&gt; hace esta obra que dedica a sus &lt;i&gt;cachorros&lt;/i&gt;. Un afortunado hallazgo mientras estábamos en el &lt;i&gt;shopping&lt;/i&gt; del Abasto de Buenos Aires. Valentina escuchó ese CD desde pequeña, y luego se maravilló cuando le contamos que había un libro sobre ese disco. Éste en particular, no es de sus favoritos. Pero sé que lo buscará cuando tenga a sus propios cachorros. Porque ella me lo ha venido diciendo desde que aprendió a articular palabras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Me gustan los libros para dormir, papi. Pero yo prefiero los libros para soñar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;&lt;a href="http://tinyurl.com/yavqlzu" target="blank"&gt;Princesas (olvidadas o desconocidas)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://tinyurl.com/y8dfpud" target="blank"&gt;El taxi de los peluches&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://tinyurl.com/yc7hgf5" target="blank"&gt;Canciones de cuna para dormir cachorros&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-8961540838236762356?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/8961540838236762356/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=8961540838236762356' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8961540838236762356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8961540838236762356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/02/princesas.html' title='Las princesas son contagiosas.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S2p5NXAicHI/AAAAAAAAADk/YcrloK4v8sI/s72-c/princesas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-4537557665881094966</id><published>2010-01-16T20:26:00.224-06:00</published><updated>2010-01-16T22:49:07.637-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Regiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>La luna caliente, el décimo infierno, y otros lugares del Chaco.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S1J1E0NNHTI/AAAAAAAAADU/Tsw1dMLbojA/s1600-h/luna_c.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S1J1E0NNHTI/AAAAAAAAADU/Tsw1dMLbojA/s320/luna_c.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;La idea de las &lt;b&gt;lecturas desobligadas&lt;/b&gt; comienza con una marcada renuencia mía a emprender tareas largas; así como le huyo a los óleos por el tiempo que tardan en secar, me lo pienso un par de veces antes de emprender la lectura de libros voluminosos. También me ocurre que así como batallo bastante tratando de hablar sobre un tema en específico, habitualmente detesto que la gente me recomiende libros; generan en mí muchas expectativas que la mayoría de las veces terminan insatisfechas. Por fortuna, no fue el caso de éstos dos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo exactamente cómo cayó en mis manos un libro de &lt;b&gt;Mempo Giardinelli.&lt;/b&gt; Decidí hojearlo para tratar de conjeturar quién podría ser el propietario, y de pronto, me ví leyéndolo todo. En una sentada. La pasión conduce a sitios insospechados, y nos hace vernos a nosotros mismos como unos completos desconocidos. Puede ser el deseo irrefrenable, puede ser que el calor nos lleve a cometer locuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;Luna Caliente&lt;/h3&gt;Ramiro vuelve a su lugar de nacimiento, la pequeña provincia de Chaco, después de estudiar 8 años en París. Son los tiempos de la dictadura militar en Argentina; Con 32 años, estudios en el extranjero, y sin &lt;i&gt;contaminación ideológica&lt;/i&gt;, en tales tiempos de represión, tiene sin duda un futuro prometedor; pero todo cambia cuando durante una visita a la finca de un amigo de su padre, conoce a Araceli, su hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Sabía que iba a pasar; lo supo en cuanto la vio. Hacía muchos años que no volvía al Chaco y en medio de tantas emociones por los reencuentros, Araceli fue un deslumbramiento. Tenía el pelo negro, largo, grueso, y un flequillo altivo que enmarcaba perfectamente su cara delgada, modiglianesca, en la que resaltaban sus ojos oscurísimos, brillantes, de mirada lánguida pero astuta. Flaca y de piernas muy largas, parecía a la vez orgullosa y azorada por esos pechitos que empezaban a explotarle bajo la blusa blanca. Ramiro la miró y supo que habría problemas: Araceli no podía tener más de trece años.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Quizá los estragos del vino cordobés que se sirvió durante la cena, quizá el agobiante calor del Chaco, pero Ramiro de repente se encuentra deseándola; deseando esas piernas largas, fantaseando con ese cuerpo infantil; Agobiado, decide que la única solución es escapar. Pero el viejo ford modelo '47 no arranca, así que la familia le invita a pasar allí la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, de un modo vertiginoso, Ramiro es —según sus propias palabras— arrastrado por las circunstancias; cada locura le lleva a cometer la siguiente. ¿Cómo puede el futuro de alguien cambiar en apenas un par de noches? No es fácil escapar del destino, mucho menos del infierno sarteano que significan las propias pasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela es bastante corta, pero eso no le resta fuerza. Todo ocurre en un abrir y cerrar de ojos, apenas da tiempo de digerir una circunstancia, cuando el protagonista está en la siguiente. Recientemente me enteré que se ha adaptado varias veces al cine. Me pregunto de qué estará lleno un largometraje sobre la Luna Caliente. Intuyo que en descripciones en las que el autor no abunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;El décimo infierno&lt;/h3&gt;Y si la &lt;i&gt;luna caliente&lt;/i&gt; desata las pasiones más irrefrenables, el décimo infierno no se queda atrás. Otra vez la pasión, otra vez todo ocurre en un instante. Otra vez una cosa lleva a la otra, y todo se vuelve hasta lo &lt;i&gt;gozosamente atroz&lt;/i&gt;. Resistencia (capital de Chaco), es un &lt;i&gt;Peyton Place&lt;/i&gt; americano, sólo que equivocado de lugar. Es un sitio donde no ocurre nada, hasta que un día ocurre todo. Así como el primer párrafo de Luna caliente, el primer capítulo de este libro nos hace comprender en un suspiro que algo no está bien. Alfredo, cincuentón y habiendo cumplido todo lo socialmente aceptable para un hombre de su edad, mantiene desde hace años una relación en secreto con Griselda, la esposa de su mejor amigo. Una noche, tendidos en la cama tras una intensa sesión de sexo, Alfredo enciende un cigarrillo, y dice de modo casual, como jugando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Deberíamos matar a tu marido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La violencia es un lujo que pocos pueden ejercer. No hay justificación moral alguna, ni a priori, ni a posteriori. El protagonista sabe que está en el infierno, y que estando en uno de sus círculos, da igual dar un paso al frente que diez. Otra novela de Giardinelli que se lee en una sentada. Otra novela cuyo título está en una tipografía más grande que el nombre del autor. Cosa que es de agradecer, sin duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;Chaco&lt;/h3&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S1KTSftcfqI/AAAAAAAAADc/d3dd7ZVEr7w/s1600-h/ikv-chaco.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S1KTSftcfqI/AAAAAAAAADc/d3dd7ZVEr7w/s320/ikv-chaco.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;El asunto de planear mis circunloquios en tres actos, fue meramente fortuito. Ahora, no veo por qué renunciar a ello, dado que me ha venido funcionando de maravilla: Me ayuda a mantener el hilo. Así que cierro esta entrada sobre los lugares de Chaco, con el disco de Illya Kuryaki &amp;amp; the Valderramas homónimo, que es por cierto, uno de mis favoritos de este dúo argentino. Es una pena que el grueso de la gente les ubique por bodrios como &lt;i&gt;Cool-o&lt;/i&gt;, o&lt;i&gt; Jennifer López.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá el asunto del kung-fu y el funk no sean de su total agrado; pero no dejen de darle una oportunidad a canciones como &lt;i&gt;Hermoza from Heaven, Abismo, Húmeda&lt;/i&gt;, o la &lt;i&gt;Mitad de la canción del caballo violeta&lt;/i&gt;. Todo listo para un &lt;i&gt;Holiday in Chaco&lt;/i&gt;. :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="nota"&gt;&lt;a href="http://tinyurl.com/y98yuo5" target="blank"&gt;El décimo infierno&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://tinyurl.com/yckr7oj" target="blank"&gt;Luna Caliente&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://tinyurl.com/2etdc6" target="blank"&gt;Illya Kuryaki &amp;amp; the Valderramas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-4537557665881094966?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/4537557665881094966/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=4537557665881094966' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4537557665881094966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/4537557665881094966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/01/chaco.html' title='La luna caliente, el décimo infierno, y otros lugares del Chaco.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S1J1E0NNHTI/AAAAAAAAADU/Tsw1dMLbojA/s72-c/luna_c.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-6453754362748106693</id><published>2010-01-09T19:06:00.403-06:00</published><updated>2010-01-16T22:49:33.035-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apologías'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía innecesaria'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Simulaciones'/><title type='text'>The Matrix, y la guerra del Golfo: Realidades de la simulación a partir del mapa de Borges</title><content type='html'>¿Qué es la realidad? ¿Cómo definimos aquello que es real? Todo aquello que podemos ver, probar, oler, tocar, sentir. Nuestra percepción, está limitada por nuestros sentidos. Jean Baudrillard acuñó hace algunas décadas el concepto de &lt;b&gt;hiperrealidad&lt;/b&gt;. Una descripción tan perfectamente detallada de lo real, que termina por superar a lo real. ¿Crees que estás respirando aire, Neo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;El simulacro nunca es aquello que oculta la verdad - es la verdad lo que oculta que no hay verdad alguna. El simulacro es cierto.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Jean Baudrillard: La precesión de los simulacros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Todo aquello que consideramos real, es fácilmente reproducible. Tenemos entonces, un esquema, una abstracción de lo real. Esta representación, inocente en apariencia, se vuelve tan sólida y tan compleja, que termina por sustituír a aquello que está representando. Los simulacros ocultan que la realidad ha sido traspasada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;&lt;i&gt;Del rigor en la ciencia&lt;/i&gt;, Jorge Luis Borges&lt;/h3&gt;En aquel Imperio, el arte de la Cartografía logró tal perfección, que el Mapa de una sóla provincia ocupaba toda una ciudad, y el mapa del imperio, toda una provincia. Con el tiempo, estos mapas desmesurados no satisficieron, y los Colegios de cartógrafos levantaron un mapa del imperio, que tenía el tamaño del imperio y coincidía puntualmente con él. Menos adictas al estudio de la cartografía, las generaciones siguientes entendieron que ese dilatado mapa era inútil, y no sin impiedad lo entregaron a las inclemencias del sol y los inviernos. En los desiertos del oeste perduran despedazadas ruinas del mapa, habitadas por animales y por mendigos; en todo el país no hay otra reliquia de las disciplinas geográficas.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Jorge Luis Borges, en &lt;i&gt;Historia universal de la infamia&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En esta fábula de Borges, los cartógrafos en su obsesión de crear un mapa tan detallado del territorio, terminan haciendo una reproducción 1 a 1 es el punto de partida del simulacro del que habla Baudrillard. El mapa pierde interés, y la gente termina habitando las ruinas del mapa y no del territorio. La representación supera a la realidad. Somos capaces de crear realidades mucho más profundas y detalladas que aquello que en principio considerábamos 'real'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;Bienvenido al desierto de lo real: Los Wachowski también son &lt;i&gt;fans&lt;/i&gt;.&lt;/h3&gt;Cuando miré The Matrix por primera vez, me llamó la atención que Neo, en su casa, toma un libro de Baudrillard (Simulacro y simulación), que es en realidad una caja donde guarda algunos discos magnéticos. Un título adecuado para una caja con forma de libro. —Simple coincidencia, pensé. Sin embargo, cuando Morpheus está explicando a Neo lo que la Matrix es, remata con la frase: Bienvenido al desierto de lo real. Llegué a &lt;i&gt;googlear&lt;/i&gt; a casa. Lo que sospechaba. Los hermanos Wachowski, también son fans de Baudrillard. :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hilo conductor de la historia, es que en algún momento, la tecnología avanzó tanto, que dejamos —la humanidad, pues— no sólo que nos rebasara, sino que nos reemplazara. Confiamos a la tecnología el manejo de los hilos más finos de nuestra existencia; trazamos los caminos, orientamos el progreso hacia el sitio exacto que queríamos, y quedamos tan maravillados con la contemplación de nuestro propio esquema, que volcamos toda nuestra fe en su ontológica exactitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que la humanidad consiguió crear esquemas tan detallados de lo real como los cartógrafos del cuento de Borges, cualquier suceso no previsto se volvía una falla no regristrada; al no estar presente, simplemente no existía. En la historia de  &lt;i&gt;The Matrix&lt;/i&gt;, en algún momento, las máquinas cobran conciencia de sí mismas; la humanidad les declara la guerra, y al final, máquinas y humanos entran en una simbiosis para asegurar la perpetuidad mutua. Los humanos proporcionan su propia energía, y las máquinas literalmente inyectan la realidad directamente al sistema nervioso central de los humanos. La simulación era cierta. La verdad de la no-verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;La &lt;i&gt;tormenta del desierto&lt;/i&gt; de lo real&lt;/h3&gt;A mediados de los ochentas, era difícil prever el desenlace de la guerra fría. En sus punto más álgido, la humanidad temía que alguno de los contendientes fuera el primero en &lt;i&gt;pulsar el botón&lt;/i&gt; de la destrucción total. Sin embargo, tras la caída del comunismo, la guerra se quedó sin uno de sus oponentes, y no obstante la guerra no terminó. El enemigo no fue &lt;i&gt;vencido&lt;/i&gt;, simplemente se esfumó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes, el enemigo tenía nombre. Tras el hecho, el aparato propagandístico tuvo que &lt;b&gt;crear&lt;/b&gt; un enemigo abstracto. Esto daba posibilidades infinitas. Así como los superhéroes luchaban &lt;i&gt;contra el mal&lt;/i&gt;, los nuevos adversarios del estado fueron el terrorismo, el crimen, el narco, etc. Pero dejémoslo aquí, porque sobre lo que quería hablar es sobre la simulación. La manipulación ocurre desde varios siglos antes, y está más que documentada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Baudrillard predijo que la guerra del Golfo no ocurriría. Incluso después, publicó un ensayo llamado &lt;i&gt;La guerre du Golfe n'a pas eu lieu&lt;/i&gt; (La guerra del Golfo no ha tenido lugar). En él, establece que lo que tuvo lugar, fue precisamente un simulacro (transmitido en vivo por CNN) de lo que una guerra debería ser. La desproporción de fuerzas era tal, que rara vez estuvieron frente a frente los bandos en disputa; el bombardeo ocurría sobre objetivos militares que desaparecían de las pantallas verdes de los teleespectadores del mundo entero. Se trataba más de hacer un alarde de poderío, que de cualquier objetivo parecido al de una guerra 'estándar'. La guerra terminó. El vencedor no había logrado nada tangible, el vencido seguía allí. —Será lo que ustedes quieran, pero no una guerra—, sentenció Baudrillard. El simulacro era real, pues ocultaba que en realidad, no había realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto es que también hay quienes sostienen cosas como que el hombre nunca llegó a la luna, y que todo fue un montaje televisivo; No es Baudrillard uno de esos teóricos del compló. Los bombardeos y la tragedia en realidad existieron. La diferenciación semiótica del conflicto bélico, es que la realidad que pasó por CNN, fue mucho más detallada que la que ocurrió en el desierto. También el cielo es más azul en la &lt;i&gt;Matrix&lt;/i&gt; que en el &lt;i&gt;desierto de lo real&lt;/i&gt;. Somos sobrevivientes del &lt;i&gt;mapa perdido&lt;/i&gt; de Borges; de las 3 historias, la más real.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧ &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-6453754362748106693?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/6453754362748106693/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=6453754362748106693' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6453754362748106693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6453754362748106693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/01/simulacro.html' title='&lt;i&gt;The Matrix&lt;/i&gt;, y la guerra del Golfo: Realidades de la simulación a partir del mapa de Borges'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-762412091208290667</id><published>2009-12-26T23:51:00.000-06:00</published><updated>2010-06-14T21:56:53.001-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Omisiones'/><title type='text'>Pretextos inconexos, y otros contextos convexos.</title><content type='html'>Un par de chicas de apariencia muy sofisticada, recorren los pasillos y las salas. Hablan de perspectivas, tendencias, visiones, e intercambian netas. Apreciar el arte contemporáneo, es una tarea complicada. En primer lugar, la labor de percibir debidamente la magnitud, intensidad o grado de las cosas y sus cualidades es tremendamente subjetiva; y en segundo, en muchas ocasiones se necesita desesperadamente el disponer de un contexto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema con los contextos, es que para serle útiles al entendimiento, necesariamente deben modificar un poco el significado. En ese sentido, arte y entendimiento, símbolo y alegoría, se encuentran encerrados en una caja como la del gato de Schrödinger&lt;sup&gt;1&lt;/sup&gt;; mientras no se toquen, sólo se pueden hacer suposiciones, superposiciones. Abrir la caja, hará que los contextos entren, alteren el ambiente y rompan ese entrelazamiento &lt;i&gt;(Verschränkungestán)&lt;/i&gt;. Hay obras que sin su debido contexto están completamente a la deriva; hay en cambio aquellas a las que la presencia de un contexto les perjudica bastante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;h3&gt;Tres salchichas colgadas&lt;/h3&gt;De estar en una carnicería, no les habría prestado más atención. Las miré detenidamente unos minutos, tratando de comprender la escena. El inmenso blanco del fondo era demasiado agobiante. Muchas preguntas me vinieron a la mente. Miré con algo de impaciencia la ficha técnica. "Sin título". Vaya. El artista ni siquiera se ha tomado la molestia de otorgarle uno. ¿Técnica? embutidos cárnicos/hilo de cáñamo. ¡Vaya, qué bueno que lo menciona! Miré con curiosidad el folleto; el artista nació en algún sitio, estudió en algún otro, y su trabajo ha sido expuesto en una lista de ellos. Esa información sonaba aterradoramente verídica, pero seguía siendo tan vaga como la de la ficha técnica. Del&amp;nbsp;Museu d'art contemporani de Barcelona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;Un músico en el metro&lt;/h3&gt;No sé exactamente qué trataba de probar socialmente el &lt;i&gt;Washington Post&lt;/i&gt; cuando hizo el siguiente experimento&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;: convencieron a &lt;b&gt;Joshua Bell&lt;/b&gt;, uno de los violinistas más connotados del momento, y quien sin dificultad vende las entradas a sus conciertos en los más elegantes recintos en centenas de euros, de vestirse de jeans, y tocar su &lt;i&gt;Stradivarius&lt;/i&gt; (valuado también en varios millones de euros) en una estación del metro de esa ciudad, en una hora pico. Supongo que se trataba de averiguar si el ciudadano común podía distinguir a un concertista de un músico callejero, e iniciar con ello alguna discusión sobre el estado del arte. El experimento, aunque ampliamente publicitado, tuvo poco de innovador. Ya desde hace mucho tiempo, que pinturas realizadas por simios o elefantes, son dolosamente presentados ante críticos de arte especializados, quienes naturalmente caen en el garlito, y emiten su opinión sesuda y grandilocuente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Martin&amp;nbsp;Heidegger&lt;/b&gt;&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt; definió alguna vez el arte como lo "&lt;i&gt;cósico&lt;/i&gt; de la cosa". Explicado con manzanas, la 'cosa' (ente), es el soporte físico; la pintura, la piedra, la vibración, el tono, el material que determina la existencia del objeto. Lo 'cósico' es todo aquello que transmite; que la vuelve arte, y que la distingue de la cosa común. La pintura es un montón de manchas, la música es un montón de sonidos, la literatura es un montón de letras; es el modo en que éstos se hallan dispuestos, lo que consigue transmitirnos algo. Agregadas las sobresignificaciones necesarias, la alegoría queda lista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;Plata sobre gelatina&lt;/h3&gt;Todavía en estos días, es común escuchar cuestionamientos sobre la fotografía como arte. Cualquiera puede hacer una foto. Claro, como cualquiera puede hacer un cuadro, o una novela, o una canción. Lograr una buena foto, un magnífico cuadro, una maravillosa novela, o una hermosa canción, es distinto. Ciertas fotografías, nos muestran una realidad que allí está. Un pintor hiperrealista, debe al menos recrear elemento por elemento todo lo visto. El fotógrafo sólo tiene que disparar su cámara. ¿Cuál es entonces su mérito artístico? El consenso generalizado de los especialistas dicta que el encuadrar un fragmento de la realidad, y (re)presentarlo dentro de otro contexto, es lo que lo vuelve arte, lo que le brinda su valor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Entonces? ¿Esto es como en el &lt;i&gt;Scrabble&lt;/i&gt;? ¿Puedo poner una 's' al final, pluralizar la palabra ya hecha, y ganar incluso más puntos que el jugador anterior? Seguramente pude fotografiar las salchichas colgadas del MACBA. Estaría modificando el contexto de una realidad, &amp;nbsp;y representando mi visión particular, o sea, haciendo arte. Tengo claro que de exponer semejante pieza de arte en el metro, ningún &lt;i&gt;naco&lt;/i&gt; sabría apreciarla, por lo que tengo que conseguir el elogio de algunos connotados críticos de &lt;i&gt;pintura animal&lt;/i&gt;, para buscar colocarla como mínimo en el MUAC —nuevo museo de arte de la UNAM—; en una pared inmensa, y con su respectiva ficha: "Sin título" —no por holgazán, sino como tributo a la del artista original; "Plata sobre gelatina" para no dejar en blanco el inciso de "técnica", y sus respectivas medidas, para ulteriores catálogos y libros sobre arte moderno. Y por supuesto, lejos de las esvásticas de fomi que otro artista contemporáneo consiguió exhibir allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda, pude. Pero en vez de retratar las salchichas y hacerme famoso, elegí asomarme por una puerta de cristal, y&amp;nbsp;fotografiar&amp;nbsp;un graffiti de afuera del museo. Trato con todas mis fuerzas. Pero tristemente soy un simple mortal que sigue sin comprender el arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://img705.imageshack.us/img705/6486/macba.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gato_de_Schr%C3%B6dinger" target="blank"&gt;El gato de Schrödinger, en wikipedia.&lt;/a&gt; (1)&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=hnOPu0_YWhw" target="blank"&gt;Joshua Bell en el metro, en YouTube.&lt;/a&gt; (2)&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.temakel.com/trmheideggeror.htm" target="blank"&gt;Un poco más sobre Heidegger.&lt;/a&gt; (3)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-762412091208290667?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/762412091208290667/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=762412091208290667' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/762412091208290667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/762412091208290667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2009/12/pretextos.html' title='Pretextos inconexos, y otros contextos convexos.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-552206648538960683</id><published>2009-12-19T22:38:00.000-06:00</published><updated>2010-06-14T21:56:30.951-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Retratos'/><title type='text'>Underground: Había una vez un país (llamado Yugoslavia)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6AYdp-YGVI/AAAAAAAAAFE/I6rQMa9miIY/s1600/underground.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" title="Underground, de Kusturica"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6AYdp-YGVI/AAAAAAAAAFE/I6rQMa9miIY/s200/underground.jpg" width="181" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Marko, ebrio y festivo, coloca una flor entre las nalgas de una prostituta en la habitación de un burdel. Afuera, los nazis bombardean Belgrado. &lt;b&gt;Underground&lt;/b&gt;, es sin duda, la obra maestra de Emir Kusturica. Más allá de todos las referencias y simbolismos (muchos de las cuales requieren una lectura minuciosa), la cinta es una cautivante comedia negra, cuyo personaje principal es un país imaginario que una vez se llamaba Yugoslavia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;♬&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Nema vise sunca, Nema vise meseca; No hay más luz de sol, no hay más luz de luna / Pokriva nas ratna tama, Pokriva nas tama joj; la oscuridad de la guerra nos cubre, la oscuridad nos cubre / A ja se pitam moja draga, Sta ce biti sa nama?; Y yo me pregunto, querida... ¿Qué será de nosotros? —Mesecina.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Como si la genialidad hiciera falta, la banda sonora de Goran Bregovic, enfatiza los matices, y logra que la madera recién salida del fango se incendie al primer toque; De hecho, y como si fuera una ópera, la cinta está más cimentada en la música, que en una cadena de sucesos. Bajo el asedio y la mentira, el sueño de &lt;i&gt;construír nuevas casas, con tejas rojas, donde las cigüeñas construyan sus nidos y con las puertas abiertas a nuestros invitados&lt;/i&gt; sigue vigente. ¿Saldrá el sol de nuevo de entre las oscuras nubes? &lt;i&gt;Niko ne zna&lt;/i&gt;. Nadie sabe. Nadie sabe...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Un día hubo, efectivamente un país. Un país con siete fronteras, seis repúblicas, cinco nacionalidades, cuatro idiomas, tres religiones, dos alfabetos y un sólo nombre. Todos mezclados. La pregunta no es por qué se rompió, sino más bien cómo lograba mantenerse unido. La Yugoslavia existió quizá solamente en los ideales de algunos líderes a través de los tiempos; un país que es utopía y nostalgia a la vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kusturica, oriundo de esta tierra fantástica, se propuso con esta cinta hacer un retrato del país que lo vio nacer, y al que vio desmoronarse lentamente. Aunque la guerra es omnipresente, Underground está lejos de ser una película de guerra. Los clichés hollywoodenses conciben la guerra como catarsis, como imprecación de un drama en el que forzosamente hay que tomar partido, para entenderla desde el punto de vista de quien lo narra. Aquí la guerra es una pesadilla, es una enfermedad que consume lentamente, y el cómo los personajes conviven con ella, y lo que hacen de ella, da origen y trama al relato. Según Freud, el humor es la manifestación más alta de los mecanismos de adaptación del individuo; el humor negro luce demasiado cotidiano: lo cómico y lo trágico no son categorías estrictamente separadas entre un pueblo tan habituado al desastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;*Advertencia: Este segmento contiene detalles de la trama.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr /&gt;&lt;h2&gt;Underground en 3 actos. (1941-1991)&lt;/h2&gt;Nunca un personaje tan humano como Yugoslavia. Nunca una metáfora más cercana a la parodia, nunca una crónica más cercana a la comedia. El filme consta de 3 actos, 3 momentos en la vida de la protagonista. La historia es narrada a través de 3 personajes principales, lejos quizá de toda etiqueta de héroes o anti-héroes. Marko es electricista, vividor, y medio truhán, Peter, idealista y revolucionario; Natalija, es actriz, y está siempre al pendiente de su hermano minusválido. No hay buenos ni malos. Todos encuentran algún modo de adaptarse a las circunstancias. La guerra no es ningún horror, sino simplemente un desastre. Los nazis, los comunistas, los aliados, la OTAN; todos en algún momento bombardean Belgrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;La segunda guerra mundial&lt;/h3&gt;Las bombas con el escudo de la esvástica enrojecen el cielo de Belgrado. Kusturica reconstruye este drama, con imágenes de un zoológico. Los animales aúllan, previendo el cataclismo, y buscan refugio inútilmente. La destrucción puede verse reflejada en la mirada de esas criaturas inocentes. Ante la destrucción, las familias se refigian en un sótano. Los días pasan, y la guerra sigue. La resistencia es lo único que queda. Para subsistir, los habitantes montan una fábrica clandestina de armas. Peter se quedará a cargo de este mundo subterráneo junto a Jovan, su recién nacido hijo, Ivan, hermano tartamudo de Marko, Soni, un simio rescatado del bombardeo al zoo, y todas las familias de supervivientes. Marko y Natalija serán su único contacto con el mundo exterior. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;El régimen de Tito, y la guerra fría.&lt;/h3&gt;Los aliados logran la victoria, y la guerra termina; pero para entonces, Marko y Natalija se han enriquecido con el tráfico de armas; no hay razón para dejar de vivir en la opulencia, y deciden hacer creer a Peter y al resto de los habitantes del sótano que la guerra continúa. Aquí comienza una farsa mantenida desde el exterior. No hay parodia más precisa al régimen de Tito, llena de manipulación de imágenes, supuestos héroes y simbolismos patrióticos inservibles. Marko trae noticias; todas falsas, pero sabiamente dosificadas las buenas y las malas. Logra mantener unidos a los habitantes del sótano, y convencer a Peter, quien está ansioso por tomar las armas, de que &lt;i&gt;su momento&lt;/i&gt;, llegará pronto. Así, trascurren 20 años, hasta que un día, un desafortunado incidente durante la boda de Jovan lo transtorna todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;La guerra de los balcanes.&lt;/h3&gt;El cañón de un viejo tanque soviético oculto en el sótano es disparado accidentalmente, y abre un boquete que impulsa a todos a salir al exterior. Peter y su hijo toman las armas, y al salir se encuentran enmedio del set de un filme histórico sobre la segunda guerra mundial. Tanto tiempo de encierro y manipulación, les vuelve incapaces de distinguir realidad de ficción, y se lanzan al ataque de los actores, luchando por una causa aparentemente perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de los habitantes del sótano huyen por el subsuelo. Vehículos de la OTAN trasladan decenas de refugiados; uno de ellos se detiene junto a un desubicado Ivan, quien frenéticamente busca a los suyos. —¿Hacia dónde te diriges?, pregunta el Casco Azul. A Yugoslavia, replica Ivan. Yugoslavia no existe más, hijo. Si quieres ir a un lugar seguro, súbete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Cómo que ya no existe Yugoslavia?— grita Ivan estupefacto y desesperado mientras los camiones se alejan a toda prisa, y le dejan en una oscuridad infinita. La guerra civil es demasiado cruel. Ninguna guerra es guerra, hasta que un hermano mata a su hermano.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Gracias, señor.&lt;br /&gt;—Por nada, camarada.&lt;br /&gt;¡Yo no soy "camarada"!&lt;br /&gt;—Ni yo soy "señor".&lt;br /&gt;¿Entonces quién es usted? ¿Un Ustaji, un Tsjetnic, un guerillero?&lt;br /&gt;—Yo soy Petar Popara Blacky.&lt;br /&gt;¿Es parte de algún ejército?&lt;br /&gt;—De mi propio ejército.&lt;br /&gt;¿Tiene algún superior?&lt;br /&gt;—Mi patria.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Y como la mayoría de los cuentos, el final de éste es un final fantástico. Kusturica advierte que esto es un falso final. Una feliz utopía que se mantiene a flote sobre un mar de calamidades. Donde todos se reconcilian en un sueño, donde todas las voces cantan, y todas las razas bailan, pero que se advierte pequeñísimo ante un conflicto inacabado. Un complejo documental sobre una historia que parece ficticia, o una ficción atroz sobre la realidad de una farsa, una comedia. Es muy complicado tratar de darle a Underground todas las lecturas posibles. Por eso es mejor sentarse a disfrutarla.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;&lt;a href="http://www.encadenados.org/n40/underground.htm" target="blank"&gt;Página sobre Underground&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0114787" target="blank"&gt;Underground en IMDB&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-552206648538960683?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/552206648538960683/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=552206648538960683' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/552206648538960683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/552206648538960683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2009/12/underground.html' title='Underground: Había una vez un país &lt;em&gt;(llamado Yugoslavia)&lt;/em&gt;'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/S6AYdp-YGVI/AAAAAAAAAFE/I6rQMa9miIY/s72-c/underground.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-5329071697891066116</id><published>2009-12-12T10:40:00.000-06:00</published><updated>2010-06-14T21:56:11.396-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Preámbulos omisibles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apologías'/><title type='text'>Ilustradores</title><content type='html'>El sol de la tarde se ocultaba tras las cúpulas de la Iglesia de San Cayetano, y el bullicio sobre Av. Montevideo anunciaba el ocaso venidero. Hacía unos minutos que habíamos dejado de entintar nuestros dibujos. El sobre con el trabajo de &lt;b&gt;el artista&lt;/b&gt; había sido recibido en las oficinas del Conaculta, y para cuando nos avisaron, la Yamaha de 50cc de nuestro intrépido mensajero ya se abría paso ruidosamente entre todos los caminos que llevan a San Ángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Negándose rotundamente a entender lo que "día de cierre de edición" significa, nuestras respectivas novias esperaban impacientes en el recibidor nuestra hora de salida. León pasaba por el escáner las últimas láminas, mientras yo les ajustaba la resolución. Sin esa presión, aunada a la mirada inquisidora de Isela sobre nuestros teclados, quizá habríamos podido intercambiar opiniones sobre el trabajo del &lt;i&gt;artista&lt;/i&gt;; aunque no hubiera realmente necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ni pedo, Juan. No somos ilustradores. Somos diseñadores que ilustran— dijo León lacónicamente mientras tomaba sus cosas y solayaba los crecientes reclamos de una novia que llevaba un par de horas esperando...&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Distinguir al pintor del diseñador (gráfico) es relativamente sencillo; a muy (pero muy) grandes rasgos, lo subjetivo de la necesidad de expresión del artista, contrasta con lo específico del mensaje concreto que el diseñador debe ocuparse de transmitir con claridad. Los ilustradores están exactamente el punto intermedio, de allí que no sea extraño ver unos y otros ilustrando de cuando en cuando. Lo verdaderamente difícil de ver, es a ilustradores de oficio, ilustradores que ilustran. Según la &lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?LEMA=ilustrar&amp;amp;origen=RAE&amp;amp;TIPO_BUS=3"&gt;RAE&lt;/a&gt;, Ilustrar es 'dar luz al entendimiento'; y en ese propósito tan extenso y tan abstracto, un texto ilustrado debería ser como una pareja de enamorados bailando. Claro que para la ilustración no es lo mismo bailar al compás de un texto científico, que de una poesía o un ensayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Armar una página con imagen y texto es una labor que a priori parece rutinaria, y resulta inverosímil lo complicado que a veces resulta. En el discurso de la imagen, tenemos cosas como línea, forma, color, peso, espacio, y cualquier elemento del lenguaje visual al que estamos familiarizados. Al lado, y sin más posibilidad de manipulación que lo puramente tipográfico, tenemos por ejemplo la poesía, tan llena de tropos y figuras muy lejos de nuestro alcance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá sea el hito de las &lt;i&gt;más de mil palabras&lt;/i&gt; que debe valer la imagen lo que más nos condiciona y genera (a veces falsas) expectativas. El diseñador que ilustra, aísla los elementos reconocibles del texto, y trata en lo posible de retratarlos.&amp;nbsp; Repite la canción con sus trazos, y el resultado suele ser tan molesto como el sonsonete de esos cronistas deportivos que simplemente nos describen lo que nosotros mismos estamos viendo en la pantalla. El artista en cambio, más libre de ataduras, suele verter el caudal expresivo de sus necesidades y el resultado es como ponerle &lt;i&gt;play&lt;/i&gt; a dos discos diferentes: discursos simultáneos que es imposible percibir como un todo, y que en ocasiones no sólo no armonizan, sino que se estorban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La repentina decisión de un microbús que circulaba por el primer carril de Insurgentes de dar vuelta a la izquierda en Paseo de la Reforma, interrumpió un instante mis cavilaciones.&amp;nbsp; —Sólo está buscando pasaje—, dijo mi novia. Y sí. La realidad ontológica del microbusero buscando pasaje, es tan oprobiosa como la del el artista clamando su necesidad de espacios dentro de las publicaciones culturales, o la del diseñador buscando ajustarse a la diagramación. Y en este entendido, los ilustradores brillan con luz propia; como alguna vez lo describiera Abel Quezada, su verdor es tan intenso, que los hace distinguirse del resto. Los hace expresarse en un lenguaje limpio, sin las molestas consideraciones y artilugios contextuales. Y cuando tienen esa faciliad para armar de la nada una armonía, se vuelven irremediablemente mis ilustradores favoritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, León y yo charlábamos de cualquier otra cosa, o quizá planeábamos un ataque de clips y aviones de papel al cubículo de los contadores, quienes siempre parecían molestarse con nuestras actividades lúdicas. Para cuando &lt;i&gt;el viejito&lt;/i&gt; se exasperaba y nos reportaba con la jefa, yo fingía demencia delante de mi computadora; pero León, sigiloso y armado con una pistola de silicón,&amp;nbsp;se atrincheraba tras su escritorio. Él fue siempre más valiente. Mientras yo no supe renunciar a la seguridad de las retículas, los pixeles y el &lt;i&gt;undo&lt;/i&gt;, León prosiguió su camino como ilustrador. Y se ha vuelto bastante bueno. Me da muchísimo gusto ver su trabajo publicado. Ahora lo entiendo todo. Tener un amigo llamado León, hace que den ganas de escribir &lt;i&gt;El Principito&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Garamond,'Adobe Garamond Pro','Apple Garamond','ITC Garamond',Georgia,Times,'Times New Roman',serif; font-size: 17px; line-height: 19px;"&gt;❧&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-5329071697891066116?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/5329071697891066116/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=5329071697891066116' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5329071697891066116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5329071697891066116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2009/12/ilustradores.html' title='Ilustradores'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-8098053059934861687</id><published>2009-12-05T01:00:00.000-06:00</published><updated>2010-06-14T21:55:49.879-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circunloquios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paronomasias'/><title type='text'>Lecturas desobligadas: La primera es por despecho, la segunda es por capricho, y la tercera por placer.</title><content type='html'>&lt;div class="deco"&gt;¶&lt;/div&gt;Mantener viva una bitácora, no es tarea fácil. Mantener vivas varias, impensable. Para escribir, no sólo hace falta tener algo qué decir, sino ponerse a hacerlo. Y allí radica parte del problema. Las ideas y las mariposas son muy parecidas. Uno las ve por allí, con su revolotear silencioso, su colorida presencia y apariencia inofensiva. Sin embargo, cuando uno se propone atraparlas, desaparecen misteriosamente. Hay que esperar. Esperar pacientemente antes de que llegue la primera, para entonces sí, comenzar con el proceso; el proceso de observarlas, de seguirlas y dar el golpe de red en el momento exacto, con el grado justo, y a la mariposa adecuada. Y si acaso tuviste éxito con lo anterior, lo complicado apenas comienza. No todas las ideas lucen bien una vez que les has clavado un alfiler...&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(I) &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No sé en qué momento perdí la capacidad de ser espontáneo. Apenas consigo capturar una idea, me vuelvo propenso a tenderle surcos donde ésta pueda encajar y fluir libremente, &lt;i&gt;pero hacia donde yo quiero&lt;/i&gt;. Para cuando caigo en cuenta de la paradoja, ya es demasiado tarde. Escribir era algo más sencillo hace algún tiempo. La mayoría de los navegadores apenas podía interpretar unos cuántos colores, y habían también muchas menos líneas temáticas a las cuales adscribirse. Se trataba simplemente de compartir. Experiencias irrelevantes, reflexiones trastocadas, alguna que otra patada de ahogado y cualquier cantidad de lugares comunes. Cualquiera podía reconocerse, aterrizar e incluso aventurarse a compartir sus propios comentarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto con la espontaneidad, perdí la chispa, y no sólo dejé de ser ameno: dejé de ser leído. Las calles adoquinadas y los arcos de ese pequeño sitio se vieron a merced del hambre de urbanización de una ciudad cosmopolita, que vino con sus robots&lt;sup&gt;(1)&lt;/sup&gt; y sus &lt;i&gt;spiders&lt;/i&gt; a indexarlo y consumirlo todo. Habiendo terminado su banquete, los peces más grandes tendieron sus puestos y abrieron sus marquesinas multicolores, invitándote a hacer &lt;i&gt;home&lt;/i&gt; en ellos. No era lo más cómodo, sin duda. Pero estaba encaprichado, y seguí escribiendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(II)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La luz del semáforo cambió a rojo, y al fin tuve un instante para la reflexión. Eran tantas cosas las que apresuradamente desfilaban frente a mí, que no podía siquiera seguir alguno con la mirada. Las mejores ideas estaban aparcadas frente a los lugares más codiciados, y no importaba lo que se te ocurriera; había por allí alguna idea mejor, más grande, con más accesorios, en un empaque más lindo, qué se yo. Los estudiosos comenzaron a agrupar las ideas, a cocinar conceptos, elaborar teorías, y en general a ponerle nombre o etiqueta a las cosas que parecían más cotidianas. Resultó entonces, que ser social era ser versión 2.0&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces, escribir era lo más fácil del mundo. Cualquiera escribía de lo que sea. La gente lo hacía más por esa necesidad de comunicarse, que porque tuviera algo qué decir. Esto tuvo desde luego, sus ventajas y desventajas. Podías encontrarte verdaderas maravillas enmedio del ruido que generaba toda esa nueva ola de bloggers entusiastas. Había mucho que leer, mucho más sobre lo que escribir, pero &lt;i&gt;encontrar&lt;/i&gt; se hizo más difícil. Había que cimentar mejor lo que uno escribía, ya no por ese compromiso con el contenido, sino simplemente para evitar que se perdiera en el inmerso mar de textos vivos. Tampoco me gustaba sentir tanta presión. Pero tampoco quise quedarme en la orilla. Suspiré, abrí mi blog, y seguí escribiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(III)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Al igual que casi todo aquel que se abre una bitácora web, de inicio el mío no era otra cosa que una suerte de &lt;i&gt;tamagotchi&lt;/i&gt; que había que llenar de cuanto widget o artilugio estuviera a nuestro alcance, y —¿por qué no? vaciar alguna ocurrencia de vez en cuando. Mi renovado entusiasmo por el diseño de interfases (skines, temas, plantillas, o como el apreciable lector guste llamarles) para esta 'nueva' plataforma, me desvió de la intención primara de hacer mi bitácora. O para ser más precisos, de &lt;b&gt;escribir&lt;/b&gt; en mi bitácora. Fui aumentando tanto mi vocabulario en código fuente, como disminuyendo su contraparte en castellano. Un blog no era suficiente, así que me abrí varios. No sé exactamente cómo ocurrió, pero al final, me resultaba más sencillo describir el mundo entre corchetes, expresado en pixeles y con notación hexadecimal, que con palabras llanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy a mi modo, seguí escribiendo. Uno tras otro, mis blogs fueron cambiando de apariencia conforme las novedades en los estándares en los navegadores o las modas visuales me lo sugerían. Construídas sobre esqueletos sólidos y sintaxis válidas, pero habitadas por contenido simulado en ocasiones, escueto en las restantes. Una serie de bitácoras fantasmas; un montón de desoladores y coloridos maniquíes de aparador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de pronto, lo inesperado. Mi vida dio un intenso giro (vale, fue un giro como de 15º, pero considerando lo monótona que suele ser, esos 15º me resultaron muy intensos), y me dieron ganas de escribir. Empecé con metáforas tímidas e inocentes, seguí con circunloquios llenos de acné, y poco a poco regresé a escribir &lt;i&gt;como la gente&lt;/i&gt;. Mis bitácoras fueron estacionando su diseño a un sólo tema, y los temas empezaron a llegar de forma intermitente, pero gustosa y constante. Así ha ido ocurriendo&amp;nbsp; con todas ellas, y ahora toca el turno a ésta. Hasta hoy es que he decidido clavarle el alfiler y dejarla quieta. Sé que el precio de hacer eso, es matarla un poco. Debo seguir escribiendo para evitar que marchite. Independientemente de los motivos, los contenidos o los códigos, escribir es un placer irrenunciable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;❧&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="nota"&gt;(1)Para quien no comprenda el tema de los robots, ellos tienen un &lt;a href="about:robots"&gt;mensaje&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;Mensaje que por supuesto, sólo es visible si ud nos visita desde &lt;a href="about:mozilla"&gt;Mozilla&lt;/a&gt; Firefox.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-8098053059934861687?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/8098053059934861687/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=8098053059934861687' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8098053059934861687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/8098053059934861687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2009/12/about.html' title='Lecturas desobligadas: La primera es por despecho, la segunda es por capricho, y la tercera por placer.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-6772821100136196704</id><published>2009-11-28T10:17:00.000-06:00</published><updated>2010-06-14T21:39:10.419-05:00</updated><title type='text'>Siguiente</title><content type='html'>Cuando una historia de amor no tiene final feliz, el resultado es la poesía. En cambio, cuando la misma historia tiene final feliz, lo que ocurre es el matrimonio, los hijos, el hogar, el sobrepeso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una cita del 'Cazador de musas', no tan célebre libro de Abel Quezada. Pero las musas no han estado conmigo últimamente, y he estado demasiado ocupado como para esperarlas trabajando. Si escribo de vez en cuando, es más bien por no olvidarme de este blog.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-6772821100136196704?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/6772821100136196704/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=6772821100136196704' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6772821100136196704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6772821100136196704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2009/03/siguiente.html' title='Siguiente'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-447923384617874284</id><published>2009-11-21T13:08:00.000-06:00</published><updated>2010-06-14T21:40:13.022-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circunloquios'/><title type='text'>next</title><content type='html'>Ahhhhh, estoy muy contento. Fui, y me conseguí un montón de libros que me había costado mucho trabajo conseguir. :) No sé exactamente que esperar de ellos, pues todos fueron recomendados, o de menos sacados de listas de favoritos ajenas, pero allí están. :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="cita"&gt;&lt;div class="extendido"&gt;&lt;div class="ex_cap"&gt;&amp;amp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Morbi commodo, ipsum sed pharetra gravida, orci magna rhoncus neque, id pulvinar odio lorem non turpis. Nullam sit amet enim. Suspendisse id velit vitae ligula volutpat condimentum. Aliquam erat volutpat.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Nu sé. Salir de una librería con 2 bolsas, me entusiasma casi tanto como salir de Lumen con 2 bolsas. :)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-447923384617874284?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/447923384617874284/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=447923384617874284' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/447923384617874284'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/447923384617874284'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2009/02/next.html' title='next'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-5773610891294773458</id><published>2009-11-14T11:17:00.000-06:00</published><updated>2010-06-14T21:42:40.560-05:00</updated><title type='text'>vuelta</title><content type='html'>Con la promesa actualizada de volver, es que vuelvo. :)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-5773610891294773458?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/5773610891294773458/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=5773610891294773458' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5773610891294773458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/5773610891294773458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2009/01/vuelta.html' title='vuelta'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-2011857917421488156</id><published>2009-11-07T18:30:00.000-06:00</published><updated>2010-06-14T21:43:05.767-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Entradas mínimas'/><title type='text'>Procrastinación</title><content type='html'>Coloco esta entrada, porque tengo planeado hablar algún día sobre la procrastinación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-2011857917421488156?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/2011857917421488156/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=2011857917421488156' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2011857917421488156'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/2011857917421488156'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2009/01/procrastinacion.html' title='Procrastinación'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-6326734740557588785</id><published>2009-10-31T22:07:00.005-06:00</published><updated>2010-06-14T22:19:36.049-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circunloquios'/><title type='text'>El perfume</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBbwvJ_sNYI/AAAAAAAAAH4/Tn8uj1uLoBc/s1600/perf5.jpg" imageanchor="1" rel="lightbox" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;" title="Patrick Süskind (anónimo)"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBbwvJ_sNYI/AAAAAAAAAH4/Tn8uj1uLoBc/s200/perf5.jpg" width="155" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;No escuchaba mencionar a Patrick Süskind desde &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Contrabajo&lt;/span&gt;. Y la puesta en escena del monólogo, fue algo que me gustó bastante; así que sin duda &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Perfume&lt;/span&gt; tenía una oportunidad más que merecida. La polémica sobre la cinta era algo de lo que se hablaba. Vamos, casi cualquier libro que sea llevado a la pantalla grande, estará cuando menos en el filo de la discusión. Y no es para menos: Nuestro cine actual, repleto de imágenes contundentes, escenarios perfectamente renderados, y en donde cada detalle es planificado con una minuciosidad casi pornográfica, resulta en una visión personalista y vulgar, un intento vano de desplazar a la imaginación, una muestra de misantropía del director, y una laguna dialéctica en lo que a apreciación del arte respecta, y todo eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Antes de que mi necedad heurística me arrastre al mismo callejón sin salida, y me deje preguntándome por qué rayos inauguro todo un párrafo sólo para preambular el hecho de que ví de descuento un paquete con el DVD y el libro en oferta en un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blockbuster&lt;/span&gt;, y dije "va". Ah, pero así soy de elaborado.  :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h2&gt;El orden de los factores:&lt;/h2&gt;Excelente. Como buen sujeto desordenado que soy, frente al mismo sillón que uso para sentarme a cualquier cosa que requiera estar sentado (oprobiosamente, esto excluye el retrete; quizá en otra entrada describa lo que pienso acerca de la gente que lee mientras caga), están tanto la mesita donde van el café y la lámpara, como el televisor con mi telaraña de cables pegados al piso con cinta, y que disponen un montón de bocinas viejas que con algo de imaginación la hacen estupendamente de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;home theater&lt;/span&gt;. Esto es, era igual de fácil comenzar con el libro, que poner el DVD y dejar que las imágenes hagan el resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como además de elaborado, soy indeciso, hube de preguntar a varias personas, sobre si era mejor primero el libro y luego la película, o al revés, o mejor ninguna, o seguir la película libro en mano como un turista japonés sigue un plano en París, en fin. Bueno, les adelanto la conclusión: Prefiero ver la película primero, y luego dejar que el libro me enriquezca la historia, que hacerlo al revés, porque de este modo, la película me estropea el libro, y me da coraje todo lo que el director haya decidido interpretar, omitir, disociar, o hasta simplemente tener el imperdonable desatino de imaginarse las cosas diferente a como lo hice yo.¡ Ja!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h2&gt;Sí, El Perfume:&lt;/h2&gt;Por si no es notorio, a estas alturas, lo cómodo que estoy con mi propio circunloquio me había tentado hasta a hacer la jugarreta de hacer una entrada, con 15 párrafos hablando de todo lo que pensé antes de conocer la historia, para rematar con algo como "Ah, y el libro está bueno, y la película ahí más o menos..." Pero tampoco es que nadie me lea; y normalmente, lo divertido de bromear, es que alguien se ría contigo. O de tí. O como sea. Y sí, hasta ahora, el libro de Süskind no ha sido mas que un mero pretexto para mi laberinto de preámbulos, justificaciones, explicaciones y demás artimañas, en vez de pasar directamente al grano. Lo bueno es que para el sexo no soy así. O al menos nadie se ha quejado. :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;h2&gt;¡¡Que El Perfume, chingao!!&lt;/h2&gt;Ya pues, ya. La historia me gustó bastante. Y creo que es muy rico hacer las dos cosas. Quedarse con la historia del libro, que es mucho más apasionante que como es narrada en la cinta, pero, cambiarla por el final de la película, que allí sí, es bastante más emotivo que en el libro. La historia, trata de un perfumista, francés, al que le pasa todo lo que viene en la contratapa del libro, o del DVD. Honestamente, a veces se antoja poder pasar completamente desapercibido como Grenouille, el protagonista. Es un libro muy pequeño, así que no vale la pena escribir una reseña más larga que el libro en sí. Seguro tendré más cosas que contar del siguiente libro que caiga en mis manos, —y del que espero— no haya una versión en cine, y menos de oferta en una tienda de videos. :)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-6326734740557588785?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/6326734740557588785/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=6326734740557588785' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6326734740557588785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/6326734740557588785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2010/06/perfume.html' title='El perfume'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_r2JiPg10MmU/TBbwvJ_sNYI/AAAAAAAAAH4/Tn8uj1uLoBc/s72-c/perf5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-560649005989416587</id><published>2009-10-24T10:00:00.000-05:00</published><updated>2010-06-14T22:06:49.750-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='circunloquios'/><title type='text'>Alaraca, pastel de zarzamora...</title><content type='html'>Tengo la ya conocida costumbre de iniciar casi cualquier cosa, de cualquier índole, con una justificación. ¿Por qué lo hago? No lo sé. Quizá —y como decía en el post anterior— necesitaré en un futuro recordarme los motivos particulares que tuve para escribir tal o cual entrada, uno de esos venideros días en que deje fluír mi hedonismo más hondo, y decida revisitar mis textos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mes transcurrió ya desde la primera entrada, y sigo dubitativo acerca del propósito de esta bitácora; afortunadamente, escribo a una velocidad y con una frecuencia que hacen que el hecho de leerme sea una casi completa pérdida de tiempo. Pero acá sigo, queriendo hablar de libros. Con lo mal lector que soy, creo que es buen momento de comenzar con los acercamientos. Algunas veces serán lecturas recientes, en otras, lecturas que conservo a pesar de los años transcurridos desde que mi mirada recorrió esas páginas. Esto es, algunas entradas tendrán un olor a cerveza fuerte, a platillo recién engullido; otras menos recientes, quizá conserven algo parecido al débil pero inconfundible y sutil aroma que desprende una taza de té que apenas hacía unos minutos estaba llena; otros más, —los menos— serán algunas que conservo celosamente; sea porque me gustaron, sea porque las odié o no las comprendí en su momento, o sea simplemente porque son como ésos objetos que aparecen cada vez que se muda de casa; que son inútiles pero tampoco tienen el mérito de causar tedio, y que cada que los miras, te preguntas ¿Cómo rayos es que no me he deshecho de esto? Así son muchas lecturas para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name='more'&gt;&lt;/a&gt;Por alguna razón, me molestan los best sellers; los top ten, los 'hits', sean de música, literatura, arte, cine, qué se yo. Entiendo que es poco sociable de mi parte, y en más de una ocasión he lamentado el haberme perdido de participar en una entretenida e informal charla sobre el 'tema de moda'; No leí a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Harry Potter&lt;/span&gt; (ni su versión para adultos, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Código DaVinci&lt;/span&gt;), ni las pentalogías de Tolkien, ni los grandes éxitos de los premios Nobel de la literatura latinoamericana, por citar sólo algunos ejemplos. No quiero ser malinterpretado. En sí, es muy cliché el decir que no leo libros 'que todo el mundo lee'. Por eso, preciso aclarar que tampoco 'leo alternativo'. No es que devore libros de autores de culto, desconocidos, almas atormentadas, o de ésos que mencionan los que gustan de asumir poses de intelectual de diccionario (o de wikipedia, las nuevas generaciones) etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez, preámbulos en demasía. Pero tampoco hay lío. Quien me conoce, sabe que cuando estoy ansioso, o me da por limpiar escrupulosamente mi escritorio (eso incluye limpiar una a una las letras del teclado, y destapar el CPU para echarles aire comprimido a los ventiladores), o me da por escribir posts de nada, o peor aún: De todo lo que NO transcurre en mi mente en ese justo momento. :)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-560649005989416587?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/560649005989416587/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=560649005989416587' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/560649005989416587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/560649005989416587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2008/04/alaraca-pastel-de-zarzamora.html' title='Alaraca, pastel de zarzamora...'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2979418043492158304.post-7963164331729003288</id><published>2009-10-17T21:53:00.000-05:00</published><updated>2010-06-14T22:06:26.479-05:00</updated><title type='text'>No entendí.</title><content type='html'>Daaaaaaaaah. Creo que no entendí. Abrir OTRO blog en estos momentos, en los que parece que tengo ya demasiados, y quizá no pueda atender ninguno, y ¡buéh!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fuerza de costumbre, suelo utilizar la primera entrada para justificar(me) un poco de qué va este blog. Quizá termine editando esta primera entrada, quizá la deje de recuerdo, quizá lo abandone para siempre. Nunca he pretendido que alguna de mis bitácoras tenga futuro. Sobretodo porque parece que estoy abriendo una tras otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier modo, el ciberespacio es aún lo suficientemente grande, como para que una más, no importe. Como mucha gente, estuve tentado alguna vez a escribir un libro. Pero las grandes obras siempre imponen, y ése sólo hecho lo predispone a uno a no estar a la altura de las circunstancias.  Un blog para hablar de libros, es casi una derrota en ese sentido. Soy un pésimo lector, y un paupérrimo escritor (porque hasta llamarme 'escritor aficionado' me resulta demasiado grandilocuente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He decidido empero, iniciar con esta bitácora sin el afán de que sea útil. De tener éxito en mi cometido, podré visitarla en el futuro, y recordar lo que pasaba por mi mente en estos momentos. Fotografiarme la mente en un denodado intento por comprender el desarrollo de mis pensamientos futuros no es más que un síntoma de decadencia. Y aún así, quiero intentarlo. Debo estar envejeciendo más rápido de lo que tenía contemplado. :)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2979418043492158304-7963164331729003288?l=lecturasdesobligadas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/feeds/7963164331729003288/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2979418043492158304&amp;postID=7963164331729003288' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/7963164331729003288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2979418043492158304/posts/default/7963164331729003288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lecturasdesobligadas.blogspot.com/2008/03/no-entend.html' title='No entendí.'/><author><name>Genrus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12621013756207014620</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://genrus.net/images/blog/smaug/me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
